Supongo que hoy tocaba una Píldora como esta. No ya tanto por el hecho de que se la haya calificado como "diva" o cosas así, o por el mero morbo de su turbulenta vida tras la cumbre de su éxito a principios de los noventa. Simplemente, porque Whitney Houston tenía una de las mejores voces del soul de finales de los ochenta y entró, por derecho propio, en la historia del pop.
Como no puede ser de otra manera, aquí nos quedamos con lo que nos gusta más, que es con su música, que es la que hizo a Whitney grande entre las grandes. Recordada especialmente por su papel/interpretación en El guardaespaldas, personalmente creo que lo mejor de su carrera -aunque sobre gustos ya se sabe- lo hizo varios años antes, en 1987.
Aquel año publicó su álbum Whitney, una joya del soul que triunfó de una manera espectacular, y que tan sólo fue ensombrecido un lustro después en parte precisamente por el increíble hit que fue I Will Always Love You. Whitney incluía toda una colección de temas absolutamente imprescindibles: So Emotional, Love Will Save The Day o, por encima de todos, este I Wanna Dance With Somebody (Who Loves Me), que abría el disco y que se convirtió en un número uno en prácticamente todo el mundo.
Como nota personal, recuerdo que en casa teníamos la cinta -¡era de mi padre!- y se ponía bastante en la furgoneta durante el reparto de prensa por la zona de Sant Andreu y Verdún en Barcelona. De hecho, prácticamente llegamos a sabérnosla de memoria, a la par que Whitney Houston se convertía en uno de los nombres musicales más admirados en casa de la noche a la mañana.
En fin, vaya aquí el pequeño homenaje recordando a la mejor Whitney: la auténtica reina del soul de los ochenta y principios de los noventa.
Letra de la Píldora.
Hasta la próxima.
