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sábado, 3 de septiembre de 2016

Civil War, Guns N' Roses, 1993


Hubo un tiempo, a principios de los años noventa, donde parecía que casi todo lo anterior iba a ser barrido por los nuevos tiempos. En Gran Bretaña, los grupos alternativos estaban dejando paso a un puñado de bandas cargadas de ácido y que no tenían complejos en mezclar el rock con la música de baile. De ellos, a su vez, saldrían los grandes brits poco después. 

Mientras tanto, en Estados Unidos, las dictaduras de Michael Jackson, Madonna, Springsteen y demás mastodontes -junto a toda la variedad de música ochentera para yuppies y soñadores aspirantes a serlo- también estaban llegando a su fin. Sólo sobrevivirían aquellos más capaces de adaptarse (adivinad quién), mientras que el resto pasaría a la historia con mayor o menor gloria. 

Esto mismo también estaba sucediendo en la música heavy metal. Aquellas bandas con sobredosis de laca en el pelo muy pronto dejarían de ampliar la capa de ozono con sus excesos capilares. Algunas, se lo cortarían: la mayoría, acabaría en la nostalgia de sus fans más incondicionales. La causa eran aquellos tipos de Seattle que, tras hacer su propia versión de la música de los Pixies, decidieron que el rock duro de la nueva década iba a ser muy diferente. 

Sólo una banda resistió con éxito el embate... al menos durante el principio. Es cierto que no llevaban tanta laca y, desde luego, eran pura energía más allá de las poses diversas. Guns N' Roses, que había alcanzado el éxito en el muy pasado de vueltas año de 1987, conseguiría sobrevivir al terremoto que Cobain y los suyos habían impuesto en 1991 con Nevermind

Cierto es que para hacerlo, tuvieron que dejar atrás todas las aristas sonoras que les habían dado el éxito, para convertirse de facto en una banda con un sonido mucho más barroco, apto para sus cada vez más mastodónticos conciertos. Aunque, desde luego, seguían siendo animales de escenario a todas, todas. 

Civil War es un ejemplo de ese estilo cada vez más grandilocuente que llevaban sus discos. Todos, en su día, alucinamos con sus dos Use Your Illusion, sendas colecciones de temazos capaces de competir -si no en frescura, sí en goce musical- con Nirvana. Balada poderosísima de reminiscencias setenteras de principio a fin (Rose y Slash cada vez ocultaban menos sus influencias musicales), Civil War era un enorme alegato antibélico compuesto por los tres grandes de la banda, los dos mencionados junto a Duff McKagan. Todavía hoy deja flipado ante sus siete minutos y pico, acabados en una coda final memorable.

Eso sí, los años no pasan en balde. Si habéis visto reciéntemente a Axl Rose en el escenario... bueno, ya no es lo mismo, a pesar de mantener su tremenda voz. Me quedo con la bestia que interpretaba Civil War hace nada menos que -uff- veinticinco años. Anda que no.

  




Hasta la próxima. 


martes, 30 de abril de 2013

Sometimes, James, 1993



Como ya referí en su día, James fue uno de esos grupos que los que vivimos con intensidad (adicional) los años noventa -los de verdad, no la murga makinera aquella que coexistió- tuvimos siempre como unos secundarios de lujo de la música británica, siempre a la sombra de otros más afortunados como Blur u Oasis, pero en la brecha, cargados de hits de primera clase como el de hoy. 

En 1993, a las puertas del britpop, la formación de Manchester tenía a sus espaldas más mili que el cabo Tres Forcas. De hecho, llevaba a cuestas una década de servicio nada menos, un récord entre los grupos del momento que sólo superaba Pulp: estos venían, ahí es nada, de finales de los setenta. 

La eclosión del Madchester con el cambio de los ochenta a los noventa supusieron, por fin, el espaldarazo definitivo de James, que empezó a vender discos como rosquillas en una ascensión que se mantendría durante el reinado del britpop y aún iría más allá. 

Así que para 1993 ya eran un grupo de referencia. Aquel año sacaron su quinto álbum, Laid, tal vez el más exitoso de su carrera al golpear en ambos lados del Atlántico. De Laid salieron dos sencillos, el homónimo y sobradamente conocido, y este Sometimes con el que se alzaron hasta el Top 20 de su país. 

En cuanto lo pinchéis veréis todo un modelo de canción vitalista, de esas que llenan de buen rollo el cuerpo nada más empezar. En cierto modo, su sonido aún tenía reminiscencias del Madchester de los Stone Roses y compañía, aunque era mucho más pop y menos discotequero. Por cierto, para los más enteradillos, el álbum fue producido por Brian Eno, lo cual da una idea de hasta qué punto se había hecho un hueco considerable la banda liderada por Tim Booth. 

Y sin más, aquí la tenéis. Ah, un último detalle. Veréis en un momento que el clip pasa un poco en remojo: ¿no es eso tener buen humor para grabar un vídeo?




Hasta la próxima. 

martes, 14 de agosto de 2012

Locked Out, Crowded House, 1993


Píldora veraniega nº5

Ya sé que no es el tema mas recordado de cuantos hicieron los Crowded House, pero de largo Locked Out era el que más me gustaba escuchar allá por mediados de los noventa. Además, si no recuerdo mal, creo que salía en Reality Bites. No es que fuera un peliculón, pero tengo que reconocer que en su día me hizo cierta gracia. Aunque a lo mejor era por la música, a saber. 




Hasta la próxima. 

lunes, 13 de agosto de 2012

What Is Love, Haddaway, 1993


Píldora veraniega nº4.

Otro clásico de las pistas, esta vez en el verano del 93. Y de los sketches del Saturday Night Live. ¡What Is love!




Hasta la próxima. 

martes, 15 de mayo de 2012

Los latidos de siempre, Los Hermanos Dalton, 1993


¡Cuánto me gustaba escuchar esta canción en las noches de cerveza y colegas en Cornellà! ¡Y la de años que hace que no la escuchaba! ¿No os pasa que cuando oís determinadas canciones hacéis un flashback de años, y hasta casi os notáis igual de chavales? Pues eso mismo. 

Los Hermanos Dalton eran (son, creo que siguen en activo) un trío gaditano que durante los noventa tuvieron una cuota de popularidad notable en locales de rock indie, así como en garitos de música en español, que proliferaban con éxito a menudo con buena parte de la audiencia compartida con los primeros. De hecho, eran hermanos de verdad, aunque su apellido auténtico era el mucho más castizo Gómez.

De ellos recuerdo dos temas por encima de los demás. El primero de ellos era una versión del tema de cierre de la Pantera Rosa, el que sonaba cuando ésta se marchaba en su bólido rosa al final de cada capítulo. No hay que confundirlo con la no menos célebre versión de los Petersellers, ésta adaptada al castellano con letra propia. La de Los Hermanos Dalton era en inglés (uno de los pocos temas que grabaron en ese idioma, que sepa) y seguía la letra original. 

Con todo, el segundo de los temas era el que más me gustaba, y lo sigue haciendo, por más divertido que fuera el otro. Los latidos de siempre combinaba el mejor sonido del rock indie con aquella atmósfera con la que Nacha Pop abrió la Movida más de una década atrás: el resultado les quedó difícilmente superable. Como curiosidad, os confesaré que es una canción que nunca la he puesto en vinilo, aunque siempre me la he imaginado girando a 45 rpm. 

Con todo el encanto que eso supone, por supuesto.




Hasta la próxima.

viernes, 23 de marzo de 2012

Amazing, Aerosmith, 1993


A decir verdad, yo soy más de los Aerosmith macarras -eso sí, en su caso, estudiadamente macarras- que de los héroes baladistas que también fueron, especialmente a lo largo de unos años noventa marcados por el colofón de Armageddon

Sin embargo, hay que reconocer que algunas de sus piezas lentas estaban muy bien hechas. Es el caso de este Amazing, sobradamente conocido por todo el mundo. Si hacéis un poco de memoria, uno de los álbumes que más salían en la tele allá por 1993 era uno cuya portada era un primer plano de la ubre de una vaca, piercing incluido. Era Get A Grip, hasta el día de hoy el disco más vendido de la banda de Steve Tyler y Joe Perry. 

Del LP se lanzaron hasta seis sencillos, todos ellos éxitos, como Cryin', Crazy o Livin' On The Edge.  O, sin ir más lejos, este Amazing que sirvió para iniciar la promoción del disco y que escaló hasta el puesto número 3 de las listas alternativas (!) norteamericanas y el 24 del Billboard. Como apunte, contó con la colaboración de Don Henley, el carismático miembro de los Eagles

Y un apunte del clip antes de que le deis al play. Más que posiblemente os suene la chica que sale: es la actriz Alicia Silverstone, que por la época participó en diversos vídeos del grupo. Fijáos también en la temática, la realidad virtual. Efectivamente, por aquella época, pelis como el Cortador de césped habían puesto de moda en el cine y la tele toda aquella tecnología, que indefectiblemente contaba con megaguantes y gafas tamaño portaaviones. Vistos los cuales, uno casi se alegra de haber seguido contando con el fiel ordenador personal.




Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

domingo, 11 de marzo de 2012

Chemical World, Blur, 1993


Tras días de cierta incertidumbre en la conexión, al final ayer se reveló tozuda y dejó de tirar, por un motivo inesperado: el router simple y llanamente dejó de funcionar. Así que no pudo haber Píldora, aunque, como siempre, ya la recuperaremos más adelante. En todo caso, como a día de hoy la cosa sigue sin tirar, estoy en el ordenador de mi cuñada montando el post. Y mañana, a saber... de todas maneras, intentaré garantizar el suministro de Píldoras puntualmente en tanto dependa de quién escribe. 

Respecto a la música, tras el post de los Smiths del otro día, me quedé con ganas de poner de nuevo algo de Blur, que hace meses que no aparecen por aquí. Pero para esta ocasión he preferido no recurrir a uno de sus mayores hits, si no a un tema que pasó algo más desapercibido pero que es uno de mis favoritos. 

Como sabéis, la carrera de los británicos comenzó por todo lo alto con su debut en 1991 a través del álbum Leisure. Sin embargo, el sonido de inspiración Madchester estaba a punto de llegar a su fin, y la formación de Damon Albarn tuvo el olfato suficiente como para abandonarlo antes de que les costara demasiado caro. 

De aquella manera, en 1993 editaron el que fue su segundo LP, Modern Life Is Rubbish, que a la postre sería toda una revolución estilística. Con una clara inspiración en los Kinks, su sonido en general desenfadado y la ironía de sus letras enunciarían de manera definitiva el britpop de mediados de los noventa. 

Sin embargo, paradójicamente, las ventas fueron sensiblemente inferiores a las de Leisure. De alguna manera, ellos mismos se habían adelantado unos meses al propio fenómeno que estaban creando. Chemical World, por ejemplo, entró en el Top 30 por los pelos, cuando estilísticamente era ya un tema 100% britpop. Pero el detonante de Girls and Boys aún no había llegado, así que estuvo condenado a una cierta travesía en el desierto. Con los años, el mismo éxito de Blur acabaría reivindicando todo el Modern Life Is Rubbish, pero en 1993 eso aún era el futuro.

Ahí os quedáis con este temazo, y yo pensando dónde montar la Píldora de mañana. Pero algo haremos.






Letra de la Píldora.

hasta la próxima.

domingo, 29 de enero de 2012

What's Up?, 4 Non Blondes, 1993


"I say hey, what's going on?" Metedle a esto un tono tipo alarido, y recordaréis en seguida a uno de los temas más escuchados de 1993, de aquellos que sonaba en radio, tele y hasta en la sopa... pero de las buenas, las de plato y cuchara. Las que censuraban Internet aún no existían ya que prácticamente casi nadie usaba la red por entonces.  

Volviendo a la canción, de hecho ni siquiera aparecía el título en la letra. El verso que más se repetía era, precisamente, "what's going on?", que viene a ser "¿qué pasa?". Pero uno de los temas más famosos de la historia del pop, interpretado por Marvin Gaye, se titulaba igual. Para evitar confusiones, se decidió cambiarlo por otro título que quisiera decir exactamente lo mismo: What's up? 

Efectivamente, estáis pensando lo mismo que yo: justo como el chat este que nos quema los teléfonos a todas horas, y que ya empieza a recibir su correspondiente deformación hispanizante: "guasap"; y para los más cansados, simplemente "guas". Milagros del castellano.

Volviendo de nuevo al tema en cuestión (hoy me disperso que es un gusto), donde no llegó al número uno, se quedó en el dos. Su peor resultado fue en Estados Unidos, y aún así llegó al Top 20. What's Up? se convirtió así en el mayor éxito con diferencia de los 4 Non Blondes, grupo mayoritariamente femenino que nunca volvería a tener el mismo impacto. No obstante, su vocalista, Linda Perry, sí que vería abrirse un próspero futuro produciendo con los años a gente como Pink, Christina Aguilera o Gwen Stefani. 

A veces, meter berridos, puede ser el inicio de una gran fortuna.


 

Hasta la próxima.

martes, 17 de enero de 2012

Loser, Beck, 1993


Menos mal que he conseguido restablecer la conexión a Internet, porque la verdad es que ya empezaba a dudar de la posibilidad de preparar post hoy... por suerte, hace un momento la cosa ha vuelto a funcionar y aquí estamos. Eso sí, picando a toda pastilla, no vaya a ser que la compañía vaya a darme otra grata sorpresa como la de casi toda la noche. 

Así que al lío. De entre los temas que hay ya de Beck en las Píldoras (dos hasta ahora) aún no había sido publicado el que es, desde luego, el más representativo de toda su carrera, un pistoletazo de salida de los que dejan huella -si no se tiene en cuenta el lanzamiento anterior en plan totalmente alternativo de un tema cuyo título afirmaba alegremente que la MTV le hacía fumar crack, menudo fulano-.
Al inicio de 1993, Beck todavía era un outsider total en la escena musical. Hasta poco tiempo antes había subsistido como músico en los circuitos más alternativos de Nueva York, y prácticamente casi había tirado la toalla totalmente sin fondos. Aparte de trabajos tirados, tocaba en cafeterías, donde para ver si le escuchaban a veces metía comentarios y letras coñonas en las canciones. En éstas, un cazatalentos lo captó para un pequeño sello, momento en el que compuso la estrambótica y magnífica Loser, dentro del estilo que usaba en aquellas cafeterías. 

Y la cosa funcionó. Al principio de manera moderada, pero lo suficientemente visible como para que un sello mayor, Geffen, quisiera ficharlo. Y al hacerlo, relanzó el sencillo que, ahora sí, acabaría como uno de los temas más significados de 1994. Y del que recuerdo que lo bailábamos en los locales de Plaza Real de Barcelona al grito-alarido de "soooooy un perdedoooor... I'm A loser baby...!. No os riáis, joder. No es que nos inventáramos nada en plan "momento teniente" aprovechando la jarana. Tiene una explicación. 

Era tan surrealista la canción, que su estribillo también lo decía en español. Beck is different.

PD de 25 de marzo de 2012: dedico este tema con su rotundo título a Javier Arenas. Macho, retírate ya. ¡Si ni con estas puedes, es que no vales! Aunque te reconozco parte del resultado en las pedazo de políticas que lleváis. Al final, os daréis cuenta que el país necesita de reformas, pero no precisamente como las vuestras. No somos gilipollas.



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

domingo, 16 de octubre de 2011

Are You Gonna Go My Way, Lenny Kravitz, 1993


Qué tarde se me ha hecho hoy... de todas formas, aquí no se escapa nadie, y si hasta el rabo todo es toro,  hasta que uno se va a la cama, todo es fin de semana. Y los domingos, como el resto de días, toca Píldora por la noche. 

Otro de los ausentes más visibles del blog es Lenny Kravitz, como un repaso pormenorizado a la larga lista de la derecha os habrá avisado. Su entrada, pues, debía ser de la forma más ruidosa posible. Así que nada mejor que este radiadísimo Are You Gonna Go My Way, uno de los singles de 1993 por derecho propio. 

Kravitz es uno de los tipos a los que más debe el revival de los setenta que comenzó a principios de los noventa y que, desde entonces, parece que nunca ha cesado del todo. Su estilo, tanto en baladas como en trallazos decibélicos como el de hoy, era completamente deudor de las grandes bandas de rock duro y de funky de aquella década. De hecho, las propias poses y vestimentas del guitarrista eran a menudo poco disimuladas piezas casi sacadas del armario de sus padres. 

Hacia 1993 ya arrastraba dos megahits a sus espaldas, Always On The Run y It Ain't Over 'til It's Over, ambos dentro de la misma estela setentera. Así que Are You Gonna Go My Way sólo fue una -brillante- profundización en aquella veta que tanto éxito le estaba aportando. 

Y con la que os dejo para un buen final de finde... y un enérgico lunes.




Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

domingo, 16 de enero de 2011

So Young, Suede, 1993


Si no hay ninguna duda sobre quiénes fueron los dos grandes grupos del britpop, Blur y Oasis (y por ese mismo orden, como ya es mi conocida opinión), los terceros en discordia del movimiento musical con capital en Camden Town tampoco suscitan demasiados debates.

Lo peculiar del caso es que Suede pudo llegar a ocupar cualquiera de los dos lugares de honor que las anteriormente citadas bandas acabaron consiguiendo. Y es que un single suyo de la primavera de 1992, The Drowners, junto a otro de Blur apenas mes y medio anterior, Popscene, tienen el honor de ser los temas fundacionales de la posterior avalancha brit.

De hecho, realmente, Suede fueron los primeros en obtener una gran fama a escala nacional en las Islas Británicas. The Drowners estaba incluida en el que sería el primer LP de la banda, y para cuando éste se lanzó en marzo de 1993, ya eran tres los singles que habían preparado el terreno. Así que no es de extrañar que Suede -tal era el título del álbum- acabara siendo el disco de debut más vendido de la historia del Reino Unido.

El tema de hoy era el cuarto y último single de aquella magnífica colección de temas incluidos en Suede. Y, si me permitís la opinión, mi preferido y el mejor de todos, con su inconfundible aire al mejor Bowie de 1972. Cuando escuché So Young allá por el verano del 93, me quedé totalmente hipnotizado, tanto o más que con los singles previos. Así que acabé yendo a discos Balada (o Castelló, no lo recuerdo bien) y haciéndome con el CD que tengo hoy en el comedor de casa y justo delante de mí en este momento.

Disco que me voy a pasar en un momento al iPhone, por cierto, para tenerlo a mano cuando esté por ahí. Nos vemos...

Suede – So Young (por Spotify)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Como un burro amarrado en la puerta del baile, El Último de la Fila, 1993


Uf, han hecho falta 460 Píldoras -461 con ésta- para que me atreva a superar una de mis fobias. Pero he podido. Al final, soy más fuerte que ellas, con un par.

Eso sí, sigue sin gustarme lo más mínimo.

Algunos pensaréis: ¿de qué está hablando el tío majara éste? Para ilustraros un poco mejor, sólo os dejaré que recuperéis por un instante la pretérita Píldora, de hace casi un año:

Insurrección, El Último de la Fila, 1986

Espero que ahora comprendáis hasta qué punto lo de hoy tiene mérito.

El Último De La Fila – Como Un Burro Amarrado En La Puerta Del Baile
(por Spotify)

PS: ya sé que parece un capítulo de esos de "refrito de episodios anteriores", pero es que ya entonces lo dejé tan claro que no podía expresarlo mejor. Y no era cosa de repetirse, hombre.



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

viernes, 29 de octubre de 2010

Foc al cor, Bars, 1993


El tema que tenía pensado para hoy era otro muy diferente al que podréis escuchar en un momento. El problema es que la elección inicial, Viatge d'un savi vilatrista cap enlloc, del insigne Adrià Puntí, no tiene vídeo. Y sin Spotify aún se puede andar por aquí; sin clip, la cosa pasa de pecadillo a excomunión directa de la infalible mano de B16, ahora que se nos echa encima la semana que viene. Por lo demás, os recomiendo encarecidamente que lo busquéis y disfrutéis (al tema, no a B16): una joya en toda regla, en la línea del mejor Puntí.

Y mientras me decido con qué otro tema de l'Adrià suplimos la gran pérdida, os ofrezco a cambio otra magnífica pieza por la que tengo enorme debilidad, y que la banda Bars firmó en 1993: Foc al cor. Como creo que ya dejé caer en alguna otra ocasión, el llamado rock català de principios y mediados de los noventa tuvo como marca característica un enorme éxito basado -en mi opinión- más en una operación promocional muy bien trabada desde esos próceres del rock and roll que son los políticos, que en una calidad musical a prueba de bombas.

Por supuesto, me refiero a aquel elenco de bandas "oficiales" que todos tenemos en mente: Sopa de Cabra, Sangtraït y compañía, que no niego que gustar, gustaron, y mucho. Sin embargo, a la sombra de aquellas formaciones se generaron muchas otras (por ejemplo, los mismos Umpah Pah de Puntí, como ya cité en su día) entre las cuales lo del pequeño detalle de la música pintaba mucho mejor. Una de ellas fueron los protagonistas de hoy, procedentes de la población barcelonesa de Castellar del Vallès.

La verdad es que no sé qué les debí de ver en un principio, ya que el sonido de aires country, con las debidas excepciones, no es santo de mi devoción, y eso es precisamente lo que hacían Bars. Sin embargo, sea por la magnífica voz de su cantante, Montse Llaràs, sea por la buena ejecución de sus temas, la cuestión es que, desde que oí por primera vez Foc al cor, siempre me llamaron muchísimo más la atención que todas aquellas cosas de L'Empordà y el Boig per tu.

Foc al cor, incluida en el LP de 1993 T'ho diré mil vegades, es una magnífica balada que recoge de forma excepcional el sonido de Bars. Debo decir que, ya desde la primera audición, me recordó enormemente -y tal vez fuera ese el motivo del flechazo- a la estupendísima Rose Of Cimarron de los Poco, que hace algún tiempo dejé caer por estos lares pildoreros.

Como fuere, si bien creo firmemente que el rock en catalán ha eclosionado como fenómeno musical realmente en la década del 2000 y no antes, el tema de hoy es una prueba de que ya en los noventa algunos grupos sabían hacer muy bien las cosas. Todo un alivio para los catalanes como yo que llegamos a creer que era casi imposible que un grupo de casa hiciera una canción pop o rock como Dios Manda y en lengua vernácula. Amén.

Bars – Foc Al Cor (por Spotify)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Cantaloop (Flip Fantasia), Us3, 1993


Os aseguro que tengo el cuerpo con la misma sensación que la que da el que te pase un mercancias -cargado hasta los topes- por encima. El incipiente resfriado de ayer se materializó definitivamente hoy, engrandecido por una ronquera producto de estar casi tres horas a viva voz haciendo de profe (una de mis tareas más recientes en la consultoría, un día os explicaré). Para más inri, al salir del curso, me esperaba una napoleónica tromba de agua en toda regla... y cinco calles hasta la más próxima parada de metro, naturalmente, sin paraguas.

Pa haberse matao. De hecho, aún no las tengo todas conmigo.

Así que nada mejor que irse a dormir con las mejores vibraciones posibles. Y un tema que siempre me las dio fue el que traemos hoy a las Píldoras, Cantaloop, de los británicos Us3. Una magnífica fusión de hip hop y de jazz que, tras algunos esfuerzos iniciales, acabaría siendo uno de los grandes hits de 1993 y 1994.

Cantaloop no sólo es un tema de inspiración jazzística, si no que está plagado de referencias al universo jazz. Para comenzar, incorpora un sampler del gran Herbie Hancock, extraido de su tema Cantaloupe Island. Y, como habréis deducido, perspicaces pildoreros, el título de la composición de hoy viene inspirado también por esta canción.

Pero hay más: en el inicio del tema se incluye una presentación en la que se referencia al mítico club neoyorquino Birland, llamado así en honor de Charlie Parker, alias Birdie. De hecho, esas palabras se grabaron originalmente en aquel club... ¡en 1954! Asimismo, los "yeah" y "what's that" que rondan por toda la canción también están extraidos de otro maestro del género, Lou Donaldson. En definitiva, jazz a discreción... ¿os lo imaginábais cuando estábais en la pista quince años atrás?

Sin más, me retiro ya, cargadito de buen rollo. Como una sopa, pero eso sí, bien calentita y reconfortante. ¡Yeah!

Us3 – Cantaloop (Flip Fantasia)
(por Spotify)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

sábado, 18 de septiembre de 2010

Two Princes, Spin Doctors, 1993


Sin duda, estamos ante una de las canciones procedentes del pop alternativo norteamericano que más lejos llegó durante la década de los noventa. Porque no sólo era posible escucharla -y bailarla- en los garitos del ramo indie, si no en las discos más convencionales. Y no sólo en el Año de Gracia de 1993, cuando apareció el single. Hace poco todavía la pude escuchar en un pub de Calafell dentro del repertorio habitual.

Más allá del éxito rotundo que obtuvo la canción (y que fue, de largo, el mayor hit de los Spin Doctors, con puestos dentro del Top 5 en numerosos países), puede decirse, en cierto modo, que ha envejecido un poco más que otros temas de la década. O, a lo mejor, es que los que hemos envejecido somos los demás, pero como fuere, da la sensación de ser, realmente, una canción con 17 años a las espaldas.

Sin embargo, una cosa es esa, y otra la perla que le dedicó la revista musical Bender. Porque se puede acusar al tema de meramente pop y hasta algo ramplón dentro de los estándares alternativos (lo dicho, creo que lo parece mucho más ahora que antes) pero tal vez sea exagerado considerarla una de las 50 peores de todos los tiempos. No era para tirarle cohetes, desde luego, pero os puedo asegurar que sería muy fácil pensar en 50 temas peores. Y en 5.000, también.

Además, los que por entonces, y después, habéis pisado una pista -la que fuera- ¿podéis decir que no os habéis divertido ni un poco cuando sonaba? Quien escribe, desde luego, no. Así que he decidido convertir la Píldora de hoy en un pequeño homenaje a este tema meramente pop y hasta algo ramplón.

Spin Doctors – Two Princes (por Spotify)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

lunes, 30 de agosto de 2010

Today, Smashing Pumpkins, 1993


No os dejéis engañar: a pesar de que por su inicio y estructura, la Píldora de hoy podría parecer un tema ingenuo, alegre, casi infantil, nada hay más lejos de la realidad. Tras los acordes iniciales, y su entrada "Today is the greatest day, I've ever known" ("hoy es el mejor día que nunca he conocido"), se esconde uno de los temas más lúgubres e incluso suicidas de la historia del rock.

No en vano, su compositor, Billy Corgan, uno de los miembros de la banda, se encontraba sumido en una profundísima depresión cuando la creó. Así, tras los compases aparentemente alegres, acababa llegando un estribillo con una potencia tremenda y oscuro -oscurísimo- con una guitarra que parece gemir aún más que aquella que Clapton hizo llorar para el While My Guitar Gently Weeps de los Beatles.

Pero, con todo, el tema resultó genial y se convirtió en el primer gran hit de los Smashing Pumpkins, tras la estela de su anterior single, Cherub Rock. Debo decir que Today fue, sin duda, la primera canción que escuché jamás de estos americanos, y me impactó mucho aquel estribillo tan tétrico, pero a la vez tan poderoso.

No era de extrañar, pues, que la banda acabara siendo etiquetada dentro del movimiento grunge y comparada a Nirvana, aunque las diferencias fueran evidentes. En cualquier caso, impacto personal aparte, servidor no era (ni es) tan fan de aquellos grupos tan serios y tristones, así que seguí prefiriendo a las incipientes formaciones brits, mucho más preocupadas en hacérselo pasar bien al personal. Siempre lo creí más adecuado para alguien de diecinueve o veinte años...

En todo caso, el que aquí tenéis hoy es un temazo de principio a fin... y en el que no llegó la sangre al río, en el fondo. Los Smashing Pumpkins ganaron un montón de pasta con él, y pudieron despegar definitivamente como uno de los grandes grupos de los noventa. Al final, no hay depresión que cien años dure...

The Smashing Pumpkins – Today
(por Spotify)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

jueves, 24 de junio de 2010

Go West, Pet Shop Boys, 1993


Pasada la resaca verbenera de San Juan, Calafell se aproxima hacia la primera de sus tres (sí, tres) fiestas mayores, la de San Pedro, propia del barrio de la Playa, precisamente en el que vivo. Esto supone que, previsiblemente, se pasarán más horas en la calle que en casa, pero ya es eso lo que toca, ¿no?

Pensando un poco sobre los planes para los próximos días (que incluyen llevar una de las barras de la Fiesta Mayor, como ya comentaré en otro momento), se me vino a la cabeza el tema de hoy. La causa es que lo tengo asociado a los años de facultad en económicas, durante los cuales solíamos venir a Calafell varios colegas a pasar algunos días de juerga previos a los exámenes.

Ciertamente, no se trataba de estas mismas fechas (en las que estábamos a piñón con los libros y los apuntes) sinó de dos o tres semanas antes, pero el ambiente, para nosotros, forasteros, era casi el mismo. Lo cual quiere decir que veníamos en plan verano destroyer, y para muestra, un botón: el presupuesto en bebida solía triplicar al de la comida, mil pesetas arriba o abajo.

En una de aquellas expediciones, debió de ser la del 94 ó 95, cayó en nuestras manos un CD con este tema de los Pet Shop Boys que, por cierto, se trataba de una versión de un viejo clásico de los Village People de 1979. Por las fechas de la mencionada visita a Calafell, Go West era ya toda una celebridad de canción, especialmente idónea para el "berrido-style".

Y vaya si lo fue, de "berrido-style". Aderezada junto a otros alaridos canturrones del tipo "sal al balcón, churrero sal al balcón", consiguió que un municipal acabara apareciendo por la calle a esas horas de la mañana para decirnos, el hombre, que hiciéramos el favor de cantar más bajito... la verdad es que nos lo apuntó de forma tan comprensiva y simpática (no ironizo en absoluto) que no tuvimos por menos que callar, reirnos entre nosotros y marchar al apartamento-patera (¡uf, tema que da para otra Píldora!) a dormirla. Y pensar que hoy, respetable miembro de la comunidad (¡ji, ji, ji!) vivo a apenas 50 metros de la escena de aquellos hechos...

A aquel muni, no hace mucho que me lo encontré de servicio todavía. Le dí los buenos días, como a todo el que me cae bien.

Pet Shop Boys – Go West (por Spotify)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

viernes, 11 de junio de 2010

Sin documentos, Los Rodríguez, 1993


Muy posiblemente, cuando algunos de vosotros estéis leyendo esto ya mañana sábado, especialmente, a partir de la hora del vermut, aquí el chache estará ejerciendo, junto a varios compadres del club de remo, de lo mismo con lo que se bautizó la banda protagonista de la Píldora de hoy: de rodríguez. Como Dios manda.

Efectivamente, una expedición de féminas del club, en buena medida parejas de los ejercientes de solteros temporales y sobrevenidos, se ha marchado unos diítas nada menos que a Marruecos, a disfrutar del desierto. Vamos, al menos eso es lo que han dicho.

Pero por lo pronto, mañana sábado, aquí nosotros, tras el preceptivo acopio de material para el arsenal a lo largo de hoy, montaremos tinglado sin par, que a pasarlo de jarana no nos gana nadie. En lo que a mí respecta, me ha correspondido el gran honor (y responsabilidad) de seleccionar y adquirir la diversa y selecta cervecería. Como veis, modelo alemán a tope: os aseguro que esta vez, atendiendo a la importancia del evento, no fallará un sólo engranaje.

Y como será una ocasión que, además de rodríguez, tendrá todo el carácter, poderío y rumbita que se merece, pues nada, aquí está, por adelantado, el tema de hoy, uno de los mayores éxitos de los hispanoargentinos Los Rodríguez. Clásico del 93 que, dicho sea de paso, amenizó también y muy especialmente las juergas tinerfeñas de servidor un año después. Como véis, de tronío en tronío, y tiro porque me toca...

Ah, antes de acabar, es necesario decir que, en mi caso, mi pareja, Montse, no ha ido al viaje. Junto a sus numerosas tareas, está la de estudiar la segunda carrera (en casa las llevamos como los donuts, de dos en dos) y se encuentra en el sprint final de junio. Aclarado esto, os preguntaréis lícitamente: ¿qué cohone hago yo en una sandunga de rodrígueces varios? Dos son los motivos: el primero, porque un reunión como ésta de coleguitas y cervezas no me la pierdo ni atado a un poste. Y segundo, porque de todos, soy el único Rodríguez no de hecho, sinó de derecho. El que mi madre me dio por apellido. Toma ya.

(Pst, pst, también hay un tercero: porque en casa me dejan, pero no lo comentéis por ahí, por favor...)

Los Rodriguez – Sin Documentos (por Spotify)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

domingo, 18 de octubre de 2009

Tranquilo majete, Celtas Cortos, 1993

La Píldora de hoy es, en cierto modo, la segunda parte de la de ayer. Si entonces explicaba los ímprobos esfuerzos para atraer al personal femenino en la discoteca, aguantando como los valientes cualquier tema que perpetrara el DJ, hoy nos centraremos en otros lugares bien diferentes para salir de marcha, los pubs de cerveza y música de guitarra que habían en Cornellà durante los noventa.

Es menester decir que eran lugares de lo más heterogéneo y distintos entre sí, pero todos tenían en común una parroquia con cierto gusto por la música estridente y tanto en inglés como en castellano. Irse a ligar, también se iba, pero el ambiente era bastante menos forzado -a mi juicio- que el de las discotecas de tarde en las que hasta donde poco antes había asistido con asiduidad.

Hubieron varios locales, separados en el tiempo y en el espacio, pero bien próximos entre sí. Así, destacaban el histórico Made In Spain (lógico adivinar qué musica ponían), el Por Huevos (el más cercano a casa), el Al Socayo (junto al engendro makinero del Axioma 3)... pero, sin duda, el rey durante muchos años fue el Tijuana. Tras un breve período situado en un bar muy cerca del frecuentadísimo Café Blanc, pasó a un local en la calle Miranda, donde se vivieron sus años de oro. Allí, junto a los colegas de marcha habituales, coincidías con otros conocidos y amigos de Cornellà y de Las Planas: en ocasiones, parecía casi un club social. No era para menos. Su posterior traslado y conversión a discoteca, que ya no conocí, dieron al traste con aquel magnífico ambiente.

La filosofía de aquellos pubs era clara: muchas cervezas (baratas y efectivas), más berrear, la dosis correspondiente de air guitar cuando la canción lo requería, y sarao, mucho sarao. La Píldora de hoy -el gran éxito de los Celtas Cortos de 1993-1994- fue, durante aquellos años, uno de los temas más recurrentes e imprescindibles que se marcaban, garantizando cuatro minutos de juerga y jarana rodeado de buenos amiguetes... eso sí, ahora que recuerdo, era bastante más difícil ligar allí. Tal vez nos relajábamos demasiado en las formas...

Celtas Cortos – Tranquilo Majete (por Spotify)



Letra de la Píldora.


Hasta la próxima.

viernes, 16 de octubre de 2009

'74-'75, The Connells, 1993


Ayer recibí una invitación por el Facebook para ser contacto no de una persona, sino de una entidad a la que estuve vinculado nada menos que siete años. Se trata de la emisora municipal de Sant Just Desvern, Ràdio Desvern. Ahora hace algunos años que no participo en ella -aunque mantengo contacto con algunos de los compinches de allí- así que me hizo una gran ilusión volver a formar parte de la radio, aunque sólo fuese por Internet.

Mi llegada a la emisora fue bastante circunstancial. No tenía experiencia ni antecedentes radiofónicos, así que casi ni sé porqué escogí esta opción a la hora de hacer las prácticas de periodismo de primer año. Pero lo hice, y de esta forma, en la primavera de 1997, comencé a colaborar en el magazine de la mañana, conducido por Hèctor Suriol (el director de la radio) y Olga Mengual. Mi papel era presentar mini espacios diarios sobre seguridad vial -aún pasarían seis años para que me apuntara a la autoescuela, por cierto- y sobre la OMIC, la oficina del consumidor. Creo que había otro más, pero de éste, lo admito, ya no me acuerdo.

Aquellos espacios se grababan en un pequeño estudio, y luego se emitían durante el magazine, pues los experimentos hay que hacerlos con gaseosa. Tras acabar las prácticas, me ofrecieron quedarme, para mi sorpresa, y como le empezaba a coger el gusto a la cosa, acepté. Finalmente, tras varios programas más grabados, un día (creo que el 1 de julio de 1997) me atreví a entrar en directo, armándome de valor.

Y es aquí donde cobra sentido la Píldora de hoy, pues era la canción que precedió a mi primer directo en la radio. Es como si lo estuviera viendo ahora: los cascos puestos, el guión delante de mí y debajo del micro Sennheiser, un cigarrillo encendido, The Connells de fondo, y muchos nervios a sublimar en aquel estudio de las antiguas instalaciones anexas a Can Ginestar (Cangi, para todos).

Considero que fue el inicio de verdad de todos los años siguientes como miembro de aquel estupendo grupo de gente de radio. Los principales de los cuales los pasé, por cierto, en el magazine de tarde Aquí hi ha marro, conducido por Enric Riba (viejo compañero del instituto) y Carles Hernández, el archiconocido Carlitus para todo santjustenc que se precie de tal. Pero a este capítulo, ya entraremos otro día...

Ah, una cosa sobre el tema en sí. Lanzado en 1993, llegó a tener bastante éxito... en 1995, especialmente en Alemania y en los países nórdicos. Curiosidades del mayor éxito de una banda, The Connells, oriunda de Carolina del Norte, USA.




Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.