¡Al fin he podido cumplir con el viejísimo objetivo de poner al León de Belfast en este blog! Y que conste que, por esta vez, no era por despiste o negligencia. No os imagináis lo que costaba encontrar un clip decente de este hombre. Porque claro, no iba a comenzar con Van Morrison con algo diferente a su histórico Brown Eyed Girl.
De hecho, Brown Eyed Girl fue el tema con el que Morrison se estrenó con su carrera en solitario, tras disolver su no menos célebre formación Them, con la que ya llevaba otro gran éxito, Gloria. Un estreno que le condicionaría, en cierto modo, el resto de su carrera.
Todavía hoy es una de las canciones más emitidas por radio, y con mucha diferencia. Sin embargo, en su día tuvo un impacto irregular. Mientras que en Estados Unidos alcanzó el número 10 (tan sólo una vez más en toda su carrera haría algo parecido con Domino), en Gran Bretaña el tema se limitó a un invisible puesto número 154. Increíble, pero cierto.
Ahora que me fijo -no es broma- hay cierta coña con el título de hoy, absolutamente involuntaria. Y es que mañana me operarán de mis cinco dioptrías del ojo izquierdo, con lo que el adjetivo "tuerto" que a veces me gusta vociferar cuartelariamente para describir mi miopía uniocular, dejará de tener sentido. Así que este Brown Eyed Boy -a cada uno, lo suyo- se despide de ustedes hasta mañana, en la que os dejaré una Píldora de emergencia que prepararé en un instante. De temática ocular, por lo demás. Esta sí, voluntaria.
Porque ni me atrevo a plantearme ponerme mañana ante una pantalla... me mata el médico, si me ve.
Van Morrison – Brown Eyed Girl (por Spotify)
Letra de la Píldora.
Hasta la próxima.
