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sábado, 15 de octubre de 2011

Power To The People, John Lennon, 1971


Hoy es 15 de octubre. Así que si estáis cabreados, puteados, indignados, hastiados y lo que se dice hasta los cojones de sentir cómo cuatro o cinco tipejos deciden enriquecerse a vuestra costa, imagino lo que habréis hecho salvo causa de fuerza mayor. Demostrar que somos más, y que esto es sólo un aviso de buena fe.

Eso sí, mañana será 16. No podemos contentarnos con meras demostraciones de fuerza puntuales, si no que hay que realizar acciones que demuestren que la fuerza está siempre de nuestra parte aunque sólo sea por un mero criterio numérico. Funcionó en los setenta -también con una clase política mucho más inteligente que la actual- y va a volver a funcionar.

En definitiva: demostremos que si no nos hacen caso, todo irá a peor. Especialmente para ellos. 




Letra dela Píldora.

Hasta la próxima.

domingo, 1 de mayo de 2011

Mother, John Lennon, 1970


Es muy difícil en apenas unos párrafos explicar qué es una madre para un hijo o para una hija sin quedarse corto, hacerlo demasiado torpemente o no expresarse con todo el sentimiento debido. Por lo tanto, no cometeré tamaña imprudencia a causa de mi impericia. Tan sólo dedicaré una canción. 

Para todas las madres del mundo. Para vuestras madres. Y para ti, mamá. Feliz día.

Mother (por Goear)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

martes, 28 de septiembre de 2010

Working Class Hero, John Lennon, 1970


En los momentos en que leáis esto la mayoría, ya será día 29 de septiembre (lógico: me he puesto a escribir cuando sólo faltaban cuatro minutos mal contados). Por lo tanto, los que vivís en España ya sabréis sobradamente que hoy es el día de la Huelga General. Una huelga con muchos peros, el menor de los cuales no es su poca oportunidad: hay que hacerlas antes de las medidas a oponerse, no después.

En todo caso, más allá de la excusa, del pretexto, en momentos de crisis como el actual, el nivel de indignación y de incomprensión de la población respecto a un gobierno y a un desastrado mercado laboral crecen hasta el punto de que una medida de este tipo es una manera de expresar desde abajo el malestar cotidiano hacia los de arriba.

Sólo por eso, ya creo justificada la existencia de una huelga general. Independientemente de que, por supuesto, cada uno escoja si seguirla o no según su conciencia. Llegados a este punto, la libertad de elección es fundamental. Se prevén piquetes: a mi juicio es una burda forma de hacer trampas y de cabrear aún más a aquellos trabajadores que optan por ir a trabajar... y de poner trabas angustiosas a aquellos que no tienen más remedio que hacerlo.

Sin embargo, respecto a estos últimos, los que van a trabajar bajo la amenaza más o menos velada de represalias varias, he de insistir en dos ítems. En primer lugar, tan fullero e irresponsable es el piquete como el empresario que, incapaz de convencer con sus condiciones de trabajo sobre la bondad de ir a trabajar a su empresa, se ve obligado a este tipo de chantaje.

Y, en segundo lugar, que si uno no está de acuerdo ni conforme con la situación actual, tiene la obligación moral y la responsabilidad de actuar si quiere dar un mundo mejor a sus hijos. Eso lo tuvieron claro nuestros padres: luchando, tal vez se pierda la batalla. Sin luchar, ya se ha perdido.



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

sábado, 10 de julio de 2010

Gimme Some Truth, John Lennon, 1971


Hoy hemos realizado la primera de las tres regatas que, cada verano, organizamos en los respectivos pueblos los clubs de remo en llagut catalán de Vilanova i La Geltrú, Torredembarra y Calafell, dentro de los que me alineo, lógicamente. Como es tradición, la primera regata se celebra siempre en nuestro municipio.

Ésta es una jornada donde lo deportivo, que es esencial, queda subordinado a una reunión en la que los bogadores de los tres clubs aprovechan para verse, echar unas risas, y compartir una comida de hermandad. A pesar de que se compite muy duramente, toda la celebración tiene un componente muy festivo y de buen ambiente. Al final, todo el mundo, acabe como acabe, recibe su respectivo trofeo, y es aplaudido por los demás.

Allí no sólo confluyen gentes de tres pueblos. De hecho, confluyen gentes de muchos más que, por avatares de la vida, han acabado viviendo o relacionados intensamente con cualquiera de los tres. Y aquí el espectro es amplio: gentes de todo tipo de credo o condición, origen o adscripción política. Y puedo asegurar que nunca he visto un roce mayor que el de un pasajero enfado por alguna mala maniobra de regata o por cosas del estilo. Y estos roces son siempre entre miembros de un mismo equipo, y no hacia los demás. Al pisar tierra, practicamente nada queda de ello.

Con todo lo anterior, además de explicaros mi estupendo -y agotador- sábado, os ejemplifico cómo la gente más variopinta es capaz de coexistir de forma civilizada, amistosa y entrañable. Y en Cataluña, por cierto.

Por ello, todo y ver con simpatía una manifestación popular como la de esta tarde en Barcelona, no dejo de expresar mi inquietud por gritos que, tras una reivindicación que muchísimos consideran justa, podían resultar excluyentes para los que no piensan igual. Y no dejo de expresar mi inquietud cuando mañana, si vence la selección española (lo que espero por afición deportiva al buen juego, y porque así ganaré una suculenta porra entre amigos), muchos otros del bando contrario aprovecharán la justa alegría deportiva para devolver con saña banderas, gritos y exclusiones a los de hoy por la tarde en Barcelona.

Lo que es seguro es que casi ninguno de ambos voceros pensará en todos los que estamos en medio. Al menos, en mi caso, puedo contar con momentos como el de hoy en las regatas, que me devuelven la esperanza hacia las posibilidades de mis conciudadanos. Al menos, hacia los de a pie. O a remo.

John Lennon – Gimme Some Truth (por Spotify)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.