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viernes, 30 de septiembre de 2011

The Trooper, Iron Maiden, 1983


Uno de los temas seminales del heavy metal, sin más. Y para más enjundia, mientras la estoy escribiendo, estoy comentando por Skype el tema con un gran aficionado a los Iron Maiden, Santi. 

Pues bien, iba a hablar algo sobre la batalla de Balacklava, la de la famosa carga de la Brigada Ligera que acabó como el rosario de la aurora, ya que de eso va la gran canción de hoy, pero al final con la charla, la cosa ha acabado en una colección de anécdotas sobre el líder de los Iron Maiden, Bruce Dickinson. 

Pues bien, ¿sabíais que es piloto de aviones y que el lleva los aparatos en las giras?¿O que estuvo a punto de ser seleccionado para el equipo británico de esgrima? Os invito a profundizar en la materia, ya que el primer sorprendido ha sido aquí el menda. 

Con todo, me veo en la necesidad de dejaros hoy ya, pues la charla acaba de entrar en una conversación interesantísima sobre los premios Ig Nobel. Y en una hartura de reir, dicho sea de paso. Por lo visto, se trata de unos trofeos donde compiten las investigaciones más frikis. Como la que estudia el contagio de los bostezos en las tortugas de pata roja. O el efecto del horóscopo sobre las bacterias. Sus lo juro purdi. 

Para que no digáis, os dejo con una selección de proyectos, cortesía de Santi. Que os lo paséis bien. Ah, ya supongo que la canción os habrá molado...




Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

lunes, 18 de octubre de 2010

Run To The Hills, Iron Maiden, 1982


Si hay algo a lo que me recuerdan los Iron Maiden (a mí, que no soy un metalero de pro) son camisetas. Sí. Siempre he considerado que eran los auténticos reyes de las camisetas heavys allá donde vivía durante los ochenta y buena parte de los noventa, momento en el que cedieron tan peculiar trono -siempre bajo mi subjetiva mirada- a Metallica. Tamaño imperio téxtil tenía muchísima variedad, pero eso sí, dentro de un patrón fijo: en todas aquellas piezas aparecía aquel peculiar zombie conocido como Eddie, emblema de los Airon.

Por lo demás, era lógico que aquellos tipos fueran modelo de jevis ochenteros. Un vistazo al vídeo os permitirá comprobar hasta qué punto eran la quintaesencia estética y ética de todo devoto del santo guitarrazo que te crió, como antes lo fueron Led Zeppelin, Deep Purple o Black Sabbath y luego lo serían los citados Metallica o la pandilla grunge capitaneada por Nirvana.

Como ya habréis intuido echando un vistazo a este tinglado pildorero, lo mío eran más las canciones esporádicas que la propia movida de cuero y clavos en sí. Y eso, precisamente, me sucedía con los Iron Maiden. Puestos a elegir, tenía unos 467 grupos con mayor índice de preferencia, pero todo y así, admito que algunas canciones suyas eran francamente buenas.

Una de ellas era este Run To The Hills que traemos hoy a las Píldoras. Un temazo de principio a fin dedicado al exterminio de los indios por el hombre blanco, y que resume musicalmente de forma magnífica lo que era la música hard hace treinta años. Lo que no entiendo demasiado es que, si querían homenajear al pueblo nativo americano, ¿porqué pusieron una peli como esa insertada en el videoclip? Misterios de la psique humana...

Iron Maiden – Run To The Hills (por Spotify)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.