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sábado, 15 de septiembre de 2012

Moving, Supergrass, 1999


Otro día más de mudanza y acondicionamiento... bueno, en breve estaremos con todo lo principal. De momento, sin apenas energía para darle ni a las teclas, os dejo con este más que procedente Moving de los Supergrass, hit que lo era más o menos por estas fechas hace trece años, en el otoño de 1999

¡A moverse!




Hasta la próxima.

domingo, 24 de junio de 2012

All Is Full Of Love, Björk, 1999


Tras la noche más larga del año -la de ayer por San Juan- y el día más lento -el de hoy- creo que lo mejor será dar paso a la cama sin preámbulos, y bajo el sonido más suave y relajante. Así que, sin más, os dejo con este temazo de Björk que seguro que la mayoría ya conocéis, All Is Full Of Love, de su álbum Homogenic.

Por cierto, videoclip absolutamente espectacular. Buenas noches.




Hasta la próxima.

viernes, 16 de marzo de 2012

The Bad Touch, Bloodhound Gang, 1999


En mis apariciones cada vez más crepusculares en las discos de moda -hasta horas muy tardías o incluso ya tempraneras- comenzó a sonar un curioso tema, a medio camino entre el rock alternativo y el pop electrónico. De él, por entonces, casi lo único que era fácil distinguir entre las cervezas y los gin tonics era una parte de su peculiar estribillo. Y es que servidor hubiera jurado que mencionaban al Discovery Channel. Lo normal para bailar, vamos.

Pues bien, años después, con los ánimos más sosegados y más tiempo para detenerme en las letras, constaté que así era, y que las brumas de la pista no me habían perjudicado tanto el sentido del oído. Ahora bien, ¿de qué iba aquello? A decir verdad, aunque mi oído hubiera sido el de una lechuza o un murciélago y mi afinamiento anglosajón el de Shakespeare, apenas  hubiera podido entender nada de su letra más allá del estribillo. 

Pero éste daba una buena pista. Si la parte principal de tu canción dice "no somos más que mamíferos, así que vamos a hacerlo como hacen ellos en el Discovery Channel" es evidente que la cosa iba subida de tono. Realmente, The Bad Touch era un tema muy cachondo -como la formación que lo firmaba, Bloodhound Gang- pleno de modismos y referencias locales a todo lo sexual. 

Y con él, los tipos que véis disfrazados de monos en el clip consiguieron uno de los mayores éxitos y más radiados de la recta finalísima de los noventa, número uno en varios países e imprescindible en cualquier maletín de pinchadiscos. 

Una cosa más. Servidor no tiene el Discovery Channel en casa, pero por lo visto, parece ser la bomba. Habrá que conformarse con los documentales de la segunda cadena. Aunque, por lo que he observado a lo largo del tiempo, son bastante menos emocionantes.




Hasta la próxima.

lunes, 5 de diciembre de 2011

All Star, Smash Mouth, 1999


En este momento estoy viendo (por enésima vez) la estupenda Shrek, así que no es de extrañar la elección de hoy, aunque sólo sea por mero ahorro neuronal de lunes. 

En cualquier caso, el tema de hoy, a medio camino entre el rock alternativo y el pop más tontorrón, suponía un magnífico broche a la película de animación con las aventuras del ogro verde... y su impagable burro parlanchín. Sin embargo, su historial cinematográfico era bastante más extenso, si bien siempre dentro de la comedia, como es de suponer. 

En realidad, su primera aparición en la gran pantalla fue en el mismo 1999, para la película Hombres misteriosos. Por lo que no es de extrañar la lista de cameos del clip: Ben Stiller, William H. Macy o Hank Azaria, Sin embargo, se echa de menos al bueno de Geoffrey Rush...

El single se convirtió en un gran éxito, y escaló hasta el Top 5 tanto en las listas alternativas como en las generales. Así que no era extraña su aparición en Shrek, dos años después. Y, ya puestos, en bastantes más pelis a lo largo de la década, aprovechando su tirón. 

Os dejo, que tengo que seguir viendo (otra vez) la tele...



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Beautiful Stranger, Madonna, 1999


El tema de hoy viene a colación de una conversación de ayer con mi compadre Santi, repasando en  clave bufa algunos de los greatest hits del cine español. La cosa se inició con un inevitable Torrente ("quita, biiiichooooo..."), y rápidamente derivó al cuadrilatero Esteso-Pajares-Ozores-Navarro, amén de la fulgurante carrera del ínclito Chiquito de la Calzada transformado en el inefable Condemor, el Pecador de la Pradera. O en Brácula, oséase, Condemor 2 (¿os he explicado ya lo que el individuo y yo en cuestión hicimos en su día para ver una copia en VHS?)

Hay que decir, en descargo de tamaña relación, que el cine patrio de sal gruesa (con el que, no engaño a nadie, me he reído mucho... a ratos) no era el único con esas características entre bastorras y simplonas. Por ejemplo, los italianos sacaron a aquel infumeibol Pierino (conocido en España como Jaimito) que el actor Alvaro Vitali había perpetrado a principios de los ochenta y que invadió los estantes de los primeros videoclubs españoles.

Tampoco los norteamericanos se han quedado atrás. Partiendo de aquellos Porky's también ochenteros, la retahíla de largometrajes basados en el pedo-pis-teta-culo hechas al otro lado del charco ha sido notable, con una apoteosis reciente en los American Pie diversos.

Una de estas joyas del séptimo arte fue la serie de pelis basada en el psicodélico agente "británico" Austin Powers, interpretado por un Mike Myers al que parecía ajustarse como un guante. Como fuera que Powers representaba a un agente secreto de los años sesenta trasladado a los noventa, toda la iconografía del film se inspiraba en los modelos más kitschs jamás aparecidos en los James Bonds de la época. 

Eso sí, en la música se lo trabajaron un poco más. Cierto es que en Austin Powers no habían ninguna Shirley Bassey ni ningún John Barry. La verdad, tampoco se esperaban. Pero a cambio, se ofrecía a una Madonna en colaboración con el productor William Orbit, erigidos en puntuales abanderados de un pop yeyé con aires electrónicos. En cuanto al resultado... bien, posiblemente no estemos ante la mejor Madonna, pero se trataba de un tema bastante divertido para pasar el rato, y que quedaba bien en la atmósfera gamberra de la peli. Eso sí, inexplicablemente no hubo ninguna demanda de plagio por parte de la banda Love: coged el tema She Comes In Colors, de diciembre de 1966, y encontraréis más de una -y más de diez- similitudes con Beautiful Stranger. Pero supongo que Madonna es Madonna...






Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

domingo, 4 de septiembre de 2011

Glorious, Andreas Johnson, 1999



No, no es que a mitad de la tarde haya tenido unos irrefrenables deseos de merendar a golpe de Nutella, ni nada por el estilo. Para empezar, porque uno es de la generación Nocilla: si ya apenas la toco, menos aún voy a ir tirando de otra cosa que traicione a las tradiciones. 

Pero mentiría si dijera que en la elección del tema de hoy no ha tenido nada que ver el enésimo aanuncio de la marca italiana. Como no se os escapará, Glorious es la canción que le pone la sintonía, especialmente la (gloriosa) sección orquestal que era su principal tarjeta de visita. 

Pues bien, mirad que tenía el tema entre mis preferidos desde su publicación, hace ya casi doce años. Y mirad que lo han puesto sopotocientas mil veces en publis diversas. Nada: los reflejos, a veces, son cojos, mancos y con menos vista que Rompetechos, y hasta la presente ni se me planteó traerlo aquí. Pero como buena gota malaya, el impacto publicitario, al final, prosperó.

Johnson fue lo que se llama "one hit wonder", es decir, un tipo que tuvo la fortuna de marcarse un gran éxito -precisamente, Glorious- y del que nunca más se supo, al menos fuera de su Suecia natal. Allí consiguió un nombre de más relevancia, también en parte como recurrente aspirante a representar a su país en Eurovisión. No os extrañe, pues, que un año de estos aparezca  finalmente por allí. Ya sabéis: la gota malaya, etc.

Una última nota, cerrando el tema de las cremas merendoleras varias. Señores publicitarios: de momento, sigo con la Nocilla. Pero es de momento. Si siguen utilizando a Bisbal para sus promociones, voy a tener que replantearme cambiar de tercio. Quedan ustedes avisados.

Glorious (por Goear)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

domingo, 13 de marzo de 2011

Promises, The Cranberries, 1999


Hace aproximadamente un año y medio, durante los primeros compases del blog, recuperamos el que en su día fue el mayor hit de The Cranberries, aquel Zombie que marcó enormemente el panorama musical de 1994. Entonces comenté que el tema que estuvo a punto de ocupar aquel post era Promises, que cayó tras una cierta "recomendación". Hoy, pues, 18 meses después, desfago aquel entuerto con el que es mi tema preferido de estos irlandeses. Aquí está.

La edad de oro de la banda protagonista de hoy fue, sin duda alguna, la mitad de los años noventa. Por entonces, sus singles se sucedían en los puestos principales de las listas de éxitos, y no sólo de rock alternativo. Sin embargo, tras el éxitoso álbum de 1996 To The Faithful Departed -número uno- tardaron nada menos que tres años en editar el siguiente, Bury The Hatched.

En cierto modo, este álbum puede considerarse el epílogo real de la carrera de los Cranberries: su siguiente, y último disco, Wake Up And Smell The Coffe, de 2001, apenas obtuvo un discretísimo puesto numero 61 en el Reino Unido, sólo aliviado por ventas algo mejores en charts de menor peso.

Sin embargo, para este fin casi por la puerta de atrás aún quedaban dos años, y Bury The Hatched todavía obtuvo unos resultados francamente buenos. De hecho, dentro del álbum se incluía el que acabaría siendo el último single de éxito de la formación, Promises. Otro de sus singles, Just My Imagination, también se haría muy famoso, pero fundamentalmente debido a su aparición en publicidad, si mal no recuerdo, amén de también en alguna de esas comedias que solemos ir a ver muchos al cine como meros consortes. 

Por cierto, que viendo el clip no puedo por menos que recordar a otro de los que casi abrieron el blog, Knights Of Cydonia, de Muse. Ya no solo por la mezcla entre el Oeste y lo que casi parecen rayos láser, sino por otra cosa: ¿no diríais que el pistolero de blanco que huye a caballo es el mismo de ambos vídeos? En el hipotético caso afirmativo, desde luego, el hombre parece algo encasillado en el género -digámoslo así- del western-fiction...eso sí, mucho trabajo tampoco debe de tener.




Hasta la próxima.

jueves, 20 de enero de 2011

Praise You, Fatboy Slim, 1999


Voy un poco justo de tiempo, así que apenas podré extenderme... no obstante, para que no decaiga el ambiente, os dejo con este número uno absoluto de Fatboy Slim, alter ego del ex Housemartin Norman Cook. Praise You, lanzado como single apenas comenzado el año 1999, fue el tercer y más exitoso de los singles que colocaron a You've Come A Long Way, Baby como uno de los grandes álbumes de finales de los noventa. Una buena razón para destinarle una Píldora.

Y además, anda que no he bailado yo esto ni nada.

Fatboy Slim – Praise You - Full Version (por Spotify)

PS: atención al gran y peculiar clip, dirigido (y cameado) por el ínclito Spike Jonze, responsable de aquella original peli que era Being John Malkovich. Y de una legión de vídeos musicales, varios de los cuales ya han pasado por aquí: Sabotage, de los Beastie Boys, It's Oh So Quiet, de Björk, Buddy Holly, de Weezer o Weapon Of A Choice, del mismo Fatboy Slim. Cuatro cosas, vamos.



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

miércoles, 30 de junio de 2010

Brand New Day, Sting, 1999


Como la mayoría habréis deducido de los días anteriores, alguna cosilla había por ahí... Bien: ahora es el momento de invertir sin tasa y poner el resto para recuperar todo lo que, por esas cosas que tienen los días interminables, se había perdido y realmente merece la pena tener. Y, lo mejor de todo, de la mano.

Empezamos un nuevo día. Sin duda alguna, más brillante que el anterior.

Sting – Brand New Day (por Spotify)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

martes, 11 de mayo de 2010

Hold On, Tom Waits, 1999


Entre una de las últimas sugerencias recibidas por este redactor, estaba la de incorporar a Tom Waits. Valga decir que hacía algún tiempo que ya tenía en cartera su inclusión entre las Píldoras, si bien por h o por b (nota: dicho relacionado con dos de los grandes caballos de batalla ortográficos) la cosa quedaba finalmente relegada.


Bien, lo confieso. No era por h o por b. Ni siquiera por j. Es que a mí, Tom Waits, con su estilo tan oscuro, casi torturado, nunca me dijo demasiado. Relacionadlo, si queréis, con aquello de la miel y los burros, pero es lo que hay. Porque bueno, lo que se dice bueno, es. Pero mirad, que no ha sido nunca demasiado lo mío…


En cualquier caso, tanto por criterios de calidad como de sugerencia o de deuda contraída con un amigo y compañero del trabajo, que es fan de Tom Waits impenitente y a machamartillo, aquí está.


La elección del tema tampoco es baladí. Por un lado, el Maestro Ciruela sugería Somewhere (del álbum Blue Valentine), mientras que servidor tenía en cartera Downtown Train, posiblemente su tema más conocido, e incluido en el LP Rain Dogs (y, por lo tanto, uno de los pocos que me podían sonar, ya digo, hay lo que hay). Ambos temas, por lo demás, son, sencillamente, magníficos.


Sin embargo, opté por preguntar, en este caso, al tomwaitista militante de mi amigo. Y me dijo que la canción a la que estaba más enganchado era este tremendo Hold On, incluido en su álbum de 1999 Mule Variations. Y, como no podía ser de otra forma, aquí os lo traigo. Espero que lo disfrutéis. O que aprendáis a disfrutarlo, como yo…


Tom Waits – Hold On
(por Spotify)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

domingo, 31 de enero de 2010

Rome Wasn't Built In A Day, Morcheeba, 1999


Los críticos musicales son tipos de lo más curioso. Aparentemente entendidos en el campo que trabajan, la música, tienen a menudo una extraña costumbre: ir en contra de los gustos populares. O, dicho de forma mucho más vulgar pero gráfica, a mear en contra del viento.

Ciertamente, esta actitud tiene sus cosas positivas. Es la única forma de mantener el sentido común y un cierto papel de faro entre las invasiones de bisbales, chayanes y kingáfricas que periódicamente copan emisoras de radio y televisión. Ojo: chapó para quién estos artistas les gusten: están de suerte. Y que nadie diga que alguna vez no ha cantado al menos entre dientes o bailado en una boda Bulería o Boooooooombaa!!!. Sin embargo, no son los mejores ejemplos de productos musicales de gran calidad. Y los críticos tienen un papel orientador muy importante.

La cosa se sale más del plato cuando estos mismos críticos, conscientes del papel de guía que tienen en mucha gente, se vuelven pedantes y, al final, directamente tontos. Esto sucede cuando su esnobismo congénito lleva a criticar prácticamente cualquier producto musical por el mero hecho de tener el favor del público. Curiosamente, su opinión, en estos casos, coincide con la de los típicos ayatollahs que preferirían que sus grupos favoritos nunca vendieran ningún disco, con tal de mantener una supuesta pureza musical. Imagino que sus ídolos no opinarán igual que ellos.

Es esa opinión tantas veces escuchada de "el último disco de los Tal y Tal no mola, se han vendido". A menudo, la realidad de ese mismo disco suele ser la de un producto de más o menos calidad, con una producción más cuidada... y superventas. Pero claro, ahora ya no existe esa sensación de "tocan para mí solo" o "con este grupo puedo fardar en las tertulias friki-modernillas".

Es el caso del disco en el que se incluyó el tema de hoy. Mientras Morcheeba fue un grupo con un éxito notable pero dentro de cotas discretas, la crítica lo ensalzó. Sin embargo, con su tercer álbum, Fragments of Freedom, potenciaron su sonido más pop. La opinión de la crítica fue bastante fría. Me imagino que alguno pensaría que era como compartir su pareja con el resto del mundo. Y, sin embargo, musicalmente, el resultado fue, a mi juicio, más que aceptable. Opinad por vosotros mismos, pasando de la constelación gafapasta más integrista. ¿A que no es tan malo?

Morcheeba – Rome Wasn't Built In A Day (por Spotify)




Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

jueves, 28 de enero de 2010

Llamando a La Tierra, M-Clan, 1999


Tras bastante tiempo, hoy he vuelto a echar mano de un libro de ciencia-ficción, género que devoraba hasta los 25 años, y que poco a poco fui espaciando a medida que la otra media naranja bibliográfica -los ensayos de Historia- iban ganando territorio de forma cada vez más marcada en el limitado tiempo de lectura.

En realidad, se ha tratado de una relectura, tras toparme de frente con una edición completa de los Diarios de las Estrellas de Stanislaw Lem que compré hace un tiempo con el mero fin de tenerlos: los había leído por primera (y segunda) vez con 17, en una edición de la Biblioteca municipal de Sant Joan Despí.

Siempre he pensado que Lem, fantástico escritor, tiene un interruptor con dos posiciones: una es la dura, densa y más pesimista, donde podríamos encontrar piezas como su inmortal Solaris (cuya última versión en cine la protagonizó George Clooney) o la gran Fiasco (editada como El Fracàs, en catalán); la otra posición es disparatada y de carcajada directa pero muy inteligente. Dentro de este último grupo estarían los Diarios de las Estrellas, las surrealistas aventuras de uno de mis ídolos literarios, el cosmonauta Ijon Tichy. Os las recomiendo de verdad si caen en vuestras manos. Eso sí, para aprovechar mucho mejor su humor, haber hecho física en BUP (la ESO igual ya no sirve) es un plus. No es imprescindible, pero sí útil...

Así que, para poder trasladar este agradable encuentro a las Píldoras, pensé en algún tema que tratara aventuras espaciales... aunque os parezca extraño, el rock está bastante bien surtido de ellos. Uno de los mejores, a mi juicio, junto a Space Oddity (y su parte II, Ashes To Ashes) de David Bowie, es el Serenade que la Steve Miller Band lanzó en 1976.

Sin embargo, como hace días que no ponemos nada en español, aquí os dejo con este Llamando a la Tierra, gran y fiel versión de Serenade que los murcianos M-Clan catapultaron al éxito a finales de 1999. Mientras, yo aprovecharé los últimos minutos del día con otro más de los viajes de Ijon Tichy, con vuestro permiso.

M-Clan – Llamando A La Tierra (por Spotify)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

lunes, 4 de enero de 2010

Why Don't You Get A Job?, The Offspring, 1999


Hace unos días, en el mercado municipal, andaba echando un vistazo al pescado (sección langostinos & navajas, preferentemente) cuando dos individuas, de previsible nombre Jenni y Vane, andaban haciendo cuentas de sus próximas adquisiciones materiales a la hora de casarse, con toda probabilidad con sus Jonathan y Charly, respectivamente.

La lista era mucho mejor que la que un servidor hizo al emanciparse con Montse, en plan tele de plasma de 42 pulgadas y cosas por el estilo. "Bueno", pensé con evidia sana (de verdad), "parece que ahora a algunos chavales les va mejor, con crisis y todo". Y me volví a concentrar en el turnomatic para ver si me llegaba ya el momento de pillar los langostinos, en suculenta oferta.

Y de repente, caí fulminado, ante lo que una le dijo a la otra. Consejo sin par, enorme donde los hayan, solidario como pocos y de enorme responsabilidad social: "Tía, pues ahora cuesta mogollón pillar curro, así que cuando te queden sólo cinco meses de paro, ve pensando en empezar a buscar algo".

Acojonante, oiga. Así, mientras que a aquella tipa le quedaran más de cinco meses de paro, no sólo yo me pagaría los langostinos, sinó también sufragaría la tele de plasma de 42 pulgadas de la Jenni/Vane. Coño, yo he sido un (muy) agradecido usuario del paro, y sé lo (muchísimo) que cuesta encontrar trabajo, y no digamos digno, pero la indecencia de plantear la prestación como unas vacaciones pagadas por el estado -ergo, el común de nosotros- es para matar al caradura de turno.

Así que dedico la canción de hoy a esas fenómenas, que visualizan la otra cara del, por lo demás, imprescindible modelo de economía del bienestar: para permitir que muchos puedan subsistir mientras se desesperan en encontrar un empleo, posibilita la existencia de unos pocos parásitos sociales con una jeta de piedra pómez.

Por cierto, la canción fue el principal éxito incluido en el LP Americana de The Offspring. ¿A que suena cantidad al Ob-La-Di, Ob-La-Da de The Beatles?

The Offspring – Why Don't You Get A Job? (por Spotify)




Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

lunes, 19 de octubre de 2009

Sexx Laws, Beck, 1999

La Píldora de hoy es, probablemente, el tema que más escuché a finales de 1999, algo así como el hit personal del momento. Se trata de una canción de ritmo arrebatador, acompañada de potentes secciones de vientos de lo más soul así como ciertos toques de música electrónica. Y una letra chulesca y del todo surrealista...

El tema se incluía en el LP del mismo año, Midnite Vultures, que, al igual que en los anteriores discos del músico californiano -especialmente, Odelay (1996)- juega con sonidos y estilos de lo más heterogéneo, desde el folk hasta la electrónica. Esto no es demasiado de extrañar, pues Beck, hijo de un músico de blues callejero, se crió en suburbios donde pasó por el punk, el breakdance, el hip hop e incluso... sonidos presbiterianos, ya que su abuelo paterno (osea, el padre de su padre, el músico callejero) era nada menos que pastor de esta confesión en el conservador estado de Kansas. De tal palo, tal astilla, supongo.

Por cierto, no es la única referencia religiosa del músico. Por lo visto, es un gran seguidor de la Cienciología, como John Travolta o el muy majara Tom Cruise. Y, según parece, media familia suya también lo es, en algunos casos, de segunda generación y todo. Realmente, en el mundo del rock cabe de todo...

Para acabar, una referencia al vídeo del tema. Al igual que la canción, es una especie de disparate surrealista en el que se mezclan tipos carne de psiquiatra (ojo al papel del actor Jack Black), estrafalarios jugadores de fútbol americano, marcianos de película de serie B y hasta ¡una nevera intentando montárselo con un horno! No es para menos, al fin y al cabo, se trata de desafiar todas las leyes sexuales, ¿no?

Beck – Sexx Laws (por Spotify)





Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Why Does My Heart Feels So Bad?, Moby, 1999


La Píldora de hoy, además de ser un delicioso tema, forma parte de la pequeña banda sonora de mi casa por partida doble, junto a todo el álbum al que pertenece, Play, del norteamericano Moby (nacido exactamente nueve años antes que un servidor, por cierto).

Digo por partida doble, porque lo tengo asociado a dos situaciones muy concretas. En primer lugar, cualquiera de los que hayan (o hayáis) venido a casa a comer o a cenar sabrán que siempre hay música de fondo. En esto, mi Santa es muy rigurosa, y no deja que suene cualquier cosa (je, je, je... y bien que hace). Si bien tenemos docenas de discos y CDs, apenas seis o siete se consideran aptos para una cena, y el que más números tiene es el LP de Moby que incluye a la Píldora de hoy. Consecuencia 1: cual reflejo pavloviano, ahora cada vez que lo pongo siento una necesidad irresistible de comer algo...

La segunda situación será tremendamente familiar a todos los que se han emancipado durante los ultimos diez años. Lamparas KVART, mesas LIATORP y demás trastos de nombres suecos (o a saber) programados para su autodestrucción al cabo de uno o dos años, son, admitámoslo, una avanzadilla del infierno de Dante en la Tierra. Y por el que casi todos hemos pasado en sagrada penitencia. En mi caso fue sobre todo en la Semana Santa de 2002, -toma penitencia- poco antes de ocupar nuestro actual hogar. Pues bien, Play fue la música que me permitió sobrellevar tamaño castigo nórdico. Consecuencia 2: mientras voy a la nevera a coger algo a causa de la Consecuencia 1, necesito tener una llave Allen a mano.

Por lo demás, el mencionado LP ha vendido desde su lanzamiento en mayo de 1999 nada menos que diez millones de copias, y ocho de sus temas funcionaron como singles, hasta entrado el año 2001. Técnicamente, casi podría decirse de Play que es un álbum recopilatorio, tantos son los éxitos que incluye. El tema de hoy, bien conocido, fue el cuarto de esta particular lista de hits.

Moby – Why Does My Heart Feel So Bad? (por Spotify)

El vídeoclip, de dibujos animados casi trazados por un niño de seis años, personalmente, me emociona cada vez que lo veo.



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.