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miércoles, 7 de diciembre de 2011

In The Crossfire, Starsailor, 2005


Incluso algo tan horrible como el trío de las Azores, que si os acordáis eran aquellos dos gángsters invadepaíses que hablaban en inglés, junto a aquel señor con bigote amigo del vino que hablaba en tex-mex -¿cómo se llamaba? Sí, hombre, si lo tengo en la punta de la lengua...- pueden inspirar canciones tan conmovedoras como la de hoy. 

En 2005, Starsailor estaba en lo más alto de su popularidad. Tras varios singles de éxito, uno de los cuales era el ya pildorero Four To The Floor, se habían consolidado como uno de los nombres más importantes del pop británico de la nueva década.

Aquel mismo año lanzaron el álbum On The Outside, en el que como tantos otros grupos que habían cimentado su fama en un estilo más o menos ligero, quisieron dar un paso hacia una mayor seriedad y potencia. Y su single estrella para este fin fue, precisamente, In The Crossfire

Si la Guerra del Vietnam está llena de canciones alusivas y muy críticas con la misma, la de Irak de 2003 no tuvo tanta repercusión al respecto, en un negocio discográfico completamente secuestrado por las grandes cadenas políticamente correctas. Una de las excepciones fue el tema de hoy, cuya letra denunciaba la invasión y se metía en la piel de los que recibían los bombardeos aliados, todo ello envuelto en una melodía totalmente emocionante.

Rock político de muy bella factura que estoy seguro de que no os dejará indiferentes. Que lo disfrutéis.



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

jueves, 22 de julio de 2010

Four To The Floor, Starsailor, 2004


La práctica del remo es un deporte muy saludable, potente y agradecido, pero, por sus características, no es el mejor para perder peso. De hecho, si te gusta comer (lo cual es mi notable caso) la complexión se queda en la de un tipo corpulento, que es la forma eufemística de decir "vacoburro".

Como forma de desvacaburrizarme algo, no hace mucho me apunté al gimnasio que Montse ya frecuentaba desde algunos meses atrás. La idea era hacer mucha cardio, que es la forma eufemística de decir "pierdequilos con el corazón por la boca".

Para ello, Montse me recomendó insistir mucho en ejercicios de caminar (lo que ya hago con frecuencia todos los días para desplazarme de un lado a otro), correr (ídem de lo anterior, cada mañana para pillar el tren) y, muy particularmente, en uno que consiste en hacer bicicleta dentro de una sala con mucha gente y a ritmo de música a toda pastilla a la voz de un instructor. Spinning, se llama la cosa, que es la forma eufemística de decir "rompepiernas con dolor de cabeza".

Lo segundo, lo del dolor de cabeza, fue especialmente cierto durante la primera de las sesiones a la que asistí, en la que una tipa -al parecer, era la monitora- se dedicó a hacer ejercicio por su cuenta mientras ponía música mákina (de esa que ya detestaba en su día, así que no veáis quince años después) y te deshidratabas ya que nadie había reparado en poner algo de aire acondicionado en la sala. Una prueba de resistencia y paciencia ante la impericia, que es la forma eufemística de decir "hijoputez".

Por supuesto, Montse, para evitar que pasara de ese tal señor Spinning, me aseguró que a otra hora había una clase con un monitor mucho más profesional y que ponía mejor música. Por lo tanto, que motivaba mucho más. Así que hoy lo probé, a pesar de que no me iba demasiado bien. Y... la verdad es que esta vez la cosa funcionó mucho mejor. Especialmente grata fue la selección musical, que en buena parte mostró tener bastante criterio. El tema de hoy, Four To The Floor, de los Starsailor, fue una de las mejores sorpresas. Y demostró que para sudar no hacía falta insistir en el chunta-chunta, que es la forma eufemística de decir... esto os lo dejo a vuestro criterio. Yo me voy al catre, pues no me aguanto ni las pestañas.

Starsailor – Four To The Floor (por Spotify)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.