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martes, 31 de julio de 2012

El calor del amor en un bar, Gabinete Caligari, 1986


Un año antes de que Camino Soria arrasara por toda la piel de toro -expresión manida y repetidisima pero de lo más adecuada con el grupo de hoy-, Gabinete Caligari lanzaron su álbum Al calor del amor en un bar, cuyo tema estrella, de casi igual titulo, fue uno de los más reproducidos por radio durante bastantes meses. 

Aunque lo que es justo, es justo. El calor del amor en un bar no es, por supuesto, el mejor tema de Gabinete Caligari ni de lejos, pero admito que tiene un encanto absolutamente especial. Para aquellos que, junto a los estudios y el trabajo, crecimos con los amigos charlando en compañía de una cervecita en cualquiera de las decenas de baretos que jalonaban nuestros barrios, el tema de hoy inspira una especial sonrisa de aquellas que salen de verdad, entrañable. 

Porque a pesar del organillo pasodoblero a veces un tanto cargante, la letra es probablemente la mejor oda nunca hecha al bar de toda la vida, tapas, camarero y As (o Mundo Deportivo, depende del lugar) incluidos. Eso sí, con un puntito un tanto kitsch. Curiosamente, sus ventas como sencillo no fueron demasiado importantes, a pesar de su fuerte difusión. 

De hecho, no me digáis que después de escucharla no os apetece un bocata de calamares. Si vuestra respuesta es que no, o es que acabáis de comer, o es que todavía os quedan un par de hervores en la vida. Espero que sea la primera opción. Nos llevaremos mejor...




Hasta la próxima. 

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Tócala, Uli, Gabinete Caligari, 1987

Mi intención inicial para esta noche era traer otro tema de Gabinete Caligari. Y no es que Tócala, Uli no me guste -que sí, y mucho-, pero fue la chulísima Profesional la que me encontré esta mañana en la radio (atípica emisión, por otra parte) y me quedé con las ganas de compartirla. 

Pero como buen tema secundario en español, no había ni un sólo clip mínimamente adecuado a los estándares que de momento seguimos manteniendo (vamos, nada de vídeos a golpe de fotomontajes) y he desistido tras bastante rato de búsqueda. Por suerte, los planes B no faltan, y el de hoy no está nada mal. Aunque ser fan impenitente de Gabinete Caligari no me hace demasiado objetivo al respecto, supongo. 

En todo caso, Tócala, Uli, incluida en el álbum Camino Soria, ha quedado como uno de los hits más conocidos y tocados en Fiesta Mayor de la formación madrileña. Como es bien conocido por todos, la pieza estaba dedicada a Ulises Montero, saxofonista de la banda que había fallecido un año antes.

En todo caso, como propinilla, ahí abajo os dejo un link adicional de Goear con la Píldora que pudo haber sido pero que, al final, no pudo ser. Para que luego digáis que aquí no nos buscamos la vida.


Tócala,  Uli (por Goear)

... y la propina, porque por mis dallonses que hoy escucháis Profesional,

Profesional (por Goear) Hala, sesión doble.



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

viernes, 1 de abril de 2011

Sólo se vive una vez, Gabinete Caligari, 1989


Con brevedad por los diez minutos que tengo mientras Montse se acaba de arreglar para salir a cenar, no quiero faltar a la cita con uno de mis temas favoritos de mis queridos Gabinete Caligari. Y, al igual que ayer, hoy nos quedamos en 1989.

Aquel año, los madrileños lanzaron su álbum Privado, todavía en la cresta de la ola tras el tremendo impacto de su anterior trabajo, Camino Soria. En su conjunto, Privado era un buen disco, cuyo único problema -a pesar de los increíbles réditos que dio- tuvo un claro nombre: La culpa fue del cha-cha-chá. Aquella canción, que acabó siendo incluso una de las que marcaron el verano de aquel año, ensombreció inmerecidamente al resto del LP, de muchísima más calidad.

En mi caso, me supo muy mal por el tema de hoy, que todavía en la actualidad me gusta poner en el coche con relativa frecuencia, por lo gamberrete y chulapón que es, todo un canto al vive y deja vivir pero con mucha gracia y garbo. Porque no me digáis que perlas como la suscripción al Private, "un amor de ley" de "rapidez y comodidad" no molan...

En fin, un temita que, sin pretender grandes trascendencias, mantenía todavía el mejor espíritu de los Gabinete Caligari. Y sin recurrir a ningún cha-cha-chá.

Me voy, que me están llamando. Feliz viernes y recordad -a poder ser antes de acostaros- el mensaje de esta canción... no, la parte del Private, no. O bueno, haced lo que queráis.

Gabinete Caligari – Sólo Se Vive Una Vez (por Spotify)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Camino Soria, Gabinete Caligari, 1987


Ciertas canciones tienen la facultad de despertar emociones muy definidas. Algunas provocan estado de euforia; otras, de tristeza; también las hay de introspección, e incluso que invitan al etilismo... ¿que no? ¿Qué canción es tanto himno de Asturias como de los amigos de la botella? ¿O es que los treintañeros -especialmente los tíos- no recordáis haber degustado selectos calimochos a ritmo de los Inhumanos ("vamos todos al salón, duba, duba, a coger un cebollón")? Pero no nos extendamos más aquí, ya tendremos tiempo otro día.

Finalmente, ciertos temas nos invitan a quedar serios mientras algo de pompa y circunstancia se apodera de nosotros. Cada uno tiene sus propias canciones al respecto, y pueden ser de lo más heterogéneo. El amigo Santi, ese que tenéis a la derecha entre los pildoreros, con cara de "me viá matar en la bici pero cómo nos hemos reído" me explicaba que, por ejemplo, en Austria, cuando sonaba Falco (Rock Me Amadeus, ¿os acordáis?) los jóvenes entraban como en trance.

Este efecto de solemnidad me sucede desde siempre con la Píldora de hoy, una de las canciones más vendidas en España junto a su LP homónimo en 1987. Su melodía, su instrumentación (ese órgano omnipresente) y, sobre todo, su letra con referencias a Bécquer y a Machado, y al vívido frío pelón del lugar... hace que cuando suena en cualquier sitio acabe pidiendo a los demás un poquito de por favor, que con este escándalo no hay quien se ponga serio.

Gabinete Caligari fue, desde siempre, mi grupo preferido de toda la hornada ochentera española. Sus inicios casi siniestros (con estupendas canciones como Cómo perdimos Berlín, o Grado 33) fue sucedido por un estilo más castizo, muy madrileño y chulesco, pero a la vez muy pop. De todos sus hits, el que me atrajo más siempre fue Camino Soria, tal vez por ser el primero en escuchar conscientemente de todos los de la banda, y sin duda por su tremenda seriedad y belleza como canción.

Porque, realmente, es una canción que te mete vivamente en la piel de un viajero de los de antes, de los de a pie, cual Labordeta mochilero y enzurronado que se aproxima a la ciudad y está pasando junto al Monte de las Ánimas. Tanto es así, que al final tienes la sensación de haber estado en Soria.

Tanto es así, que prometo algún día visitar la ciudad...