
Hummm... apuesto a que la mayoría hacía un montón de tiempo que no escuchábais el tema de hoy. Y, desde luego, si tenéis un poco de edad -tampoco tanta- no sería porque no lo pasaron por todas partes a finales de los setenta y aún principios de los ochenta.
Efectivamente, Born To Be Alive es, por derecho propio, uno de los clásicos rompepistas setenteros. Lanzado a finales de 1978, se convirtió en un superventas casi inmediatamente a ambos lados del Atlántico. Su autor e intérprete, Patrick Hernández -un francés hijo de padre español y de madre medio austriaca y medio italiana- se convirtió, gracias a esta canción, en toda una celebridad durante aquellos meses finales de la década de los setenta.
Siempre asociaré esta canción -que cada vez que suena me parece irresistible, qué le vamos a hacer- a dos cosas bien diferentes entre sí. La primera es la tremenda versión que Los Nikis hicieron algunos años después, bajo el título Voy a Benidorm. El falsete de loca que ponían cuando cantaban "Me voy a Beeeeenidorm..." era impagable a todas todas.
La otra cosa a la que la asocio es a la Vuelta Ciclista a España. Quien escribe era apenas un púber que debía ponerse de puntillas para ver qué había en la mesa de la salita, pero recuerdo perfectamente escuchar el Born To Be Alive mientras pasaba la serpiente multicolor -horrible y manidísima expresión que deberían prohibir por cursi y falta de imaginación- por el aparato Elbe a todo color. Corría el año 1979.
Las cosas de la época: supongo que había que hacer virguerías para enganchar a la gente a la bici antes de que llegara Induráin. Y es que poner una polka de Johann Strauss, como había sido el caso de la Vuelta de 1977 (increíble pero completamente cierto) no debió de incentivar a mucha gente...
Efectivamente, Born To Be Alive es, por derecho propio, uno de los clásicos rompepistas setenteros. Lanzado a finales de 1978, se convirtió en un superventas casi inmediatamente a ambos lados del Atlántico. Su autor e intérprete, Patrick Hernández -un francés hijo de padre español y de madre medio austriaca y medio italiana- se convirtió, gracias a esta canción, en toda una celebridad durante aquellos meses finales de la década de los setenta.
Siempre asociaré esta canción -que cada vez que suena me parece irresistible, qué le vamos a hacer- a dos cosas bien diferentes entre sí. La primera es la tremenda versión que Los Nikis hicieron algunos años después, bajo el título Voy a Benidorm. El falsete de loca que ponían cuando cantaban "Me voy a Beeeeenidorm..." era impagable a todas todas.
La otra cosa a la que la asocio es a la Vuelta Ciclista a España. Quien escribe era apenas un púber que debía ponerse de puntillas para ver qué había en la mesa de la salita, pero recuerdo perfectamente escuchar el Born To Be Alive mientras pasaba la serpiente multicolor -horrible y manidísima expresión que deberían prohibir por cursi y falta de imaginación- por el aparato Elbe a todo color. Corría el año 1979.
Las cosas de la época: supongo que había que hacer virguerías para enganchar a la gente a la bici antes de que llegara Induráin. Y es que poner una polka de Johann Strauss, como había sido el caso de la Vuelta de 1977 (increíble pero completamente cierto) no debió de incentivar a mucha gente...
Patrick Hernandez – Born To Be Alive (por Spotify)
Letra de la Píldora.
Hasta la próxima.