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viernes, 7 de agosto de 2015

Feeling Good, Muse, 2001



Es cierto, no estáis soñando. Apenas han pasado dos días desde la última Píldora, y aquí tenemos otra. Casi como en los viejos tiempos. Bien, no puedo garantizar un ritmo diario como aquél, pero haremos todo lo posible por darle más ritmo a la cosa. Y empezamos de la mano de mis queridos Muse, esos fanáticos de la ciencia-ficción, la épica, el rock duro y el barroquismo más absoluto, de los que alguien definió su música de la siguiente manera: "al escucharla te dan ganas de invadir algún país". Lo que no deja de ser cierto en algún que otro tema. 

Apreciaciones subjetivas aparte -y detractores entre los puristas del heavy metal descartados- estos tipos hacen una música de primera, y con un personalísimo criterio. En varias ocasiones, he dejado escrito que las buenas versiones no son tanto las que copian literalmente la original, como aquellas que el intérprete transforma de arriba abajo hasta hacerla suya por completo. Como adivinaréis, este último es el caso de Muse en el post de hoy. 

Feeling Good se creó como una pieza del musical de 1964 The Roar of the Greasepaint - The Smell of the Crowd, del que desconozco si alguna vez se llegó a estrenar en España. En aquel momento, la canción no pasó con demasiada gloria. Tuvo que esperar a que un año más tarde, en 1965, nada menos que Nina Simone hiciera su inmortal y conocidísima versión. 

- ¡Un momento! ¿Nina Simone y me trae usted a estos frikis del espacio, Sr. Alberca?- Hay dos motivos para tal aparente extravagancia. El primero es simplemente material. No he tenido narices de encontrar un vídeo con la diva marcándose la canción, más allá de los consabidos youtubes con fotos. Si alguien lo encuentra, muy gustosamente le daré las gracias. 

El segundo motivo es mucho más interesante. Y es que la versión que hizo Muse en 2001, que incluyó en un sencillo junto a Hyper Music, está considerada por muchísima gente como la mejor o una de las mejores interpretaciones jamás hechas de una canción. Casi cualquiera se atreve con Yesterday guitarra en mano y voz cansina, pero con esto, y encima con el precedente nada menos que de Nina Simone... amigos, son palabras muy mayores. Pues bien, Muse simplemente lo bordó. Ahí quedan las encuestas realizadas por medios como la revista New Musical Express o la BBC en persona. 

Una anécdota añadida a la versión de hoy es que, si os acordáis, aparecía hace unos años en un anunció de Nescafé. Pero, cosas de las multinacionales, entre tanta gente y tanto papeleo se les "olvidó" pagar royalties a la banda británica. Así que ésta litigó, ganó, y Nestlé... bien, sustituyó su versión por la de Nina Simone. Como epílogo, el grupo donó el dinero de la indemnización a Oxfam. Porque se puede hacer música que suene como si fueras a arrasar dos planetas juntos, pero siempre es más inteligente destinar el dinero a mejorar el que tenemos.  

Y dejo de dar la barrila para que os metáis ya en el turrón, que cualquiera no se siente bien escuchando esto. 




Hasta la próxima. 

lunes, 6 de junio de 2011

Muse, Uprising, 2009


Lamento las horas del post de hoy (aunque veáis las 23:59, en realidad son las dos menos veinte... de la noche) pero tiene una justificación. Hoy he visto como actuaba la democracia participativa, y se imponía sobre un proyecto que, tras años de funcionamiento -y sin restar un sólo ápice al ímprobo esfuerzo realizado durante los mismos- se había quedado agotado por completo. Y debo decir que he tenido la satisfacción de participar en este debate, sin acritud, pero con la convicción de saber que el cambio era necesario, aún más, imprescindible si se quería recuperar la iniciativa.

En cierto modo, era como volver a los setenta, con voces en un sentido y en otro discutiendo las opciones posibles dentro de una sala. Puedo decir que la sensación era muy bonita, a pesar de que algunos pudieran pensar que "perdían". En realidad, cuando estas cosas suceden, todos ganan: porque gana la gente, gana el colectivo.

Ojalá en todas las agrupaciones de todos los partidos políticos pudieran suceder cosas así, a la manera en que estos días se ve en las plazas del país: a lo mejor habría alguna esperanza para que la gente recuperara la fe en sus dirigentes.

Muse – Uprising (por Spotify)



Hasta la próxima.

jueves, 3 de marzo de 2011

Sing For Absolution, Muse, 2004


Como bien sabéis ya, además de ser un lector empedernido de todo lo que huela a historia -con la notable excepción de la novela histórica, que nunca supera en imaginación a la realidad-, soy un gran aficionado a la ciencia ficción. O lo era, a tenor del tiempo que hacía que no pasaba por mis manos un libro al respecto.

Sin embargo, últimamente, debo admitir que he vuelto a recuperar una cierta inquietud sobre el tema. En este sentido, he empezado a rescatar algunas de las mejores novelas que pasaron por mis manos años ha. Personalmente, creo que no se puede considerar estrictamente un género: antes bien, es una excusa para tratar una historia cualquiera -policiaca, bélica, de suspense, incluso romántica...o histórica- en unos parámetros tales que sólo pueden contarse bajo una deformación de la realidad cotidiana. 

En todo caso, tras la estela de lo anterior, me apetecía poner hoy algún vídeo clip de ciencia-ficción, y para ello, qué más fiables que mis queridos Muse. Si en Knights Of Cydonia presentaban una parodia de un cinematográfico western futurista de serie B, y en Bliss Matt Bellamy caía a velocidades alucinantes por una especie de pozo sin fondo casi diseñado por Moebius, en Sing For Absolution prácticamente se marcaron un pequeño corto de aires catastrofistas, con nave espacial incluido y final inquietante. Imagino que me creeréis cuando os diga que es uno de los clips que más veces he visto...

Además, Sing For Absolution (que alcanzó el puesto 16 en el Reino Unido en 2004) forma parte de uno de mis álbumes preferidos no ya de la banda británica, si no de cuantos tengo, Absolution. Fue uno de esos discos de amor a primer oído, desde su inicio con aquellas botas desfilando justo antes de empezar el poderosísimo riff de piano de Apocalypse Please, hasta el dramatismo a compás lento de Rule By Secrecy, ya al final. 
En fin, ciencia-ficción pura, que es de lo que va la cosa hoy. Que os aproveche.


Muse – Sing For Absolution (por Spotify)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

domingo, 20 de junio de 2010

Bliss, Muse, 2001


El de hoy es uno de mis temas preferidos del repertorio de una de mis bandas preferidas. Sin embargo, me llevó algún tiempo descubrirlo. Imagino que, para 2001, aunque aún parecía que no era posible, me comenzaba a perder fuelle esa capacidad que toda muchachada tiene para estar al tanto de lo último, casi antes de que salga. El barco, imperceptiblemente, empezaba a hacer aguas...

En cualquier caso, como fuera, tardé casi un par de años en saber de esta canción desde que fue lanzada. Por entonces, en 2003, frecuentábamos Montse y yo un pub de Calafell -que todavía existe- llamado "The Gold Harvest", de estilo irlandés, y que por aquellos años regentaban unos amigos.

Además del ambiente, una de las cosas que mejor tenía el local era la selección musical, simplemente soberbia. Esto, a veces, era un pequeño inconveniente: no sé a vosotros, pero a mí se me hace muy difícil entablar una conversación coherente con alguien cuando de fondo está sonando alguna canción de esas que te piden que estés sólo por ella. Y si en vez de una, es una detrás de otra, la cosa tiene su tela.

En una de las visitas al pub, escuché el tema de la Píldora de hoy. Por entonces, Muse sólo me sonaban muy por encima, de alguna canción como la espléndida versión que hicieron de Feeling Good, un estándar que había escuchado previamente a Nina Simone. Al escuchar Bliss, tema que no conocía en absoluto, me quedé impresionado por su estilo potentísimo y cuasi épico a la vez. Era rock con mayúsculas. De este modo, cuando muy poco tiempo después lanzaron su gigantesco álbum Absolution, ésta vez sí que iba preparado. Lo tuve en cuestión de días. Aún hoy lo sigo poniendo de forma recurrente.

Ah, un elemento más que me gustó de la canción, una vez descubierta, fue su vídeo clip. Como es costumbre en Muse, la ciencia-ficción lo impregna casi todo, y el clip de Bliss no fue la excepción. Como sabréis ya, dicha temática siempre ha sido suficiente para que un servidor le dedique a una imagen unos segundos de atención como mínimo. Sin embargo, en el caso de este clip, no pude por menos que quedarme especialmente alucinado. Sólo os diré una cosa si no lo habéis visto todavía: espero que no sintáis vértigo...

Muse – Bliss (por Spotify)



Hasta la próxima.

viernes, 21 de agosto de 2009

Knights Of Cydonia, Muse, 2006


Muse es uno de los grupos más interesantes de la última década. Su estilo potente y, a menudo, influenciado por la música clásica de corte romántico, es acompañado por la peculiar voz de su cantante Matt Bellamy, capaz de alcanzar registros altísimos -hay quien dice que de castrato. Los temas de la banda son bastante peculiares: la visión casi conspiranoica de Bellamy hacen que giren a menudo en torno a la vida extraterrestre o al apocalipsis. Su álbum de 2004, Absolution, estupendo por otra parte, se puede considerar un LP prácticamente conceptual relativo al fin del mundo tal y como lo conocemos.

Knights Of Cydonia, canción que cierra el disco de 2006 Black Holes And Revelations, es otro tema que apunta a estas inquietudes apocalípticas. Sin embargo, su video clip, que recoge todo esto perfectamente, no está exento de una gran dosis de humor: simula a una de aquellas pelis de principios de los ochenta (en pleno calentamiento de la Guerra Fría) de serie B, C o Z que mostraban una civilización postnuclear... que ha vuelto a los tiempos del Oeste.

Efectivamente, el video trata la historia de un héroe solitario (tremendamente parecido a Juan Imedio) que cual pistolero llega a un pueblo llamado Cydonia, al igual que la conocida zona de Marte donde muchos creían ver una supuesta "esfinge" a través de las fotos de las naves Viking en 1976. A partir de aquí, comienza una trama donde se mezclan de forma surrealista pistoleros, rayos lásers, unicornios y hasta un robot. De verdad, merece la pena verlo. ¡Hasta hay una escena con una Estatua de la Libertad inspirada en la que salía en el Planeta de los Simios!

En fin, muy buen rock y ciencia ficción. A mí me basta. Y espero que a vosotros os guste de la misma forma.

Muse – Knights Of Cydonia (por Spotify)



Hasta la próxima.