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jueves, 15 de mayo de 2014

Diva, Dana International, 1998


Supongo que, a estas alturas, tras varios días, ya estaréis más que al corriente de la vitoria austriaca en Eurovisión. Y digo a estas alturas porque si bien antes el festival se seguía en directo mayoritariamente, la pérdida de interés de los últimos años se  ha hecho evidente. Tal vez eso sea lo que explique algo tan sorprendente como esto que ha pasado con la tal Conchita Wurst. 

A ver, no es que un señor vestido y maquillado de mujer -o una señora con barba, lo que prefiráis- no puedan ganar Eurovisión. Desde luego que no es eso. Puestos a ver cosas raras, aún recuerdo a unos finlandeses (los sabemos porque se presentaban por ese civilizado país) caracterizados como orcos o bichos por el estilo y que se marcaron la victoria en 2006

La cosa deja de tener tanta gracia desde el momento en el que las canciones que interpretan estos bien puntuados artistas no muestran una calidad que justifique el triunfo. Y cuando uno llega a esta conclusión, al final determina que Eurovisión, más allá ya de las recurrentes sospechas en el otorgamiento de los votos, premia la excentricidad. O, directamente, el frikismo. Ahí estuvo el bueno de Chikilicuatre sacándole los colores al festival... desde el momento en el que fue lo suficientemente votado como para estar muy por encima de la mayoría de artistas españoles enviados durante las tres últimas décadas. 

Pero insisto, nada tiene que ver la cosa con la condición sexual de la señorita Wurst (apellido artístico que, en alemán, quiere decir "salchicha", añado). Ahí está, si no, la protagonista de hoy para certificarlo. Dana International era una transexual que se presentó -sorprendentemente- por Israel en 1998. Y con un temazo disco como la copa de un pino y que, desde luego, ganó y triunfó más allá del escenario, situado en Birmingham aquel año. 

Y es cierto que al principio se habló más de lo que era la cantante israelí que de la propia canción. Pero no es menos cierto que, en cuanto todo el mundo escuchó Diva, lo demás pasó a un segundo plano. 

Que es como debería ser, pero no como ha acabado siendo de nuevo esta vez (y si no me creéis, anda, a ver si os acordáis de lo que cantaban los orcos finlandeses aquellos). Eso sí, el año que viene no me pierdo el festival: puede ser la cosa para nota.




Hasta la próxima. 


domingo, 25 de abril de 2010

Beautiful That Way, Noa, 1997


En muy pocas ocasiones sucede que tanto la opinión del público en general como la de los diversos departamentos gafapastas (modalidad "críticos de cine") coincidan de forma contundente. El caso del film que motivó el tema Píldora de hoy, la célebre La vida es bella, fue una de éstas, como casi no podía ser de otra forma.

Siempre se dice que el espectador de una película tiende a identificarse con el héroe de la misma, pero, paradójicamente, casi siempre nos atrae más el personaje del malo, a menudo con mayor poder de atracción. Pues bien, en su obra más popular (y, con toda la modestia, creo que la mejor de largo), el director y actor Roberto Benigni consiguió de forma magistral que nos olvidáramos de que, en una tragedia como la copa de un pino, en realidad, habían muchos malos.

Porque, y sigo en mi opinión, ése y no otro es el gran acierto y encanto de La vida es bella. Que no es una película de guerra, ni siquiera sobre el Holocausto. Es un canto a la infinita capacidad del ser humano por salir adelante cargado de optimismo. Y sí, Benigni, en muchas escenas interpreta de forma exagerada, casi histriónica. Pero, ¿no es esa la forma de sobrellevar la tremenda historia que nos estaba contando?

Y como toda gran película, una parte de su éxito es la banda sonora. En este caso, el tema escogido no podía haber sido mejor. Beautiful That Way, interpretada por la israelí de origen yemení (al igual que Ofra Haza) Noa, acababa de poner la guinda positiva al film, incluso con una melodía tan aparentemente melancólica.

El tema se convirtió en todo un éxito mundial a partir de finales de 1998 y 1999, cuando La vida es bella se estrenó primero en Estados Unidos y después en la mayor parte del mundo. Hasta entonces, su impacto se había circunscrito a su Italia natal, donde ya se había estrenado poco antes de las Navidades de 1997. Fijáos, había pasado casi todo un año por medio: son las cosas del cine europeo...



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

domingo, 27 de diciembre de 2009

Im Nin'Alu, Ofra Haza, 1988


Tranquilos, hoy no os voy a relatar mis últimas vacaciones por Israel, Palestina, Siria y demás sufridos estados y territorios de la zona, a pesar de lo que la Píldora de hoy pudiera hacer creer. Los motivos son dos. En primer lugar, porque nunca he estado en ninguno de estos países, magníficos de visitar, según me aseguran los que han viajado a ellos; personalmente, creo que conocer Jerusalén debe ser algo digno de impresión.

En segundo lugar, porque aunque hubiera estado, jamás sometería a tortura a mis amigos relatando el viaje de forma pormenorizada sin consentimiento previo. Y por supuesto, nada de vídeos. Podéis respirar tranquilos, insisto.

La selección de la Píldora de hoy responde a un motivo mucho más prosaico, aunque imagino que difícil de entender para los que no tenían edad suficiente para escuchar la radio en 1988. Este tema, que a algunos puede sonar a cinta de gasolinera en Oriente incluso con su elaborada producción, fue uno de los hits más sonados en Occidente hace ya más de veinte años.

Efectivamente, Im Nin'Alu llegó al número uno en numerosos países, y en los que no, entró de forma holgada en el Top 20. Su intérprete, la israelí de origen yemení Ofra Haza, ya veterana en su país, se convirtió en una celebridad a nivel mundial gracias a esta versión que publicó en el 88.

Digo versión, porque ya había grabado el tema cuatro años antes... y no fue, ni mucho menos, la primera persona en interpretarlo. Algo esperable, en cuanto aquel casi discotequero número uno en Alemania, Suiza y Noruega, entre otros países, digamos, poco mediterráneos, no era otra cosa que... ¡un poema hebreo del siglo XVII!. Así que, quién sabe, a lo mejor el próximo hit español en el extranjero es un fragmento del Cantar de Mio Cid: letra -y abundante- no le falta...

Ofra Haza – Im Nin'Alu (por Spotify)



Letra de la Píldora (sólo útil para quien sepa hebreo...)

Hasta la próxima.