
Al final no me he podido resistir...es demasiado heavy esta nueva demostración de pandereta nacional como para dejarla pasar por alto. Sencillamente, increíble con los tiempos que corren.
Antes de empezar, debo decir que normalmente presupongo la razón a quién plantea una huelga. Es una manifestación de disconformidad ante una realidad laboral y que, además de al patrono, le cuesta el dinero directamente al bolsillo del trabajador, que no cobra. No se suelen hacer porque sí.
Sin embargo... lo de estos señoritingos de las torres de control no tiene perdón de Dios. Que no quieran renunciar a sus derechos y prerrogativas ganadas, fantástico. Aunque si ya lo han hecho otros miles de trabajadores públicos mucho peor pagados, se me ocurren pocos motivos para que no arrimen ellos, con más razón, el hombro. Si consideran que su régimen de trabajo es de "esclavitud" (verídico), ¡qué será entonces el régimen de los demás curritos que nos movemos de sol a sol por una ínfima parte de su salario!
Aún así, es lícito que peleen en defensa de lo suyo. Pero como lo hacemos los demás cuando nos tocan: se plantea una huelga con fecha determinada, y se sale a la calle entonces a acordarse de la madre que parió de quien sea pertinente mientras se para la actividad. Pero la porcinez de acto según la cual a media tarde me puteo, y ahora no trabajo, pete quien pete, no. Así no se pelea. Así, se chantajea, y no sólo a un gobierno, si no a un país al que pretendes tener en jaque por tus cojones.
Personalmente, creo que ha sido un muy grave error por su parte, ya que ha puesto a la opinión pública total y definitivamente en su contra. Y ya no los salva ni el guaperas rubiales aquel que habían designado de portavoz. Ahora que apechuguen con lo suyo y con lo que les tenga que venir encima. No seré yo quién interceda por sus derechos muy mal defendidos.
Y eso que no tenía previsto coger ningún avión... que si no, me oyen de veras estos tipos.
The Motors – Airport (por Spotify)
PS: por cierto, el tema que tenéis hoy por aquí es una pequeña joya de finales de los setenta, de la mano de un grupo de brevísimo recorrido, The Motors. No obstante, en su corto espacio de vida, consiguió un buen golpe con este Airport de 1978, que alcanzó el puesto número cuatro británico. Por cierto, como curiosidad, incluía entre sus filas a un Tchaikovsky... de hecho, Bram Tchaikovsky -cuyo nombre real no era ése, por supuesto- es el tipo a la guitarra que se salta el playback de forma inmisericorde, vestido, eso sí, de insigne director de orquesta. Que se note el apellido.
Antes de empezar, debo decir que normalmente presupongo la razón a quién plantea una huelga. Es una manifestación de disconformidad ante una realidad laboral y que, además de al patrono, le cuesta el dinero directamente al bolsillo del trabajador, que no cobra. No se suelen hacer porque sí.
Sin embargo... lo de estos señoritingos de las torres de control no tiene perdón de Dios. Que no quieran renunciar a sus derechos y prerrogativas ganadas, fantástico. Aunque si ya lo han hecho otros miles de trabajadores públicos mucho peor pagados, se me ocurren pocos motivos para que no arrimen ellos, con más razón, el hombro. Si consideran que su régimen de trabajo es de "esclavitud" (verídico), ¡qué será entonces el régimen de los demás curritos que nos movemos de sol a sol por una ínfima parte de su salario!
Aún así, es lícito que peleen en defensa de lo suyo. Pero como lo hacemos los demás cuando nos tocan: se plantea una huelga con fecha determinada, y se sale a la calle entonces a acordarse de la madre que parió de quien sea pertinente mientras se para la actividad. Pero la porcinez de acto según la cual a media tarde me puteo, y ahora no trabajo, pete quien pete, no. Así no se pelea. Así, se chantajea, y no sólo a un gobierno, si no a un país al que pretendes tener en jaque por tus cojones.
Personalmente, creo que ha sido un muy grave error por su parte, ya que ha puesto a la opinión pública total y definitivamente en su contra. Y ya no los salva ni el guaperas rubiales aquel que habían designado de portavoz. Ahora que apechuguen con lo suyo y con lo que les tenga que venir encima. No seré yo quién interceda por sus derechos muy mal defendidos.
Y eso que no tenía previsto coger ningún avión... que si no, me oyen de veras estos tipos.
The Motors – Airport (por Spotify)
PS: por cierto, el tema que tenéis hoy por aquí es una pequeña joya de finales de los setenta, de la mano de un grupo de brevísimo recorrido, The Motors. No obstante, en su corto espacio de vida, consiguió un buen golpe con este Airport de 1978, que alcanzó el puesto número cuatro británico. Por cierto, como curiosidad, incluía entre sus filas a un Tchaikovsky... de hecho, Bram Tchaikovsky -cuyo nombre real no era ése, por supuesto- es el tipo a la guitarra que se salta el playback de forma inmisericorde, vestido, eso sí, de insigne director de orquesta. Que se note el apellido.
Letra de la Píldora.
Hasta la próxima.