sábado, 5 de mayo de 2012

(You Gotta) Fight For Your Right (To Party), Beastie Boys, 1987


Hacía días que iba queriendo traer una segunda Píldora con los Beastie Boys de protagonistas, tras Sabotage, más de dos años (!) atrás. Pues bien, la ocasión la he tenido hoy mismo debido a una de esas luctuosas noticias que jalonan la música rock periódicamente. 

Efectivamente, ayer viernes, tras una larga enfermedad, dejaba este mundo Adam Yauch, conocido también como MCA. Era uno de los tres fundadores de la banda de rap norteamericana. Para los que no estéis muy en conocimiento, es el que parece más normal de los tres tipos que salen liándola parda en el clip. 

Por supuesto, qué mejor tema para un pequeño homenaje que (You Gotta) Fight For Your Right (To Party) -habitualmente acortado simplemente como Fight For Your Right-. En aquella ocasión, el grupo abandonó momentáneamente su sonido hip hop para adentrarse en una fórmula casi heavy metal, con el resultado de una fusión de estilos que todavía hoy se deja escuchar más que bien. 

Lanzado en 1987, el single acabó siendo el mayor éxito de los Beastie Boys, con un séptimo puesto en el Billboard. Una hazaña para un grupo de hip hop, por más blanco que fuese, y en la que MCA tuvo un papel totalmente relevante. Ya en 2011, él mismo dirigió un corto de lo más peculiar homenajeando, precisamente, al tema de hoy. 

En fin, que descanse en paz. Nosotros, que aún tenemos previsiblemente un rato para bregar, nos quedamos con su música. Y menudo castañazo de música. 




Hasta la próxima. 

viernes, 4 de mayo de 2012

Brian Eno, MGMT, 2010


A veces, algunos artistas llegan a ser referentes tan importantes en otros, que hasta les dedican canciones. Y puede que incluso las titulen con su propio nombre. Es exactamente lo que los MGMT hicieron con Brian Eno.

De todas maneras, que nadie espere un tema de corte ambiental, o un himno glam rock. Antes bien, el sonido de Brian Eno se enmarca en el rock psicodélico en el que tan a gusto se encuentra el duo norteamericano.

Incluido en su segundo, y hasta hoy, postrer álbum de la formación, Congratulations, nunca se convirtió en single, a pesar de que era uno de los temas que mejor podían optar al puesto. Arriesgados como pocos, entre las cuatro canciones del disco que obtuvieron la distinción, prefirieron colar algunas tan poco convencionales como Siberian Breaks o Flash Delirium, por lo demás fantásticas.

No obstante, dieron cierta difusión al tema de hoy, conocedores de su potencial. Lo interpretaron en diversos late shows... aunque dejando huella. Por ejemplo, en la actuación que tenéis abajo, acaecida en el Saturday Night Live, terminaron el tema en un galimatías lisérgico al que solo faltó la destrucción de los instrumentos para recordar fielmente a aquel My Generation televisivo con el que los Who la liaron parda más de tres décadas atrás.

Por cosas como esta, además de por la música, es por lo que servidor siempre lleva en los auriculares algo de este par. Genios y figuras.




Hasta la próxima. 

jueves, 3 de mayo de 2012

Dancing With Myself, Billy Idol, 1981


Si uno es muy purista, muy ortodoxo y, sobre todo, muy punk, probablemente esté pensando muy mal sobre mi decisión de escoger el tema de hoy en la versión de Billy Idol. ¿Por qué?

En realidad, el tema es del propio Idol, quien lo interpretó por primera vez y hasta el día de hoy. Es más, hasta puede decirse que el británico lo grabó desde la cuna punk a la que pertenecía. ¿Entonces, cuál puede ser el problema?

Pues que a decir verdad, el Billy Idol punk de los setenta era a la estrella de los ochenta lo mismo que el mejor café de Colombia a la achicoria pasada por un calcetín, desde la óptica de un punk de pura cepa, naturalmente. El primero lideraba a una de las formaciones míticas británicas, los Generation X. El segundo, cuasi estaba abonado a diario a la MTV. De hecho, el clip de abajo es, precisamente, en una de sus actuaciones. 

Dancing With Myself fue lanzada por primera vez en 1980 por los Generation X, con un éxito discreto. Poco después, la formación se disolvía y Idol iniciaba su carrera dorada como chico malo oficial de los ochenta, algo así como el yerno perfecto con la única pega de su aspecto lleno de clavos y con pelos pintados, último reducto de su reciente pasado punkie. Uno de sus primeros sencillos en solitario fue una nueva versión del tema, editada en 1981, a la que se había rebajado notablemente la agresividad de su predecesora. Por supuesto, el cambio, junto al fuerte apoyo mediático, mejoraron enormemente las ventas conseguidas. Incluso se coló en el Top 30 norteamericano ... ¡de la música de baile!

En todo caso, creo que no es una mala versión del tema, por más que esto pueda ser considerado una afirmación demasiado heterodoxa o incluso hereje. Como de costumbre, a vosotros os corresponde finalmente juzgar el qué. 




Hasta la próxima. 

miércoles, 2 de mayo de 2012

Paranoid Android, Radiohead, 1997


Paranoid Android es una de esas canciones que cuando se escucha, da la sensación de que se está ante música del futuro, adelantada a su tiempo. Tal vez por eso fue tan bien recibida tanto por el público como por la crítica: el single llegó al tercer puesto de las listas británicas, y contribuyó decisivamente a que OK Computer se convirtiera en el primer álbum del grupo en alcanzar el número uno. 

Y, sin embargo, no es una canción fácil de oir en muchos aspectos. Para empezar, por su estructura compleja, dividida en cuatro secciones distintas entre sí. Además, toda ella despide una oscuridad que, en algunos momentos, es casi tétrica y sobrecogedora: la tercera sección casi pone los pelos de punta en este sentido. 

Curiosamente, el grupo consideró que el tema -con mensaje de crítica social- era casi como una pequeña coña en su mismo origen, e incluso el clip lo plantearon de esta manera. Para hacerlo, llamaron al dibujante sueco Magnus Carlsson, al que le pidieron una propuesta... sin darle la letra de la canción, sólo la melodía. El resultado fue un clip totalmente majara que sólo pasó la censura de la MTV durante dos semanas ¡porque el censor oficial de la cadena estaba enfermo! La causa no eran algunas escenas violentas, como se temía la banda, si no el hecho de que salieran dos sirenas haciendo topless. Por supuesto, la versión que tenéis delante es la no censurada. De nada. 

Ah, y antes de cerrar, una última coña al respecto de la canción. Si os gusta la ciencia ficción, es muy probable que la referencia a un "androide paranoico" no os sea desconocida. Efectivamente, se inspiraron en el depresivo androide Marvin, de la descacharrante Guía del Autoestopista Galáctico creada en 1978 por Douglas Adams.

Que, ya puestos, os recomiendo leer. Nos vemos.





Hasta la próxima.

martes, 1 de mayo de 2012

Nada de nada, Cecilia, 1972


Como ya sabéis los que me conocéis bien, un tinglado es para mí lo mismo que un caramelo a un niño: algo tremendamente irresistible, imposible de evadir. Pues bien, como buen Primero de Mayo, aquí que me pasado la mayor parte del día junto a varios compañeros montando una de las múltiples Fiestas del Trabajo que jalonan el país. 

Lo cual tiene su miga, ya que aunque vaya todo coordinado -y lo han hecho muy bien las encargadas del asunto- siempre es complicado preparar almuerzos, comida y actividades para más de 200 personas. En mi caso, a pesar de estar formalmente asignado a las tareas de parrilla a mediodía, a las ocho de la mañana ya estaba cargando material... y a las seis de la tarde descargándolo tras desmontar todo. Y, por supuesto, la comida. Pero ya se sabe que en días así no hay que ser escrupuloso o remilgado. Todo el mundo ha de arrimar el hombro allá donde haga falta. 

En mi caso, además, tuve un pequeño encargo adicional casi inevitable. Buscar música para ponerla. Por supuesto, en estas ocasiones no se trata de recopilar la música que a uno le gusta, si no la que sirva mejor para animar al personal en lo que, en el fondo, es un día tan reivindicativo como lúdico y festivo. Aunque sí que recibí una petición específica: al menos, entre todo lo demás, llevar algo de cantautores de los sesenta y setenta. 

Así, a ratos, era posible escuchar por los altavoces a Serrat, Labordeta, Raimon, Maria del Mar Bonet... los cuales, para mi relativa sorpresa, fueron muy bien acogidos por los chavales más jóvenes. Entre la selección que dispuse, incluí uno de mis temas favoritos de aquella época, este Nada de nada con el que Cecilia ratificó el éxito de su anterior sencillo, Dama, dama

No se trataba de un tema político. Ni de una canción amarga. Pero, de alguna forma, siempre he considerado que captaba perfectamente el espíritu de aquellos primeros compases de la Transición, marcados por el final del franquismo. A lo mejor era su carácter simple, sencillo, libre de las ampulosidades del régimen; o a lo mejor era su melodía deliciosa. O, simplemente, dicha asociación de ideas se deba nada más a que lo tengo grabado de mi primera niñez, que transcurrió en aquellos agitados años. Como sea, lo cierto y verdad es que no dudé ni un minuto en incluirlo entre otros temas aparentemente mucho más comprometidos. 

Y, entre nosotros, creo que no desentonaba en absoluto. Pero ya os he dicho también que me gustaba mucho, ¿no?




Hasta la próxima.