Hasta ahora hemos visto al Serrat de los tiempos heroicos de los sesenta, así como a la estrella cantautora de los setenta. Hoy nos centraremos en el compositor ya más asentado de los ochenta, que es precisamente el que empecé a escuchar como chaval más allá de los radiadísimos Mediterráneo o Cantares.
Una de las canciones más emblemáticas y conocidas de este periodo es -estaréis de acuerdo- Cada loco con su tema, una lúcida pieza en la que se reivindicaba a sí mismo como un alma libre poco dispuesta a las ataduras convencionales. De toda su letra, recuerdo que la parte que siempre me llamaba la atención y que me sabía mejor era aquel verso de "y un sioux al séptimo de caballería". A lo mejor era cosa de jugar a lo Comanboys (aquellos ayrgamboys en miniatura) de los que tenía indios, federales y, mis preferidos, confederados. Vaya usted a saber.
Cada loco con su tema era, además, el tema que abría su disco homónimo de 1983, uno de los que contaron con la colaboración conjunta de las dos contrapartes que más y mejor han trabajado con el del Poble Sec: su arreglista Ricard Miralles y el músico Josep Maria Bardagí, el famoso "mestre" ("maestro") tan popular en la televisión catalana hasta su fallecimiento prematuro en 2001.
En fin, un clásico del que poco puede añadirse a estas alturas y que todos los que "somos de Serrat" nos sabemos prácticamente de memoria. Aunque admito que sigue gustándome todavía un poquito más que el resto de la canción el mencionado verso de indios y caballería. A lo mejor son cosas de la edad, no lo sé.
Letra de la Píldora.
Hasta la próxima.
