Esto de las fiestas mayores tiene unas responsabilidades que no pueden ni imaginarse, especialmente cuando alguien es incapaz de estar por casa en tan señaladas fechas. Y como en un breve instante ese mismo será mi caso, os dejo hoy muy rápidamente con una de las Píldoras más majaras de los últimos días.
Chicken Payback es un divertido tema de inspiración televisivo-sesentera, aunque para chifladura, la del clip en una sala de videojuegos japonesa. ¿Sus responsables? Unos tipos llamados The Bees, a los que segurísimo que habéis escuchado antes en algún anuncio. ¿Una pista? A minha menina...
¡Bueno, ya estamos en Fiesta Mayor en Calafell! Concretamente en Calafell Playa -en realidad, tenemos tres fiestas mayores, casi ná-, así que como buen convecino del barrio, servidor está bastante ajetreado para arriba y abajo. Ayer, sin ir más lejos, fuimos a ver los fuegos de artificio desde una de nuestras barcas de remo en el mar justo antes de la verbena, y hoy los del club llevamos la barra del concierto en la Playa.
Así que creo inevitable poner algo de música de esa que las orquestas suelen tocar en las plazas precisamente en fiestas. Pero no cualquier música: nos quedamos con la que interpretan después del repertorio para la tercera juventud (entre flores, fandanguillos y alegrías) pero antes de que queden ya los últimos irreductibles que parece que no tengan casa.
Uno de los temas más socorridos en estos saraos, junto a los mixes de Grease y los Village People, acostumbra a ser Making Your Mind Up. Con él, los Bucks Fizz obtuvieron su gran hit de 1981, prácticamente al mismo tiempo en que aquí lo acompañábamos con los pajaritos y el acordeón de Maria Jesús. Aunque a diferencia de ésta, el grupo británico también ganó además el festival de Eurovisión de aquel mismo año.
Ya sé, ya sé: la canción no se sostiene fuera de tres cubatas en verbena y, si nos ponemos a analizar al grupo por lo que se ve en el clip, se nos puede caer al alma al suelo. Con unas pintas de pijos que ya era desfasada en el 81, parece casi un milagro que estos tipos consiguieran colarse en plena ola new wave y techno. Pero los gustos del público son así, señores. Vuelvo a recordar que aquí teníamos a los pajaritos.
Por lo demás, si os dejáis caer esta noche por Calafell Playa, no dejéis de pasar por nuestra barra en el Paseo Marítimo junto al concierto. Si preguntáis por mí... (pero no se lo digáis a nadie más): a la primera invito yo.
Todos tenemos en mente la imagen de aquellos dos politoxicómanos de lujo llamados Kate Moss y Pete Doherty: los mismos que acabaron como el rosario de la aurora. Él era el ex líder de uno de los grupos más conocidos del pop británico del cambio de milenio, The Libertines, el cual había fundado junto a otro colega, Carl Barât.
El grupo de hoy fue, en buena medida, el principal heredero de The Libertines. Tras partir peras con Doherty -parece casi una moda- Barât montó a los Dirty Pretty Things para seguir su propia carrera.
Después de pasar un año para formar el grupo, en 2006 lanzaron su primer álbum, Waterloo to Anywhere, el cual dispuso como primer sencillo de apoyo al tema de hoy, Bang Bang You're Dead. Ésta era una pieza de rápido pop melódico con el que se alzaron hasta nada menos que el quinto puesto de las listas anglosajonas.
Y como toda buena primera pieza después de un divorcio complicado (a Doherty lo echaron de The Libertines por la cantidad de drogas que tomaba) la canción de hoy tiene la leyenda de arremeter contra la otra parte litigante. Hay que decir que Carl Barât lo desmintió, pero para entonces, Bang Bang You're Dead ya se había convertido en un hit. Que no se diga que hasta de los conflictos se puede sacar inspiración... y beneficio.
La de hoy es una Píldora para almas poco refinadas, por decirlo finamente, a pesar de su enternecedor título. Porque con este single, New Rose, The Damned dieron el pistoletazo de salida a la música punk en el Reino Unido. Vamos, en todo el meollo.
Como tema cumple todos los requisitos del género: rápido, brutal, enérgico, áspero como el ruido de una motosierra. Pero, de alguna manera, acaba enganchando hasta el final. Tal vez por eso mismo a estos londinenses los apadrinó otro paisano suyo, Marc Bolan, que aunque mostraba mucha más querencia por la new wave que por el punk mismo, supo ver el potencial de The Damned como regeneradores del rock británico.
Si os fijáis en la foto del single, vereis que pone "Help". Efectivamente, a pesar de que muchos punks renegaron de los Beatles como mera rebeldía, en el fondo no podían obviar la influencia que aquellos habían tenido incluso en ellos mismos. Así que en el primer single de la historia británica oficialmente "punk" también tuvieron presencia Lennon y McCartney.
Eso sí, tocados al doble de velocidad de la original y de una manera casi irreconocible: casi como pasada por la mano de un psicótico. Pero claro, las buenas versiones son las que marcan la diferencia, ¿no?
Hace la friolera de dos años y medio (¡dos años y medio!) aparecía por este garito bloguero una Píldora dedicada a uno de los grandes clásicos de la música disco: Don't Leave Me This Way. En aquella ocasión, se trataba de la versión probablemente más magnética de todas, la que Thelma Houston lanzó con total éxito en 1976.
Sin embargo, para los menores de cuarenta castañas, estoy seguro que aquella adaptación -el tema original era aún más antiguo, de Harold Melvin ant the Blue Notes- no es la más recordada. Lo es la de hoy.
The Communards se habían creado en 1985 y, a decir verdad, sus inicios no habían sido malos del todo: sus dos primeros sencillos habían entrado en el Top 30 británico, en buena parte gracias a la fama de Jimmy Sommerville en su grupo anterior, Bronski Beat.
Sin embargo, no saldrían de sus fronteras a lo grande hasta que lanzaron, ya en 1986, su propia versión del tema de hoy, precisamente la que tenéis delante. En un estilo high energy, la pieza hizo furor dentro y fuera de las pistas de baile: fue número uno en el Reino Unido nada menos que cuatro semanas, y el tema más vendido del año.
Aunque estoy seguro que a la mayoría de vosotros todos estos datos no os dicen tanto como las memorables noches de disco a ritmo de del tema de hoy, ¿no?