lunes, 27 de octubre de 2014

Flyswatter, Eels, 2000


Normalmente, soy bastante poco amigo de las cadenas varias que campan por Internet, antes por los correos y ahora por las redes sociales. Junto a los vídeos de gatitos y los Power Points de fotos de la naturaleza con frases de Paulo Coelho, conforman la Trinidad del ciberhorterismo humano. 

Y, sin embargo, el post de hoy responde a uno de estos supuestos, el de las cadenas. Y, encima, de forma voluntaria por mi parte, demostrando que nadie, absolutamente nadie, está libre de la caspa digital. Especialmente, cuando dicha tendencia está vinculada a las aficiones de uno, en este caso, la música. 

Así que cual mihura ante trapo rojo -perdonadme el símil taurino, pero es lo que mejor se le asemeja- no he podido resistirme a un jueguecito de estos, consistente en que si uno pone "me gusta" en un vídeo musical colgado en Facebook, el dueño de dicho muro te asigna una letra del abecedario con la que debe de comenzar el nombre del grupo con el que a su vez tú debes adornar tu propio muro. Ya veis, chorrada máxima. Pero con gusto, parece que pica menos. 

Así que mi amiga Montse Maldonado, tras recibir mi "me gusta" en su muro, me asignó la letra "E". 

Y aquí estamos, por toda la mayor. Mi respuesta creo que es contundente: no sólo comienza el grupo con la letra "e", si no que lo hace hasta con dos. Por si fuera poco, el líder del grupo es el inefable señor... E, nombre de guerra del bueno de Mark Oliver Everett. 

Flyswatter -no podía ser todo perfecto, empieza por la "f",- es, a mi juicio, uno de los mejores temas de la banda norteamericana Eels. Lanzada como segundo single de apoyo del álbum Daisies of the Galaxy, logró colarse en los charts británicos aunque desde luego con discreto éxito comercial en comparación con su anterior sencillo, Mr. E's Beautiful Blues

En cualquier caso, estoy seguro de que os gustará. Y de que me ha permitido pasar con éxito la cadena a la que me ha empujado mi lado oscuro. Eso sí, espero que la cosa no vaya a más: los gatitos internautas acechan a la vuelta de la esquina. 


http://grooveshark.com/songWidget.swf" />http://grooveshark.com/songWidget.swf" width="250" height="40">http://grooveshark.com/search/song?q=Eels%20Flyswatter" title="Flyswatter by Eels on Grooveshark">Flyswatter by Eels on Grooveshark




Hasta la próxima.

lunes, 20 de octubre de 2014

Zero, Yeah Yeah Yeahs, 2009


Aunque por su título pudiera parecer un tema dedicado a la capacidad técnica de buena parte de los individuos que rigen este país, o incluso también a su nivel de vergüenza torera, nada de eso. Simplemente he querido traer uno de esos temazos que llegan a gustar por igual a los amantes de las pistas como a los más impenitentes indies... que, en el fondo, no os engañéis, también buscan algún pretexto para dejarse llevar por los pies.

De hecho, Zero es tan buena -dejo aquí todo tono irónico- que llegó a ser considerada por algunas revistas musicales como New Musical Express -NME- o Spin tema del año 2009. Aunque, entre nosotros, y vuelvo a activar la socarronería, durante estos últimos años superar musicalmente a la media tampoco se puede decir que fuera algo más allá de los límites de la capacidad creativa humana. Ah, qué envidia me dan mis padres a veces, espectadores de los grandes veranos musicales de 1966 y sucesivos. Eso sí, al menos, siempre nos quedará Camden a los de mi generación: puede que no sea lo mismo, pero no se consuela el que no quiere. Y además, bien que nos divertimos. 

Como fuere, las listas de éxitos también le fueron propicias al tema de hoy, de los norteamericanos Yeah Yeah Yeahs. En Estados Unidos, además, llegó a ascender tanto en los charts rock como en los alternativos, aunque el gran triunfo lo consiguió en el Billboard dedicado a las pistas de baile, donde alcanzaría un meritorio cuarto puesto y prepararía el camino para Heads Will Roll, hasta hoy el mayor éxito de la banda. 

Y ya os dejo con la canción. Que palabrita que no va con segundas. 






Hasta la próxima.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Stolen Dance, Milky Chance, 2013


Cómo me gusta que las buenas canciones sigan alcanzando, aunque sea de manera cada vez menos frecuente, los primeros puestos de las listas y el favor del público. Son la mejor muestra de que, en el fondo, a la mayoría de gente nos gusta la buena música y que todo lo demás que rellena las listas de éxitos simplemente se beneficia del peso abrumador del márketing musical. Algo así como la telebasura: ¿se ve porque se demanda, o simplemente se ve porque no hay casi otra cosa en los canales principales?

Como sea, este dúo alemán llamado Milky Chance, con un estilo que proviene del folk, ha sabido dar un puñetazo musical en todo el continente europeo y más allá con este Stolen Dance. En justicia, puede considerarse una de las canciones del año 2013... y hasta 2014: desde su lanzamiento inicial, en abril del año pasado, ha ido editándose de manera escalonada a lo largo y ancho del globo casi siempre con el mismo resultado: un indefectible Top 5, convertido en algunos casos en número uno.

El último capítulo en la carrera de triunfos del temazo de hoy ha sido durante este mismo septiembre de 2014, cuando se ha lanzado, finalmente, en Estados Unidos. En pocos días se ha alzado con el primer puesto en las listas alternativas del Billboard, lo cual es todo un logro para algo que viene del otro lado del charco, Gran Bretaña aparte.

En fin, aunque aún es pronto para saber si Milky Chance acabarán siendo un one hit wonder -esos grupos o cantantes a los que un único gran hit en su carrera acaba incluso por eclipsarles el nombre- es indudable ya que Stolen Dance será durante muchos años una de esas canciones que tendremos a punto en la  memoria cada vez que suene por la radio.

Y yo que me alegro.




Hasta la próxima. 

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Charmless Man, Blur, 1996


Uf, qué último mes desde las vacaciones... vamos, que apenas me he podido acercar por aquí, como habréis notado. Teniendo en cuenta que uno de los momentos menores no ha sido el cruce de los cuarenta por mi parte, espero que me entendáis. Y aquí estamos para enmendallo.

Eso sí, aunque sólo sea por la recién estrenada cuarentena, dejadme que hoy me dedique a mí mismo el tema. Ya veis, efectivamente: no sólo estoy ausente lo que no está escrito, si no que, además, cuando reaparezco, lo hago dedicándome el post. Pero, pildoreros, esta es la auténtica calidad humana de quién escribe.

En fin, nos vamos al turrón. Como decía, hoy traigo a Blur, y lo hago con uno de sus mayores éxitos. Charmless Man, lanzada en abril de 1996, fue la última canción de The Great Escape en convertirse en single, y al igual que sus antecesoras, con muy buenos resultados, ya que alcanzó el Top 5 británico. Por entonces, Blur seguía en la cresta de la ola, y mantenía su particular pugna musical con Oasis por ser la banda preeminente del movimiento britpop.

Aunque, para entonces, la cosa tenía fecha de caducidad, y sería el propio Damon Albarn quien se la pondría. En diciembre de aquel mismo año afirmaba que Charmless Man era el epitafio del britpop. Y sabía de qué hablaba. Apenas un mes después, lanzaría la memorable Beetlebum, cuyo estilo -que marcaría el del siguiente álbum, Blur, rompería para siempre aquella alegría casi adolescente de la que había hecho gala el grupo hasta entonces.

Con todo, admito tener cierta debilidad por el tema de hoy, con sus coros del estribillo muy a lo T.Rex, y una letra sarcástica de la que el propio Albarn confesó que se había inspirado gracias a una pintada en un urinario.

Y es que las musas pueden aparecer en todas partes. En todas.





Hasta la próxima.

martes, 19 de agosto de 2014

5 Years Time, Noah and The Whale, 2007


Cinco años ya... ¡cinco años! Aunque suene a topicazo manido, y lo es, parece que fue ayer mismo, o anteayer, cuando durante una calurosa tarde de miércoles, a las 17:42 h, tomó forma una vieja idea que me rondaba por la cabeza. Ésta consistía, básicamente, en decir cuatro cosas por Internet en forma de blog vinculadas a canciones de lo más diverso, y cuyo único nexo de unión entre sí era... ninguno. 

Eso sí, la intención era la de no pasar de cuatro o cinco párrafos de texto por post en la medida de lo posible -norma que se ha cumplido en la inmensa mayoría de casos- para no cansar al personal. De ahí que la cosa acabara llamándose algo tan poco musical como "píldoras". También era algo distinto a como es ahora: mantenía un no muy afortunado color verde, sin apenas adornos. Pronto pasó a un tono blanco y con la navegación mejorada, hasta que en 2011 adquirió el formato que tenéis delante... que no será el definitivo, seguro. 

En un principio, la idea era publicar de vez en cuando, pero en seguida la cosa se animó y, durante unos tres años, el ritmo fue nada menos que a Píldora diaria, vacaciones y fiestas de guardar incluidas. Con el tiempo, la cosa se ha ido calmando, para acercarse al mucho más perezoso ritmo concebido originalmente. Los matrimonios deben ir a su paso en cada momento. 

Que me he divertido mucho desde aquel primer post de los Kinks (con el glorioso tema Shangri-la, aún hoy tal vez mi canción favorita), y me sigo divirtiendo, es evidente. La prueba es que aquí estamos. Cierto es que ahora no puedo dedicarle el mismo tiempo, pero cada vez que busco una canción, cada vez que veo los clips, cada vez que acometo estas líneas os aseguro que es como el primer día. 

Naturalmente, nunca acabo de decir lo suficiente lo mucho que esto os debe a vosotros, a vuestras sugerencias y a vuestros comentarios, incluso aunque no los responda siempre a la velocidad que la decencia exigiría, por no mencionar ya la correcta gestión de un blog. En cualquier caso, muchísimas gracias a todas y a todos por estar ahí. Como siempre, esta es vuestra casa.     

Vamos a por otros cinco años más... para empezar.  





Hasta la próxima.