Píldora expréss para un día movido y sin apenas tiempo -sí, en agosto también los hay-, de la mano del bueno de Morrissey, al cual hacía muchísimo que no lo teníamos por aquí en solitario. Lo hacemos con uno de sus temas más emblemáticos, Everyday Is Like Sunday.
La canción se incluyó en su primer disco en solitario, Viva Hate, tras la disolución de The Smiths. De aquel álbum salieron dos singles absolutamente imprescindibles, Suedehead y este Everyday Is Like Sunday, que entró en el puesto nueve de las listas británicas hacia el verano de 1988.
Seguro que los Smithsonianos y Morrisseystas pasaréis hoy un buen momento con la Píldora de hoy. Espero que los demás, también.
Hace casi tres años hablábamos de unos alemanes que, en uno de los inicios más afortunados que una carrera musical pueda imaginar, empalmaron nada menos que tres superhits en toda regla a lo largo y ancho de Europa. Eran Alphaville, y el de hoy fue el segundo de aquella serie de tres.
Nada más comenzar 1984, el grupo lanzó su primer sencillo, Big In Japan. Lógicamente, no hace falta que os recuerde el enorme impacto que tuvo en su momento. Un impacto que se repitió justo cuatro meses después con Sounds Like A Melody.
El tema llegó al número uno en Italia, Suecia y Brasil, aunque se instaló en prácticamente todos los Top 5 europeos, incluyendo precisamente un puesto número 5 en España. La única sombra vino dada por su menor fortuna en Estados Unidos, ya que fue el único de los tres singles iniciales que no se metió en las listas dance norteamericanas.
Con todo, preparó el terreno para que de nuevo cuatro meses más tarde -estos alemanes ya se sabe- el tercer y último sencillo de aquel fantástico arranque se convintiera a la postre en el más recordado de todos ellos. Pero otro día ya hablaremos de Forever Young.
Una de las costumbres más propias del verano (mientras podamos permitírnosla) es reunirse alrededor de una barbacoa para hacer dos cosas: cuidar nuestro nivel de colesterol para que no decaiga y pasar un buen rato entre amigos. Por estas latitudes latinas a menudo esto se hace ya al anochecer, para la cena, por un tema de calor, evitando sumar a los 35 grados de fuera los otros 35 de combustión interna provocados por el yantar parrillero.
Sin embargo, lo habitual fuera de aquí es que se hagan sobre todo a la hora de comer, y en señalados días festivos. Precisamente, una de estas ocasiones inspiró a Chicago en uno de sus temas con mejor rollo, Saturday In The Park, cuando su pianista, Robert Lamm, cruzó un 4 de julio Central Park lleno de gente pasándolo bien al aire libre.
Hay que decir que uno de los parques de Nueva York donde no se pueden hacer barbacoas es, precisamente, Central Park, aunque ello no supuso ningún inconveniente para el grupo a la hora de transformar su video promocional en todo un homenaje a las reuniones entorno a hamburguesas y brasas...
... pero también a un viejo hit italoamericano de 1953, Eh, Cumpari!, cantado en dialecto calabrés y que debía de ser el que cantaba el vendedor de helados con el que se encontró Lamm y al que acabó incluyendo en la letra de la canción.
Como veís, hay vida veraniega más allá de Georgie Dann. Por cierto, ¿os he dicho que esta noche de sábado voy de barbacoa?
Estos últimos días veréis que de vez en cuando falta la Píldora reglamentaria: os aseguro que llevo veinte frentes abiertos y a veces, simplemente, no llego a todo. No obstante, el compromiso de acabar el año con 365 (o 366 en año bisiesto) posts sigue ahí: es una cuestión de principios... y de gusto por el chiringuito que tenéis delante. ¡Como sea, allá vamos!
Y vamos a lo bestia. El tema de hoy no sólo tiene un título devastador (¡"Muere, de acuerdo!") si no que además suena casi igual: como si de repente toda la infantería, caballería, artillería y aviación se hubieran desatado en pleno campo de batalla. Cuando el rock de garaje roza con la punta de los dedos el punk, el resultado es algo muy similar a Die, All Right!
La verdad es que es imposible no sentir como sube la adrenalina con una canción como ésta a toda pastilla. Lanzada a finales de 2001 como último single del fenomenal álbum Veni Vidi Vicious, supuso el último escalón de los suecos The Hives previo a su explosión internacional con su siguiente trabajo Your Favorite New Band... un recopilatorio que recogía temas de los dos LP's anteriores y que, de repente, descubrió a la banda a ojos de todo el mundo.
Entre los temas incluidos en dicho recopilatorio estaba, también, el tema de hoy. Y, ahora sí, acabó llegando a los oídos de creyentes y paganos, convirtiéndose en una de las canciones más celebradas de la formación. Por supuesto, con todo su poder destructor.
Pocas canciones sonaron más a mediados de los noventa que la que protagoniza la Píldora de hoy. Y eso que para cuando se publicó, lo de bailar lentas en las discotecas ya era un fenómeno que destacaba más por lo excepcional que por lo habitual, para desgracia de una generación que empezamos con aquella sana costumbre al menos seis o siete años antes.
Como fuera, Don't Speak se convirtió durante los primeros meses de 1996 en todo un fenómeno musical de primer orden. De hecho, fue lo que mismo que sucedió con el álbum en el se aparecía, Tragic Kingdom, en el que incluía otro hit de la formación norteamericana, Just A Girl.
El tema contaba la historia de la ruptura de la cantante con su pareja tras siete años, y lo hacía con una sensibilidad que lo catapultó al número uno en medio mundo. Uno de los sitios donde no alcanzó tal puesto fue, paradójicamente, en Estados Unidos, aunque no fue porque no agradara entre el público norteamericano.
Por lo visto, la discográfica decidió no sacar el single en su propio país para no mermar las ventas del álbum, así que no listó en los charts simplemente porque nunca se vendió como sencillo. ¿Raro? Totalmente, aunque no pasó desapercibido en el Billboard. De hecho, en la lista Airplay, la que determinaba la difusión radiofónica de un tema, Don't Speak sí que alcanzó el número uno... y lo hizo nada menos que durante dieciséis semanas.
Estoy seguro que a muchos os habrán venido muy buenos recuerdos con la Píldora de hoy.Y a algunos, muy probablemente, recuerdos muy muy buenos. Para todas y todos, que la disfrutéis.