sábado, 5 de septiembre de 2009

No One Does It Like You, Department Of Eagles, 2008


Como en algún otro día ya comenté, una de las cosas mejores de escuchar música es ir descubriendo a pesar del tiempo grupos y artistas nuevos de gran calidad, imprescindibles para no caer en la gilipollez de que cualquier tiempo pasado fue mejor. Aunque cuando pones el dial de la radio a menudo lo parezca. Y mucho.

Uno de los descubrimientos más recientes (no el único, como futuras Píldoras dejarán bien patente) es el grupo responsable del tema de hoy, No Ones Does It Likes You, de los neoyorquinos Department Of Eagles.

En realidad, el tema me llegó recomendado por mi Santa (en cierto modo responsable del blog que aquí tenéis, pero eso lo explicaré otro día) a partir del vídeo. Éste es realmente magnífico, un sólo aparentemente ingenuo y desenfadado alegato contra todas las guerras del que te acaba quedando un cuerpo más que fino cuando termina. Uno de los mejores video clips recientes que he visto, sin dudarlo.

En cuanto al tema en sí, es el primer single del álbum de 2008 In Ear Park, lanzado en octubre. Mantiene un estilo suave e increíblemente beatle (incluso la voz recuerda a la de John Lennon), que contrasta aún más con el mensaje demoledor del vídeo. La letra, que podría ser una carta de amor cualquiera de un chico que está lejos de su chica, junto a esas imágenes, es especialmente emotiva.

En fin, sin más, ahí os lo paso.

Department Of Eagles – No One Does It Like You (por Spotify)

Y aquí el vídeo, por cierto, premiado el pasado mes de marzo por el Museo de Árte Moderno de Nueva York (MoMA).



Hasta la próxima.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Born To Be Wild, Steppenwolf, 1968


La Píldora de hoy es un homenaje a los amantes de las dos ruedas, especialmente meritorio viniendo de alquien cuyo periplo encima de una moto se ha limitado en toda su vida a 40 minutos contados llevando una Scoopy de la casa Peugeot. Muchos ni siquieran considerarían a este artefacto propiamente una "moto", pero para mí ha sido lo más cercano que he estado de sentirme un Ángel de Infierno. Al menos, no me caí.

Dicho lo anterior, este tema, quintaesencia del sonido rock americano, fue lanzado en 1968 por la banda canadiense (o sea, medio ingleses, je, je) Steppenwolf. Rápidamente se convirtió en un éxito, pero el motivo de que trascendiera a la música de su década se produciría un año más tarde.

Tres tipos, el literato y guionista Terry Southern, y los actores Dennis Hopper y Peter Fonda -el hijo del grandísimo Henry, hermano de la multifacética Jane y padre de Bridget- escribieron un guión que en 1969 dirigiría el propio Hopper. El film, protagonizado por éste último y por Fonda -como veis, todo quedaba en casa- no era otra cosa que un viaje contracultural a la norteamérica profunda a golpe de moto y asfalto. Efectivamente, lo habéis adivinado, se trata de Easy Rider.

La película, premiada en el Festival de Cannes, tiene algunos momentos memorables, aunque, sin duda, el más conocido es el de los créditos iniciales, cuando Hopper y Fonda, subidos en sus respectivas Harley Davidson, cabalgan bajo el fondo músical del tema de hoy. Por otra parte, no es la única joya de la banda sonora. Así If 6 was 9, de Jimi Hendrix o la grandísima The Weight de The Band, también forman parte de la leyenda del film.

En fin, los moteros, sin duda, se sabrán de memoria esta película. Porque, ahí lo dejo, si no la han visto, ni son moteros, ni son nada...

Y tras este desafío, ahora corro a esconderme. O a huir en la Peugeot.

Steppenwolf – Born to Be Wild (por Spotify)

El video clip es una actuación del grupo en el clásico programa alemán de televisión Beat Club, ya en 1969. Tela, los pelos del teclista.



Ah, un regalito más para los mitómanos de las dos ruedas: dejo el link a los diez minutos iniciales de Easy Rider, hasta los ya celebérrimos créditos a ritmo de Born To Be Wild.

Intro de Easy Rider

Hasta la próxima.

jueves, 3 de septiembre de 2009

The Show Must Go On, Queen, 1991


Charles Chaplin recogía en un poema la vieja idea barroca de que la vida es una obra de teatro, en la que cada uno de nosotros somos los actores. Chaplin añadía, además, que no permite ensayos.

Nuestros papeles evolucionan a medida que los interpretamos, condicionados y enriquecidos en parte por los papeles de los demás actores del escenario, pero condicionando y enriqueciendo a éstos a su vez. Y como parte de la obra, hay un momento en que nuestra actuación llega a su fin por acercarse el final del papel representado.

Eso sí, nuestra marcha del escenario, en el fondo, no ha sido en vano, pues llega a condicionar y a enriquecer -de la misma forma en que lo hizo anteriormente nuestra presencia- al resto de actores que siguen en el escenario.

Porque la función debe continuar.

Queen – The Show Must Go On (por Spotify)



Hasta la próxima.

martes, 1 de septiembre de 2009

Smells Like Teen Spirit, Nirvana, 1991


Hace unos días salí con unos amigos a tomar una copa y nos decidimos a ir a un pub bastante concurrido de aquí, en Calafell. La música no estaba mal, pero tampoco era nada del otro mundo, y no invitaba a marcarse unos quiebros por la pequeña pista. Sin embargo, unos minutos después, allá estaba haciendo el notas dando saltos en mitad del personal. ¿Qué había pasado entre medio? No, no habían puesto Chiquilla, de Seguridá Sosiá (ups, leo demasiado El Jueves). Pero el tema que habían pinchado (argot viejuno, como podéis comprobar) tenía dos cosas en común con el de los valencianos: era de 1991 y, además, un clásico del air guitar.

Efectivamente, habían puesto la Píldora de hoy, Smells Like Teen Spirit, de Nirvana. La reacción no era en absoluto nueva. A mis 17 años (se publicó apenas un día antes de cumplirlos), cada vez que sonaba este puntazo de canción, recuerdo a todo el personal frenético, incluyendo a un servidor, por supuesto. No era de extrañar: guitarras espectaculares, una batería arrebatadora y aquél bajo que tanto me gustaba al mejor estilo Pixies -un día me pararé en los de Boston, y como marcó a una generación de BUP y COU-, tarjeta de visita del floreciente sonido grunge. Para volverse loco.

A pesar de lo que muchos piensan, en 1991 Nirvana no era un grupo novel, y Nevermind, el LP que incluía el tema de hoy, no era la ópera prima de la banda. Ya en 1989 habían editado el álbum Bleach, aunque éste sólo fue un éxito después del enorme impacto de Nevermind, ya en 1992.

En cuanto a Nevermind en sí, fue un éxito brutal en numerosos países, y sus distintos singles, especialmente el de hoy, estuvieron entre los temas más radiados de 1991 y 1992. Y como el rock no es sólo música, si no también mitomanía, la espectacular fama que adquirió su carismático líder, Kurt Cobain, llegó a la estratosfera cuando éste se suicidó en 1994 a la muy rockera edad de 27 años, la misma con la que se marcharon de este mundo sus probables ídolos Joplin, Hendrix y Morrison.

Por cierto, el álbum desbancó en listas nada menos que al Dangerous de Michael Jackson, ahí es nada.


Y el vídeo, rock and roll en estado puro.



Hasta la próxima.