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domingo, 31 de diciembre de 2023

Saturn 5, Inspiral Carpets, 1994



Pues nada, seguimos con la tradición de un año, una Píldora, quién nos ha visto y quién nos ve. Y encima, el 31 de diciembre, como si no hubiera tiempo por medio para que nos acabe cogiendo el toro. Sic gloria mundi transit, que decía uno al que debió de pasarle lo mismo cuando los blogs se escribían en papiro y bajo la luz de una vela, supongo. 

En fin, al lío. Hace justo un año trataba sobre la sin igual batalla entre un telescopio y una batería (de las de aporrear) como regalo de Reyes, y que ganó -estaba cantado- el cachivache de mirar hacia el cielo. 

Pues bien, un año después, puedo decir sin duda que es uno de los regalos de Reyes -junto a un piano Roland hace 18 años- que más ha triunfado, con enorme diferencia. Triunfado si lo medimos en términos de uso: desde su primera luz en enero, el bueno del Mak 127 (vamos, el telescopio) no ha hecho más que darme alegrías. Algunas de ellas sorprendentes, como descubrir la enorme paciencia que uno puede tener a la hora de ponerse a preparar y corregir cosas durante todo el proceso que va desde preparar lo necesario, hasta obtener una imagen aceptable, en el caso de una sesión de astrofotografía. 

Otra alegría más previsible ha sido la posibilidad de invertir horas y horas en una curva de aprendizaje casi infinita. Siempre hay algo más allá que saber, mejorar o hacia adónde ir!

Y claro, luego están los resultados: poder ver con tus propios ojos la Gran Mancha Roja de Júpiter, la Nebulosa de Orión, los anillos de Saturno. O captar todo ello en una imagen. Menudo subidón cuando estás procesando lo que has obtenido, y en determinado momento, una imagen algo basta se transforma en un impresionante mar o cráter lunar, con todos sus detalles. Naturalmente, es imposible por la capacidad de las ópticas, pero parece que pudieras ver, si te acercas mucho a la imagen, los trastos que dejaron allí Armstrong y Aldrin en 1969. Os dejo una muestra para que os dé un poco de envidia. Y quién sabe si provoco alguna afición inesperada. Sólo puedo decir que merece mucho la pena! 


Así que sí, en realidad me ratifico lo dicho hace un año: la batería no tuvo la menor oportunidad para un fulano que sigue conservando su primer libro, que tuvo en sus manos con cinco años: aquel "La exploración del Espacio" de editorial Kairós, 1979.

PS: la canción, qué despiste. Y eso que Saturn 5 es uno de los temas que más me molaban -y molan- de los Inspiral Carpets. Aunque, por aquel 1994, un sábado por la noche estándar no era precisamente junto a un telescopio. Si acaso veía alguna estrella, era por haberme pasado con las cervezas. Pero esa es otra historia, para otro día. U otro año.

Feliz Año!!!





martes, 2 de enero de 2018

Don't Look Back In Anger, Oasis, 1996


Sin rodeos: la de hoy, es una de las canciones más memorables de Oasis, sin ninguna duda, un himno del britpop, Y es algo que el propio Noel Gallagher debió de intuir correctamente cuando la compuso, porque casi un año antes de su lanzamiento como single (y más de medio previo a su publicación en aquel fantástico (What's the Story) Morning Glory) ya lo presentó en directo... incluso antes de acabar de componerla. 

Su inspiración no era nada revolucionaria. Como tantas otras veces en el caso de Oasis, el aroma beatle estaba por todas partes, aunque también jugó un papel importante -y se nota- el que también fue en su día otro himno rock. Se trataba de All The Young Dudes, compuesto por David Bowie en 1972, y llevado al número uno por un entonces casi desconocido grupo llamado Mott the Hoople, A través de esta inspiración, el glam rock de los setenta acabaría dándose la mano con el momento culminante del britpop de los noventa. 

Naturalmente, Don't Look Back In Anger alcanzó el número uno en Gran Bretaña, y se convirtió en uno de los mayores hits de aquel 1996. 

Sin embargo, no fue la última vez en que la canción estuvo en la mente de todos. El pasado mes de mayo, a raíz del atentado durante el concierto de Ariana Grande en el Manchester Arena, el tema volvió a la primera línea. Al día siguiente, unos estudiantes de música de la ciudad -de la cual procedía, precisamente, Oasis- la entonaron, y dos días más tarde, en los funerales, la multitud empezó a cantarla de forma espontánea. El mismo Liam Gallagher, conmovido, envió un inusual mensaje (teniendo en cuenta el intratable carácter del personaje) de apoyo a las víctimas. 

Finalmente, un hecho trágico acabaría por poner a la canción en un lugar mucho más allá del postureo rock, incluso de los himnos. Había entrado a formar parte de la memoria colectiva. 



Hasta la próxima!

jueves, 26 de febrero de 2015

I Started Something I Couldn't Finish, The Smiths, 1987


El otro día me encontré con este clip, que reconozco que no había visto antes (o al menos, no recuerdo haberlo hecho) por más que, desde luego, la Píldora de hoy es una de mis favoritas de los Smiths. En primera instancia debo admitir que me hizo gracia ver a tanto clónico de Morrissey en bicicleta, Sin embargo, descubrí que este clip tenía una pequeña historia detrás. 

Básicamente, se había rodado para otra canción del grupo. 

En 1987, The Smiths agonizaban como formación. Muy pronto serían los padrinos del aún no nacido britpop, pero naturalmente, entonces, las desavenencias entre el sensibilísimo Morrissey y su alter ego y compañero de fatigas Johnny Marr acabaron destruyendo a la banda, que publicaría su último LP, Strangeways, Here We Come, a título póstumo. Entre los cuatro singles destacados estaban éste que tenéis delante, y Stop Me If You Think You've Heard This One Before. Pues bien, ambas canciones acabaron teniendo el mismo clip, éste que tenéis delante. 

Lo que sucedió es que Stop Me..., que tenía prevista su salida como sencillo a continuación de Girlfriend In A Coma, tuvo que suspender su lanzamiento en Gran Bretaña (no así en el resto del mundo) debido a que incluía una referencia a asesinatos en masa... y poco antes, un loco armado se había liado a tiros en Hungerford llevándose por delante a dieciséis personas -incluida su propia madre- antes de suicidarse. Y es que esta gente siempre tiene el escaso tacto de dejar su suicidio para después de sus hazañas. 

Como fuera, pareció poco adecuado el lanzamiento de una canción con tal referencia (ya entonces se la cogían con pinzas, pero la BBC era la BBC) y optaron por sacar como sencillo la estupenda canción que tenéis delante. Y como el clip ya estaba rodado, pues para adelante. Al final, para el contenido del mismo, casi tanto daba la canción, así que no se complicaron demasiado la vida. 

Por cierto, que tanto clon de Morrissey tenía una explicación: todos ellos eran fans del grupo, a los cuales habían encontrado a través de una revista monotemática de la banda, llamada Smiths Indeed (efectivamente, el fenómeno fan tenía estas cosas desde tiempos de los Beatles) y que se editó hasta 1989. 

Lo que ya no puedo explicar es el porqué iban todos dando vueltas en bici detrás de Morrissey. 




Hasta la próxima. 

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Charmless Man, Blur, 1996


Uf, qué último mes desde las vacaciones... vamos, que apenas me he podido acercar por aquí, como habréis notado. Teniendo en cuenta que uno de los momentos menores no ha sido el cruce de los cuarenta por mi parte, espero que me entendáis. Y aquí estamos para enmendallo.

Eso sí, aunque sólo sea por la recién estrenada cuarentena, dejadme que hoy me dedique a mí mismo el tema. Ya veis, efectivamente: no sólo estoy ausente lo que no está escrito, si no que, además, cuando reaparezco, lo hago dedicándome el post. Pero, pildoreros, esta es la auténtica calidad humana de quién escribe.

En fin, nos vamos al turrón. Como decía, hoy traigo a Blur, y lo hago con uno de sus mayores éxitos. Charmless Man, lanzada en abril de 1996, fue la última canción de The Great Escape en convertirse en single, y al igual que sus antecesoras, con muy buenos resultados, ya que alcanzó el Top 5 británico. Por entonces, Blur seguía en la cresta de la ola, y mantenía su particular pugna musical con Oasis por ser la banda preeminente del movimiento britpop.

Aunque, para entonces, la cosa tenía fecha de caducidad, y sería el propio Damon Albarn quien se la pondría. En diciembre de aquel mismo año afirmaba que Charmless Man era el epitafio del britpop. Y sabía de qué hablaba. Apenas un mes después, lanzaría la memorable Beetlebum, cuyo estilo -que marcaría el del siguiente álbum, Blur, rompería para siempre aquella alegría casi adolescente de la que había hecho gala el grupo hasta entonces.

Con todo, admito tener cierta debilidad por el tema de hoy, con sus coros del estribillo muy a lo T.Rex, y una letra sarcástica de la que el propio Albarn confesó que se había inspirado gracias a una pintada en un urinario.

Y es que las musas pueden aparecer en todas partes. En todas.





Hasta la próxima.

martes, 18 de junio de 2013

Parklife, Blur, 1994


Hace pocas semanas visitaron Barcelona unos de los escasos tipos a los que hubiera ido a ver en concierto multitudinario, efectivamente, mis queridísimos Blur. Sin embargo, esto de integrar bolos en programas de festivales tiene una pega: que contratas más de lo que quieres escuchar... y lo pagas. Y como uno es mitómano pero no da de comer a cualquier organizador de eventos fashionbarceloneses así como así, pues nada, a esperar a otra ocasión. Lo jodido es que también dejé de ver a Muse en un efecto de carambola provocado por la proximidad entre ambos conciertos, así que al final este último mes me he quedado sin ver ni a los tirios, ni a los troyanos. Lince que es uno.

Como sea, los discos los sigo teniendo, así que los he pinchado (esa nomenclatura jurásica) un poco más que de costumbre estas recientes semanas. Supongo que es una manera poco refinada de compensar la no asistencia a la cita con Damon Albarn y sus secuaces. 

Parklife -interpretada en parte por el actor inglés Phil Daniels- es una de las canciones más emblemáticas y divertidas de su era como reyes del britpop, en pugna con los menos refinados pero más contundentes Oasis. Fue lanzado como sencillo en agosto de 1994 como refuerzo de su álbum homónimo, y su éxito fue inmediato. De hecho, fue considerada mejor canción del año por los Brit Awards de 1995, lo cual supuso una victoria momentánea sobre la banda de los hermanos Gallagher en su singular lucha por el trono musical británico de entonces. 

Un premio que compartió con su cómico clip, en el que parodiaba la vida corriente de un vendedor en un estilo que recordaba al de Benny Hill, humorista al que homenajearían sin disimulo un año después en el vídeo de Country House. 

Así que hoy, para dormir, un poco de humor británico. No os podéis quejar.



Letra de la Píldora. 

Hasta la próxima. 

martes, 30 de abril de 2013

Sometimes, James, 1993



Como ya referí en su día, James fue uno de esos grupos que los que vivimos con intensidad (adicional) los años noventa -los de verdad, no la murga makinera aquella que coexistió- tuvimos siempre como unos secundarios de lujo de la música británica, siempre a la sombra de otros más afortunados como Blur u Oasis, pero en la brecha, cargados de hits de primera clase como el de hoy. 

En 1993, a las puertas del britpop, la formación de Manchester tenía a sus espaldas más mili que el cabo Tres Forcas. De hecho, llevaba a cuestas una década de servicio nada menos, un récord entre los grupos del momento que sólo superaba Pulp: estos venían, ahí es nada, de finales de los setenta. 

La eclosión del Madchester con el cambio de los ochenta a los noventa supusieron, por fin, el espaldarazo definitivo de James, que empezó a vender discos como rosquillas en una ascensión que se mantendría durante el reinado del britpop y aún iría más allá. 

Así que para 1993 ya eran un grupo de referencia. Aquel año sacaron su quinto álbum, Laid, tal vez el más exitoso de su carrera al golpear en ambos lados del Atlántico. De Laid salieron dos sencillos, el homónimo y sobradamente conocido, y este Sometimes con el que se alzaron hasta el Top 20 de su país. 

En cuanto lo pinchéis veréis todo un modelo de canción vitalista, de esas que llenan de buen rollo el cuerpo nada más empezar. En cierto modo, su sonido aún tenía reminiscencias del Madchester de los Stone Roses y compañía, aunque era mucho más pop y menos discotequero. Por cierto, para los más enteradillos, el álbum fue producido por Brian Eno, lo cual da una idea de hasta qué punto se había hecho un hueco considerable la banda liderada por Tim Booth. 

Y sin más, aquí la tenéis. Ah, un último detalle. Veréis en un momento que el clip pasa un poco en remojo: ¿no es eso tener buen humor para grabar un vídeo?




Hasta la próxima. 

jueves, 21 de febrero de 2013

I Spy, Pulp, 1995


Probablemente, a estas alturas creo que nos falta tan sólo una trama de prostitución o de tráfico de drogas para acabar de enviar todo el sistema político nacional a la porra. Porque si la mediocre incompetencia de unos y la venialidad corrupta de otros no estuvieran poniendo suficientemente en entredicho el mismo sistema democrático -y el buen nombre de la masa de concienciados ciudadanos implicados sanamente en la política- va y pare la abuela en forma de 007. O mejor dicho, de Anacleto, agente secreto. 

Hombre, a estas alturas, nadie va a extrañarse de que unos tipos capaces de apuñalarse entre sí por ocupar puestos y disponer de prebendas se espiaran entre ellos. Lo que sorprende es hasta qué punto lo hacían. Y, sobre todo, que dentro de la mejor tradición hispano-mortadeliana-filemónica, todos iban a parar al mismo sitio a pedir asistencia. Nunca me cansaré de repetir el inmenso nivelazo de mediocridad existente entre quienes nos han dirigido y nos dirigen de un tiempo a esta parte.

Uno, que se mira todo el cotarro desde un poco más cerca que la mayoría de la población -cada uno tiene los defectos que tiene- no puede por menos que reir por no echarse a llorar y enviarlo todo a hacer puñetas. Pero supongo que, en el fondo, todo esto forma parte de las (pocas) ventajas de una crisis tan profunda: la limpieza de la basura. En realidad, no es que estemos ahora en un país extremadamente corrupto, al menos más que diez años atrás. Es que lo hemos estado durante la multiplicación de los panes hipotecarios y de los peces financieros, y ya se sabe que cuando el dinero deja de correr, los ladrones abandonan la oficina para rajarse entre ellos. En cierto modo, toda esta porquería aflorando nos está mostrando un país que, quién sabe, a lo mejor inicia un camino mejor.

Para cerrar con lo estrictamente musical, que en el fondo es el pretexto de este blog, es evidentísima la elección de la canción atendiendo al tema del post. I Spy era uno más de los memorables cortes del nunca suficientemente alabado álbum Different Class de Pulp, por más que nunca llegó a ser single. Eso sí, que no os engañen las líneas anteriores. El glamour y la elegancia de esta pieza pop está a años luz de tanto garrulo con corbata. Seguro que os gustará mucho más. Dónde vamos a parar.




Hasta la próxima.

domingo, 13 de enero de 2013

Metal Mickey, Suede, 1992


Tras dos ultrahits consecutivos de escala galáctica, hoy he querido traer otro mucho más modesto pero que a los buenos sibaritas (y asiduos a los pubs alternativos) de los noventa nos sonará tanto o más que aquellas. Ya no digo si además somos fans de Suede. 

Metal Mickey fue, en cierto modo, el salto a la fama de Suede. Si a su sencillo anterior, The Drowners, le correspondió no sólo el honor de abrir la carrera de estos británicos, amén de optar al título de tema fundador del britpop, la canción de hoy implicó su primer éxito relevante en listas. De hecho, incluso llegó a colocarse en el chart norteamericano indie, amén de alcanzar el Top 20 en Gran Bretaña.

Esencialmente, seguía la estela del sonido iniciado por The Drowners y que la formación acabaría adoptando como marca de la casa con algunas variaciones a lo largo de los siguientes años: una actualización del glam rock al más puro estilo Bowie con pelopincho naranja y parche en el ojo. 

Os aseguro que esto ha sonado en mis auriculares tanto o más que We Will Rock You. Así que el post de hoy -lo reconozco- ha sido una pequeña concesión a mi banda sonora personal. Pero estoy seguro de que, igualmente, os gustará. 






Hasta la próxima.

martes, 25 de septiembre de 2012

King Of The Kerb, Echobelly, 1995


Echobelly es una de las bandas que, durante los noventa, consiguieron un hueco dentro del mundo del britpop, por bien que a la sombra de las grandes del movimiento (Blur, Suede, Oasis, Pulp...). Teniendo en cuenta que todavía no habían tenido un espacio dentro de las Píldoras, me ha parecido un buen momento para hacer justicia. 

El sonido de estos británicos casi puede considerarse de manual dentro de los cánones de aquellos años. Con guitarras que evocaban a las de Suede o Pulp -aunque notablemente más limpias- llegaron a tener una cierta notoriedad durante la primera mitad de la década. Gentes como R.E.M.o la misma Madonna llegaron a mostrar públicamente su interés en Echobelly.

Sin embargo, paradójicamente, la potente explosión del brit en 1995 supuso el inicio de la decadencia de la formación, que fue eclipsada no sólo por las grandes, si no por otros competidores más directos, como Elastica, con la que compartían también el disponer de una vocalista femenina. 

Es en esta época en la que hay que enmarcar King Of The Kerb, uno de sus temas más conocidos y, de largo, mi preferido de Echobelly. Su temática relacionada con la prostitución y la calle estaba en la onda de una formación cuyo sello distintivo eran letras a menudo vinculadas con el lado oscuro de la vida pero enmarcadas en melodías desconcertantemente alegres y optimistas.

Sin más, aquí os quedais con uno de los rincones menos recordados de aquel monstruo llamado britpop. 




Hasta la próxima.

sábado, 15 de septiembre de 2012

Moving, Supergrass, 1999


Otro día más de mudanza y acondicionamiento... bueno, en breve estaremos con todo lo principal. De momento, sin apenas energía para darle ni a las teclas, os dejo con este más que procedente Moving de los Supergrass, hit que lo era más o menos por estas fechas hace trece años, en el otoño de 1999. 

¡A moverse!




Hasta la próxima.

martes, 7 de agosto de 2012

Fool's Gold, The Stone Roses, 1989


Para muchos, ésta fue la primera gran tarjeta de visita de los Stone Roses, prácticamente a la par de su primer disco, el muy celebrado -y por qué no decirlo, mítico- de "los limones", The Stone Roses. Curiosamente, el tema de hoy no estaba incluido en el álbum, al menos en las ediciones europeas, como la que servidor se agenció al principio por el sistema Rec+Play, nuestro particular Ares o eMule de 1989. 

Fool's Gold fue lanzado como single de doble cara A junto con el tema What The World Is Waiting For, otro bombazo que a pesar de ser muy distinto, sonaba curiosamente parecido... lo cual tenía sentido en tanto compartían la misma base de batería, sampleada, por cierto. 

La Píldora de hoy fue un auténtico acontecimiento en las pistas de las discos y pubs de corte alternativo, tanto, que era común escucharla durante prácticamente toda la década posterior. Normal: permitía mantener el áura de "indie" a la par que dejaba soltarse el pelo en un frenesí bailongo. En el fondo, había tocado al 100% la clave del sonido Madchester. 

Por supuesto, Fool's Gold obtuvo muy buenos resultados en las listas. En su primera salida alcanzó el puesto número 8 en Gran Bretaña (y el 1 en mi instituto, dadlo por seguro) aunque no fue la única vez que apareció en los charts. Nada menos que en otras cuatro ocasiones (1990, 1992, 1995 y 1999) fue reeditado y en todas ellas volvió a asomar la nariz en los charts. 

Así es como se notan los temas de una generación, que, dicho sea de paso, es la de quien escribe. Supongo que os gustará. O, como mínimo, seguro que os hará imposible resistiros a bailar. 





Hasta la próxima. 

miércoles, 18 de julio de 2012

New Generation, Suede, 1995


Cumplir años (aunque no cambiaré de cifra hasta septiembre, tranquis) tiene un efecto que, no por más previsible, deja de ser sintomático. Comienzas a hablar de tus grupos favoritos de la época en que salías asiduamente de la misma manera en que tus padres lo hacían en su día de los Beatles o de los Bravos. 

Vaya. Con lo modernos que eran Blur, Oasis, Pulp, Suede y compañía. Y resulta que, de la noche a la mañana, te das cuenta de que forman parte ya de alguna capa arqueológica cada vez más enterrada. Con todo, te siguen gustando mucho y los ves buenísimos: señal inequívoca de que te vas haciendo viejo -lo que no equivale a ser viejo, por si alguien se piensa que voy a arrancarme con el añejo tango de Gardel. 

En todo caso, me he visto con el impulso de reclamar hoy un pequeño fragmento de aquella música, de aquellas noches de los noventa en Sidecar, Jamboree y demás garitos de la Plaça Reial y aledaños. Lo cual hago con uno de los mejores singles que nunca editaron los Suede, New Generation, último del álbum Dog Man Star. 

Con un sonido distorsionado y evocador, el tema suponía un magnífico puente entre este disco y su futuro y glamuroso Coming Up, con el que se convertirían en los terceros en discordia tras las bandas de Damon Albarn y los hermanos Gallagher. Como single, llegaría a las puertas del Top 20 británico, sosteniendo el nivel de sus dos sencillos anteriores, We Are The Pigs y The Wild Ones. 

Mejor paro ya, que tanto recuerdo de grandes canciones me está poniendo melancólico, y esto va de pasarlo bien. Ahí os quedáis con un trozo de mi generación. La nueva generación. 





Hasta la próxima. 

miércoles, 16 de mayo de 2012

This Picture, Placebo, 2003


Placebo ha sido, de la misma manera que lo fue Suede, la encarnación de la parte más glam rock del pop alternativo británico, tanto por pose como por estilo. En ambas formaciones es inevitable escuchar los ecos de Bowie o de Bolan, por bien que, en el caso de Placebo, casi siempre desde una vertiente un poco más dura y oscura que la que sostenían los muchachos de Brett Anderson. 

Y tan oscura, en el caso del tema de hoy, todo un canto a una relación sadomasoquista con cigarrillos quemados en el pecho incluidos, ahí es nada. De hecho, según el propio cantante de Placebo, Brian Moltko, esa misma escena estaba basada en uno de los fetichismos de James Dean, tan buen muchacho como parecía. Qué cosas tiene la gente de puertas para adentro.

Fuera como fuera, This Picture fue lanzado en 2003 como segundo sencillo de su exitoso álbum Sleeping With Ghosts, que terminó por consolidar la fama del grupo tanto en Gran Bretaña como en el continente europeo. El tema se quedó a las puertas del Top 20 británico. 

Para acabar, me vais a permitir un último apunte para el post de hoy, pero ya referente al próximo que se publique. Mirad un momento, en la columna de la izquierda, el apartado de "Vidilla pildorera". Observad el número de posts publicados... 

...y echad cuentas.




Hasta la próxima.

miércoles, 9 de mayo de 2012

One To Another, The Charlatans, 1996


En cierta ocasión os comenté que pasé casi dos décadas sin prácticamente seguimiento de los Charlatans, desde que los descubrí al principio de su carrera hasta que volví a encontrármelos cierta tarde de 2008 en un estante de la Fnac. Lo cual tenía una cierta ironía ya que el tanto por estilo como por influencia caían dentro de mis más ortodoxos gustos musicales. Supongo que uno no puede con todo. 

Bien, debo decir que cuando redacté aquello, no recordaba el tema de hoy, del que sí tuve noticia -y algún bailoteo en los locales anexos a la Plaça Reial de Barcelona-. One To Another supuso uno de los mayores éxitos de la formación británica, que supo desenvolverse bastante bien en las aguas de sus discípulos del britpop. 

De hecho, el álbum al que pertenecía, Tellin' Stories (vaya, ahora me va funcionando cada vez mejor la memoria) se alzó hasta el número uno británico y la consolidación de un resurgimiento del grupo durante la parte central de los noventa. Tras él, seguirían manteniendo muy buenos resultados en ventas, pero nunca volverían a igualar el nivel de dicho LP. 

Os quedáis con un temazo de los de mis buenos nineties. Más vale tarde que nunca... si la memoria no es muy buena, ¿no?




Hasta la próxima.

domingo, 11 de marzo de 2012

Chemical World, Blur, 1993


Tras días de cierta incertidumbre en la conexión, al final ayer se reveló tozuda y dejó de tirar, por un motivo inesperado: el router simple y llanamente dejó de funcionar. Así que no pudo haber Píldora, aunque, como siempre, ya la recuperaremos más adelante. En todo caso, como a día de hoy la cosa sigue sin tirar, estoy en el ordenador de mi cuñada montando el post. Y mañana, a saber... de todas maneras, intentaré garantizar el suministro de Píldoras puntualmente en tanto dependa de quién escribe. 

Respecto a la música, tras el post de los Smiths del otro día, me quedé con ganas de poner de nuevo algo de Blur, que hace meses que no aparecen por aquí. Pero para esta ocasión he preferido no recurrir a uno de sus mayores hits, si no a un tema que pasó algo más desapercibido pero que es uno de mis favoritos. 

Como sabéis, la carrera de los británicos comenzó por todo lo alto con su debut en 1991 a través del álbum Leisure. Sin embargo, el sonido de inspiración Madchester estaba a punto de llegar a su fin, y la formación de Damon Albarn tuvo el olfato suficiente como para abandonarlo antes de que les costara demasiado caro. 

De aquella manera, en 1993 editaron el que fue su segundo LP, Modern Life Is Rubbish, que a la postre sería toda una revolución estilística. Con una clara inspiración en los Kinks, su sonido en general desenfadado y la ironía de sus letras enunciarían de manera definitiva el britpop de mediados de los noventa. 

Sin embargo, paradójicamente, las ventas fueron sensiblemente inferiores a las de Leisure. De alguna manera, ellos mismos se habían adelantado unos meses al propio fenómeno que estaban creando. Chemical World, por ejemplo, entró en el Top 30 por los pelos, cuando estilísticamente era ya un tema 100% britpop. Pero el detonante de Girls and Boys aún no había llegado, así que estuvo condenado a una cierta travesía en el desierto. Con los años, el mismo éxito de Blur acabaría reivindicando todo el Modern Life Is Rubbish, pero en 1993 eso aún era el futuro.

Ahí os quedáis con este temazo, y yo pensando dónde montar la Píldora de mañana. Pero algo haremos.






Letra de la Píldora.

hasta la próxima.

viernes, 27 de enero de 2012

Wonderwall, Oasis, 1995


Si hay una canción que recuerda como ninguna otra al britpop en su momento de mayor gloria, es Wonderwall. Tal vez no sea la más representativa en tanto hubieron otras mucho más divertidas y acordes con el follón que se montón a mediados de los noventa en Camden Town, pero me apuesto cualquier cosa a que la primera o casi que se os viene a la cabeza de aquel momento es la Píldora de hoy. 

Aún hoy sigue siendo el tema más conocido de Oasis, lo cual es un mérito con todo el cancionero que llegaron a colocar en las radios durante sus quince tumultuosos años de existencia. Lanzada en octubre de 1995 -aunque ya había sido difundida desde junio- remachó para siempre el éxito de su segundo álbum (What's The Story) Morning Glory, en pleno combate de ventas con sus directos competidores de Blur. 

Como curiosidad que seguramente muchos recordaréis, casi en seguida de su lanzamiento se editó una versión en clave sesentero-pijales (ojo, sonaba muy bien) de la mano de unos tipos peculiares llamados The Mike Flowers Pops y que tuvo un éxito no menos arrollador que la original. Y lo de "no menos" es literal. 

A pesar de que Wonderwall fue número uno en muchos países, en su Gran Bretaña natal, la misma que los idolatraba, se quedó en el número dos... superados por un dúo carca -pero carca- llamado Robson & Jerome, que triunfó con el tema I Believe. Pues bien, la versión de los Mike Flowers Pops, con apenas dos meses de diferencia ¡igualó la marca de Oasis en los charts con otro número 2!

Seguramente los hermanos Gallagher debieron de alucinar, aunque tampoco me los imagino demasiado tristes. Sería un efecto anímico poco esperable cuando se cobran royalties a paladas mientras otro te pasea tu canción. 



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

martes, 13 de diciembre de 2011

Dreaming Of You, The Coral, 2002

Para los no muy metidos en veredas indies, The Coral pueden sonar un tanto a chino. Sin embargo, estos muchachos, que empezaron apenas siendo unos mocosos (igual que el nene ese del flequillo rubio, pero aquí sin una multinacional detrás que ponga a las chavalas a tono) demostraron una carrera que los han colocado como una de las grandes bandas británicas de la década de los 2000, dignificando en la medida de lo posible la catástrofe musical generalizada en los principales canales musicales.

En realidad, puede decirse que son todo unos veteranos antes de cumplir la treintena. En su haber, en funcionamiento desde 1996 -cuando prácticamente iban aún a la escuela- llevan ya seis álbumes (uno en el número uno) y diecisiete singles, de los que tres entraron en el Top 10. Aunque no se trata de una historia relámpago, desde luego.

El sencillo de hoy fue el tercero de su carrera, como apoyo a su álbum de debut homónimo, editado ya en 2002. Dreaming Of You, un rápido y efectivo tema pop de aires retro, se convirtió en un éxito dentro de los circuitos alernativos... y en los no tanto, al escalar hasta el puesto 13 aquel mismo año. 

Fue tal la importancia de aquel lanzamiento, que en seguida las grandes bandas del momento los llamaron para acompañarlos en sus giras: así lo hicieron Blur, Oasis y Supergrass, estos últimos otros que también empezaron en su día apenas con el primer acné. En otras palabras, en seguida contactaron con el grueso del Alto Estado Mayor del antiguo britpop. 

Así que si os preguntan, ya sabéis quiénes son los tipos de hoy. Y si ya lo sabíais, pues nada, a recordar un rato. Que aquí hay madera para todo el mundo.




Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

In The Crossfire, Starsailor, 2005


Incluso algo tan horrible como el trío de las Azores, que si os acordáis eran aquellos dos gángsters invadepaíses que hablaban en inglés, junto a aquel señor con bigote amigo del vino que hablaba en tex-mex -¿cómo se llamaba? Sí, hombre, si lo tengo en la punta de la lengua...- pueden inspirar canciones tan conmovedoras como la de hoy. 

En 2005, Starsailor estaba en lo más alto de su popularidad. Tras varios singles de éxito, uno de los cuales era el ya pildorero Four To The Floor, se habían consolidado como uno de los nombres más importantes del pop británico de la nueva década.

Aquel mismo año lanzaron el álbum On The Outside, en el que como tantos otros grupos que habían cimentado su fama en un estilo más o menos ligero, quisieron dar un paso hacia una mayor seriedad y potencia. Y su single estrella para este fin fue, precisamente, In The Crossfire. 

Si la Guerra del Vietnam está llena de canciones alusivas y muy críticas con la misma, la de Irak de 2003 no tuvo tanta repercusión al respecto, en un negocio discográfico completamente secuestrado por las grandes cadenas políticamente correctas. Una de las excepciones fue el tema de hoy, cuya letra denunciaba la invasión y se metía en la piel de los que recibían los bombardeos aliados, todo ello envuelto en una melodía totalmente emocionante.

Rock político de muy bella factura que estoy seguro de que no os dejará indiferentes. Que lo disfrutéis.



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

sábado, 12 de noviembre de 2011

The Drowners, Suede, 1992


La primera vez que escuché esta canción, calculo que allá por la primavera de 1993, lo primero que pensé (en mi mente friki-musical) fue: "ahí va, Children of the Revolution en versión 90's". Su sonido duro, lento y glamouroso era algo poco habitual en las radios del momento. Y me permitía como pocas canciones conciliar mis antediluvianos sonidos con el rock más puntero.

En realidad, así era todo el primer disco homónimo de Suede. Como ya he referido en alguna otra ocasión, era como meter a Bowie y los T.Rex junto a los restos supervivientes del sonido de Madchester -influenciado a su vez por los omnipresentes Smiths- y pasarlos por la batidora. En realidad, se estaba gestando el naciente britpop. 

Porque The Drowners, junto a Popscene, de Blur, tiene el honor de ser el pistoletazo de salida de la inmediata alegre dictadura del Cool Britannia y Camdem Town, en la primavera de 1992. Con este tema, los británicos Suede veían por primera vez la luz, en un camino que les llevaría a ser uno de los tres pilares fundamentales de la música de las islas durante los cinco años siguientes.

Paradójicamente, el single tuvo unas ventas bastante discretas, que no pasaron del puesto 49 en listas. No obstante, se convirtió en una de las canciones más representativas de la banda gracias a una continuada difusión, que se vería magnificada tras el exitoso lanzamiento de su primer álbum ya en la primavera de 1993. 

Justo cuando llegó a mis oídos para quedarse hasta hoy.


Suede – The Drowners (por Spotify)


Letra de la Píldora.

Hasta la próxima. 

Hasta la próxima.

lunes, 10 de octubre de 2011

I Am The Resurrection, The Stone Roses, 1992


Personalmente, nunca me canso de escuchar este tema de principio a fin. Y esta última apreciación no es baladí, ya que sus más de ocho minutos lo convierten a priori, para los menos avisados o pacientes, en un candidato ideal a canción a pasar de largo.

Sin embargo, no sabrían lo que se pierden. I Am The Resurrection, pieza con la que los Stones Roses cerraban su histórico disco homónimo, es un tema que puede escucharse casi como dos distintos: tras una primera mitad de un pop casi perfecto, se desencadenaba una segunda parte instrumental que se iniciaba con unos aires casi de pista de baile (eso sí, de lo más psicodélica) y que terminaba con una descarga de decibelios inadvertida. Tremenda.

La canción también fue el último single extraído de aquel álbum, que estiró enormemente sus sencillos hasta nada menos que la primavera de 1992. Aún así, la influencia del grupo seguía siendo tal, que escaló hasta el Top 40 británico, a pesar de que el LP ya tenía tres años de antigüedad. 

Por si algunos aún dudáis de este tema, sólo os diré que la revista New Musical Express lo consideró el octavo mejor himno indie de todos los tiempos. De todas formas, os preveo: si queréis escuchar la versión "light" -esto es, la de ocho minutos del disco- tendréis que ir directamente al aplicativo de Goear de debajo. Por el contrario, para los avezados y endurecidos veteranos de psicodelias y madchesters varios, no dejéis de ver el clip -12 minutejos de nada- con una actuación del grupo en Blackpool, en 1989. Toda una prueba de cómo se las gastaban los padrinos del britpop.

Ah, servidor tenía una gorra como la del batería. Sí, ya sé que un dato así no le interesa a nadie, pero lo siento, tenía que decirlo.





Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.