De las tres Píldoras dedicadas -contando ésta- a Bob Marley, me es imposible decidir cual de ellas es mi preferida. Si el optimismo de Three Little Birdsacompañó a mi antiguo móvil durante más de un año, y el misticismo pop de Iron Lion Zionsiempre me evocó como pocos otros temas toda la cultura rastafari, siempre consideré Could You Be Loved la apoteosis del reggae made in Marley.
En cierto modo, el hecho de que fuera una de las últimas canciones de Bob Marley en alcanzar el éxito antes de su prematura muerte en 1981, le confiere un carácter especial, de la misma forma que la no menos célebre Redemption Song, ambas pertenecientes al álbum Uprising.
Could You Be Loved, escrita en un avión casi de forma fortuita, acabaría siendo uno de los temas más vendidos (y conocidos) de Marley junto a sus fieles Wailers. Dicho éxito sería particularmente importante en Europa. Aquí conseguiría colarse en el Top 5 británico... y en el de varios países más.
Por cierto, ahí va una para los más memoriones. Supongo que si pregunto cuál fue la canción del Mundial (Mundialazo) del año pasado en Sudáfrica, diréis sin dudar esa cosa del Waka Waka. Pues bien, otro tema que adornó aquella final que todos vistéis -y no digáis que no- fue... Could You Be Loved. Por una vez, al nivelazo deportivo se añadió el nivelazo musical. Y, como ya cité en su día, en mi caso, el nivelazo porrístico-económico. Que viva Bob Marley, coño.
Quien escribe puede decir que vivió al menos un día completo de su vida bajo el reinado del auténtico Ras Tafari. Efectivamente, el 12 de septiembre de 1974, día en el que servidor cumplía sus primeras 24 horas de existencia en este mundo, el Mesías Negro de los rastafaris de todo el mundo era derrocado de su trono.
Pero, ¿quién era este individuo que, para muchos, reencarnaba nada menos que a Jesucristo en la Tierra? Pues alguien bastante más prosaico y, sobre todo, mundano en su forma de vivir. Se trataba del mismísimo emperador de Etiopía (sí, Etiopía en 1974 todavía era un imperio formal por más raro que suene) Haile Selassie I.
Realmente, Selassie, señor absoluto del país y megalómano en sus poses, nunca aceptó el papel que los seguidores de la creencia rastafari (llamada así ya que Selassie, antes de ser Negus o Rey de Reyes había sido Ras o príncipe, y su nombre real era Tafari). Como devoto cristiano ortodoxo, considerarse reencarnación de Jesucristo iba más allá de lo que podía admitir. Con todo, tampoco era un tipo modesto: se consideraba nada menos que decendiente directo de la Reina de Saba y del Rey Salomón de los judíos, el mismo de las míticas minas.
Como fuere, a pesar de tan ilustres antepasados, sus días como emperador terminaron muy poco después de que yo viera la luz. Sin embargo, eso no fue obstáculo para que el movimiento rastafari, que ya llevaba décadas de existencia en Jamaica, siguiera en auge. De hecho, hacía muy poco tiempo que había salido de la isla en dirección al resto del mundo gracias a la influencia de uno de sus seguidores: Bob Marley.
Hacia 1973, Marley había iniciado su gran salto a la fama. Más o menos por entonces, grabó el tema de hoy, todo un compendio alrededor de la filosofía rastafari, como los más avisados habréis adivinado por el peculiar título. Por cierto, para peculiar, la historia de la canción. Nunca fue editada en vida del músico, y tuvo que esperar a 1992, once años después de su fallecimiento, para ver la luz, como apoyo a un álbum recopilatorio.
Ah! Si prestáis atención al clip, podréis ver el rostro del auténtico Ras Tafari. Bless.
La Píldora de hoy os sonara muchísimo a todos los que hayáis estado más de quince minutos cerca de mi. De hecho, cuando empieza a sonar por la radio, vuestra reacción muy probablemente acaba siendo la siguiente: "tío, ¡coge el puto teléfono de una vez!". A lo cual mi respuesta, tras echar compulsivamente la mano al bolsillo del tejano al sentir la melodía es "coño, pues no soy yo".
Efectivamente, este tema de Bob Marley & The Wailers, Three Little Birds, es mi tono del móvil y, dicho sea de paso, desde hace bastante tiempo.
Esto no deja de tener su gracia. A pesar de que Bob Marley tiene algunos temas geniales, la verdad es que el reggae no es mi estilo más recurrente, que digamos. Vamos, que lo lleváis mal para verme con rastas (y cada año, me temo, peor...) y ataviado con enormes hojas de maría sobre fondo rojo, verde y amarillo.
Sin embargo, Three Little Birds es una canción de un buen rollo espectacular, de lo más positivo que uno se pueda imaginar. Y además, era el tema estrella de la versión que Will Smith hizo del film Soy Leyenda (2007) cuya novela sobre el último hombre sobre La Tierra (como el Mecanoscrit del segon origen, pero sin tanta hormona) disfruté mucho en mi adolescencia. Y además, me gustó la peli.
Como fuera, este tema que me acompaña unas 57 veces al día, más o menos, tiene una historia peculiar. A pesar de que se incluyo en el grandísimo LP Exodus, de 1977, no se lanzó como single hasta ¡1980!. Por cierto, se trata de una de las canciones más versionadas de Bob Marley.
Aquí os lo dejo. En cuanto a los amiguetes, bien, estad conmigo un par de horas, y lo aborreceréis...