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lunes, 18 de marzo de 2013

Electricity, Orchestral Manoeuvres In The Dark, 1979


En mayo de 1979, mientras una España convulsa se modernizaba a trompicones y aún disfrutaba en buena medida con cosas como la aparición eurovisiva de Betty Missiego, un grupo británico de extraño nombre lanzaba su primer trabajo anunciando con su estilo la aún nonata década de los ochenta. No fueron los primeros en experimentar con los sintetizadores, ni siquiera a la hora de meterlos en canciones comerciales, pero sí los que -más que nadie- los popularizaron en lo que en muy breve se conocería como electro-pop. 

No obstante, Electricity (tampoco toda Albión estaba tan avanzada musicalmente como pudiera parecer) supuso un fiasco en ventas y apenas entró en el Top 100 de su país. Sin embargo, su potencial como canción no pasó desapercibida ni para la industria discográfica, que intentaría relanzar varias veces el tema, ni para la crítica, que inmediatamente alabó la canción y encumbró al grupo como uno de los más interesantes del momento. 

De este modo, si bien el dúo británico formado por Andy McCluskey y Paul Humphreys no se pudo marcar el tanto de irrumpir en escena con un megahit, preparó perfectamente el terreno para el increíble éxito que obtendrían poco después con Souvenir, Enola Gay o Maid Of Orleans, entre otros himnos de principios de los ochenta. 

Por cierto, que el de hoy no sólo fue un single innovador en su sonido, si no en su concepto. Lejos de ser una mera oda a la fría electricidad -algo muy chic entre los new wavers-, la letra denunciaba el derroche que se hacía de las fuentes energéticas tradicionales. En cierto modo, con esta canción, el grupo reivindicaba el uso de las energías renovables, y muy particularmente de la solar.

No me digais que, visto lo visto, Electricity no es un caso de manual de I+D en lo musical. Y además, suena de vicio. 





Hasta  la próxima.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Joan Of Arc, Orchestral Manoeuvres In The Dark, 1981


Apelar a Juana de Arco en el día del Pilar puede parecer poco menos sacrílego que gritar Força Barça en plena grada Ultra Sur. Pero mirad, es lo que hay. Me apetecía poner el tema de hoy, y ya está. Eso sí, cosas veredes, desde luego. 

En todo caso, para que el shock -si lo hay- no sea demasiado mayúsculo, seré breve: además, hoy es fiesta. Hace casi un año trajimos a este blog el tema Maid Of Orleans, de los OMD. Entonces explicamos el pequeño follón que se armó al editar dos canciones distintas... con el mismo nombre, en el mismo álbum y lanzadas como singles de manera consecutiva. 

Como vimos entonces, para quitar un poco de embrollo, el sentido común hizo que una de ellas cambiase el título de manera más visible, mientras que la otra, la de hoy, lo conservó de manera íntegra, con el nombre de la heroína francesa. 

Por cierto, si bien Maid Of Orleans fue la que con el tiempo se hizo más popular, mi preferida de las dos es esta Joan Of Arc. Espero que os guste. Y felicidades a todas las Pilares. 




Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Maid Of Orleans (The Waltz Joan Of Arc), Orchestral Manoeuvres In The Dark, 1982



Cerca del principio de esta aventura pildorera, comentaba a la sazón sobre el tema Enola Gay que uno de los títulos más célebres de los Orchestral Manoeuvres In The Dark, Maid Of Orleans -el mismo que traemos hoy- era conocido en casa como Juana de Arco. ¿A qué extraño motivo podía deberse tamaño giro nominal? Ciertamente, la dama de Orleans no era otra que Juana de Arco, la heroína que contribuyó a restablecer el dominio francés sobre buena parte de... Francia. Pero ese era un detalle que, probablemente, no estaba en la cabeza de mis padres en aquel momento.

Sin embargo, la cosa tenía su lógica. Y es que en el álbum que los OMD lanzaron por entonces, Architecture & Morality, se incluía un par de canciones con el mismo nombre, Joan Of Arc. La única diferencia entre ellas era que en una de las dos -la de hoy- se añadía el subtítulo Maid Of Orleans.

Lo anterior no hubiera sido ningún problema si todo hubiera quedado en la lista de canciones del álbum. Pero, como para complicar la cosa, el dúo británico decidió que ambas composiciones debían ser singles. Y, para más inri, acabaron siendo lanzadas de forma consecutiva: demasiado para el consumidor de discos llano, fuera inglés, francés o español.

Así que mientras que el primero de ambos sencillos (también memorable, con aquel estribillo que siempre me encantó, without me... without me...) mantuvo el título de Joan Of Arc, el segundo de ellos lo modificó al que podéis leer en el título de la Píldora. Con todo, para muchos -los miembros de mi casa entre ellos- fue éste último el que acabó siendo conocido simplemente como Juana de Arco. Huelga decir que alcanzó el número uno, entre otros países, en España.

En fin, un pequeño embrollo de nombres que no impide disfrutar de dos enormes canciones, ambas en honor de la mítica dama de Orleans, y que incluso llegaron a empatar en los puestos alcanzados en las listas británicas. Por lo pronto, aquí os quedáis con una de ellas.




Hasta la próxima.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Enola Gay, Orchestral Manoeuvres In The Dark, 1980


Cuando la señora Enola Gay Tibbets (de soltera, Enola Gay Haggard) dio a luz a su hijo Paul en 1915, no podía saber que éste, treinta años después, iba a ser el responsable de la mayor matanza que un sólo avión iba a causar en toda la Historia. Tampoco podía saber que el avión, una Superfortaleza volante B-29 iba a llevar su propio nombre, para siempre asociado al de Little Boy, la primera bomba atómica lanzada contra una ciudad poblada: Hiroshima.

Treinta y cinco años después, la señora Tibbets seguía viva, con la muy respetable edad de 87 primaveras. Así que es posible de que alguien le informara de que un grupo pop inglés, de nombre algo difícil de pronunciar (en adelante, OMD) iba a utilizar el nombre del avión -es decir, su propio nombre- para evocar en una canción aquel trágico suceso en el que acabarían falleciendo unas 140.000 personas, la mitad de forma inmediata tras la explosión. Y de que aquella canción estaba sonando mucho, pero mucho, por todo el mundo. 

El single, lanzado el 26 de septiembre de 1980, supuso un éxito enorme en numerosos países. Incluido en su álbum Organisation, rompía con el carácter experimental de las primeras canciones de la formación. Planteado como un tema de ritmo bailable, su memorable arpegio de sintetizador se hizo inmediatamente popular, con un gancho que aún hoy continúa cada vez que suena por la radio.

Tras el tirón de Enola Gay, OMD tuvo su momento de gloria hasta más allá de mediados de década, gracias sobre todo a otros dos enormes triunfos comerciales, Souvenir y Maid Of Orleans, tema originalmente titulado Joan Of Arc, al igual que otra canción del mismo LP al que pertenecía, Architecture & Morality (como anécdota, en casa siempre se conoció a este tema como "Juana de Arco", cosas de los dobles títulos).

Sin más, aquí os quedáis con este estupendo tema estandarte del pop de sintetizadores. Y una de las dedicatorias más particulares que jamás llegaron a lo más alto de las listas. 





Hasta la próxima.