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jueves, 26 de enero de 2012

Hey Dude, Kula Shaker, 1996


Para mí que hoy he tenido que coger algo, a juzgar por las carrasperas y la pertinaz nariz tapada. Espero que la cosa quede ahí, pero por si acaso, no le voy a dar cuartelillo al eventual bicho. Así que pasaré hoy un poco fugazmente. 

Tras el pequeño arrebato metafísico de ayer, comprensible por las experiencias del día, hoy os dejo con un ejercicio de decibelios y psicodelia como se hicieron pocos en los noventa. Kula Shaker pasaría a la historia del pop como una de las bandas que reeditarían mejor la mezcla hindú y británica en su sonido tan popular en los sesenta. 

Sin embargo, nada de eso se adivinaba al escuchar el primer corte de su álbum de debut, K. Hey Dude era un trallazo a todas luces de rock psicodélico sin el menor atisbo de orientalidad. Aunque se trataba de su tercer single (cuarto si se tiene en cuenta el primero de los dos lanzamientos de Tattva),  fue éste el tema con el que tomé contacto con la formación británica. Y con una canción así, la cosa no podía fallar: en pocos días tenía mi disco en mano. 

Por lo demás, me marcho a la cama a intentar putear (sí, sí, la palabra "molestar" se queda corta para definir mis intenciones) en todo lo posible al incipiente resfriado. Y si no es posible, como mínimo, me pegaré un buen sueño. En todo caso, no pierdo nada. ¡Nanit!




Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Tattva, Kula Shaker, 1996



Como es bien conocido, los Beatles -y el rock que de ellos se derivó en los sesenta y setenta- fueron los grandes inspiradores de los grupos británicos que arrollaron en las listas independientes y no tan independientes de los años noventa.

En cierto modo, las diferencias entre muchas de dichas formaciones podrían explicarse por la elección de un aspecto u otro de aquella misma polifacética fuente. Así, mientras que unos prefirieron recoger aquel estilo juvenil de los primeros Beatles -Oasis con su hit Roll With It fue la quintaesencia de ello- otros se decantaron por explorar su etapa más psicodélica.

Entre estos últimos estaban los Kula Shaker. Con una particularidad: lo suyo era el rollo indio, aquel que George Harrison había encajado en los de Liverpool y que estuvo bien presente en su repertorio entre 1966 y 1968. Incluso el curioso nombre de la banda tenía que ver con una divinidad hindú, un tal Kulashekhara.

Por si lo anterior fuera poco, incluso hicieron canciones en sánscrito... que llegaron a colocar muy arriba en las listas, para sorpresa de todo el mundo en 1996. Una de ellas, Tattva, la Píldora de hoy, alcanzó nada menos que el cuarto puesto de las listas británicas y fue la única canción de la formación en entrar en el Top 10 de las listas alternativas norteamericanas. Como particularidad, fue grabada y lanzada dos veces. La segunda, incluida en el primer LP de la banda, K, fue la que dio en el clavo.

Aquí tenéis, pues, a la enésima fusión entre la fanfarria, la pompa y la circunstancia británicas por un lado, y el misticismo hindú por el otro. Pero que nadie se espere un resultado a lo Bollywood, lleno de purpurinas y saturado de bailes con más gente que el metro en hora punta. Más bien tiene que ver con la herencia -ahí es nada- del Imperio Británico. La que dejaron los Beatles, por supuesto.

Kula Shaker – Tattva (por Spotify)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Hush, Kula Shaker, 1997


Cada vez que escucho la Píldora de hoy, en las dos versiones que conozco, salgo con las pilas puestas: es uno de esos temas que cuando suenan, acabas agotado durante un primer momento, pero en cuanto te recuperas, estás dispuesto a cargar con lo que te echen. Su potente batería, su bajo omnipresente y, sobre todo, su extenuante órgano, es lo más parecido a un chute de adrenalina que te puedes pegar.

Y sí, habéis leído bien, en las dos versiones que conozco. Este tema, que fue compuesto nada menos que en 1967 por el sureño Joe South para el también sureño Billy Joe Royal (con estos nombres, ya me diréis), fue popularizada un año después por... ¡los Deep Purple! Efectivamente, antes de convertirse en estrellas heavy con su Fireball y su Smoke On The Water, fueron un grupo de rock psicodélico y sinfónico, cuyo mayor hit de este periodo fue, precisamente, este Hush.

A decir verdad, las versiones de Deep Purple y de Kula Shaker, a pesar de sus casi treinta años de diferencia, suenan casi igual. Esta semejanza supuso, en mi caso, una pequeña confusión en su día. La primera vez que lo oí fue en la versión de los Deep Purple, y ya entonces me pareció un temazo. Lo curioso fue que a las pocas semanas lo escuché de nuevo por la radio, y no en una de esas emisoras remember, que sólo ponen canciones antiguas. Me quedé algo descolocado: a lo mejor era el single elegido para algún recopilatorio del grupo heavy... tardé varios días más en averiguar que era un tema de un grupo que ya conocía bien, los Kula Shaker.

Y, de hecho, acabaría siendo su mayor éxito. El momento de oro de esta banda inglesa de los noventa fue la segunda mitad de la década. En sus discos se combinaban muy bien las influencias del rock de los sesenta con toques hindúes -un rasgo también muy sesentero- y llegaron a tener varios singles en los puestos de cabeza británicos durante aquellos años. El principal fue este Hush, que alcanzó el puesto número 2 en 1997.

Por cierto, puestos a confundir, hasta el vídeo confunde. Tal y como van caracterizados los músicos, la decoración y hasta la fotografía de la película, casi podría decirse que se grabó en el mismo 1968, el año de la versión de los Deep Purple. Y atención al ataque epiléptico que padecen varios miembros de la banda mientras tocan...

Kula Shaker - Hush (por Spotify)




Hasta la próxima.