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jueves, 11 de octubre de 2012

Tell It Like It T-I-Is, The B-52's, 1992


Si hay una canción que me gusta (más) de los histriónicos y excéntricos B-52's es, sin pensarlo ni un segundo, este Tell It Like It T-I-Is de tan peculiar título. Y es que resume como pocos -en mi modesta opinión- el sonido new wave de inspiración retro marca de Fred Schneider y compañía. 

Con todo, no alcanzó el mismo éxito que otros hits del grupo más o menos durante aquellos años, como Love Shack o Good Stuff. Y es que, en el fondo, la formación norteamericana siempre ha andado más a gusto entre los círculos alternativos que en las grandes listas de la MTV, a las que nunca renunció por otra parte. 

Tell It Like It T-I-Is (uf, no veais lo incómodo que es picar esto en el teclado) tuvo que conformarse con un puesto 61 en las listas británicas y un más representativo número 13 en el ránking alternativo estadounidense. Aún así, fue su última entrada en charts hasta que se liaron la manta a la cabeza dos años después y grabaron aquella majarada de versión del tema de los Picapiedra para el cine. 

Como curiosidad, el single de hoy iba acompañado de un "detector de mentiras", que no era nada más que una tarjeta de aquellas con un parche oscuro que cambiaba de color cuando le ponías un dedo encima (¿os acordáis de cuando estaban de moda?). Si es que, en el fondo, los tipos de hoy eran bastante, pero bastante, frikis...




Hasta la próxima.

sábado, 25 de junio de 2011

Rock Lobster, The B-52's, 1978


La verdad es que no tenía pensado para hoy el que es el más famoso tema dedicado (más o menos) a una langosta. Sin embargo, intentaré explicarme antes de ir a dormir, lo cual no será dentro de demasiado rato. 

Como preámbulo, podría decirse que llevo todo el sábado con el cuerpo bastante indispuesto: a medio gas, y -cómo decirlo con una mínima elegancia-, con pase VIP al toilette. Vamos, un asquito.

Lo peor del caso no es eso, con todo, que no pasa de una notable incomodidad. Es su génesis. Ayer, improvisando, acabamos yendo a cenar a una marisquería muy cercana a casa (pero ya en El Vendrell, aviso para navegantes) sobre la que nos habían dado buenas referencias. 

Y como un día es un día, allá que fuimos. El resultado fue desolador: carísimo, con un pescado venerable que debió ser el mismo que San Pedro recogió en un día cualquiera de trabajo; una mesa anexa ocupada por unos pijos cincuentones cuya educación y saber estar eran aproximadamente los de un orco borracho; un vino de combate a precio de Albariño y, de propina, un día después con el estómago como una centrifugadora. Menos mal que Montse se niega a decirme quién le hizo la recomendación, porque me oye. Pero de verdad. 

Así que ya os podéis hacer una idea del porqué de la elección de hoy. Por lo demás, Rock Lobster es uno de los temas más fumaos que uno se pueda encontrar: primer single de los B-52's, incorporaba ya su característico sonido kitsch retro, eso sí, pleno de excesos más propios de la era punk a la que pertenecían. Un buen tema con el que mi maltrecho estómago y yo os damos las buenas noches.


Rock Lobster (por Goear)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Love Shack, The B-52's, 1989


Muy posiblemente, el tema de hoy sea uno de los que más veces han amenizado todo sarao, disco o movida varia que se precie durante las últimas dos décadas. Si cada vez que sonara Love Shack desde su lanzamiento allá por 1989 apareciera un agente de Teddy Bautista & Cïa por medio, ahora mismo los B-52's liderarían en el Top Ten de Forbes, codo a codo con tipos como Bill Gates o Carlos Slim. Y la SGAE, de paso, luciría palmito en el Fortune 500.

Tonterías aparte, lo cierto y verdad es que la canción de hoy no ha perdido ni un ápice de fama desde que este tipo que escribe la escuchara a través de la radio por primera vez a la tierna edad de quince años. Y eso que ni tan siquiera alcanzó el número uno del Billboard general: se quedó en un "modesto" tercer puesto.

No obstante, hay que decir que para un grupo que se crió y creció dentro de la new wave norteamericana (llegó a tocar en el CBGB de Nueva York), aquel tercer puesto fue, de largo, el primer gran éxito de ventas de toda su carrera. Eso sí, para ello tuvieron que hacer un tema que bien hubiera podido encajar en la banda sonora de cualquier peli de high schools de allende el Atlántico por aquellas calendas.

Y, sin embargo, Love Shack es un gran tema que, a pesar de lo dicho, no abandonó la esencia del sonido original de los B-52's: un estilo (y una estética, ya de paso) de inspiración retro acompañado de la característica combinación vocal de las voces de Cindy Wilson y Kate Pierson (las chicas) por un lado, y la de Fred Schneider en plan pasado de vueltas, por el otro.

En definitiva, música para pasárselo bien, sin ambages. Al menos, hasta el día en que los conmilitones del compadre del Pollo Frito se aperciban del chollo pecuniario que pueden pillar con esta canción... por si acaso, no subáis demasiado el volumen.

The B-52's – Love Shack (por Spotify)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.