
La de hoy es una de las piezas más clásicas de los años ochenta, de la mano de uno de sus grandes grupos, los británicos Eurythmics. A pesar de que consiguieron numerosos hits a lo largo de aquella década, y alguno después, su carrera quedaría marcada por dos blockbusters en toda regla: aquel célebre Sweet Dreams (Are Made Of This) y el tema seleccionado como Píldora de hoy.
De hecho, el impacto a largo plazo de Sweet Dreams ha acabado dejando un poco en segunda instancia al tema de hoy, a pesar de que en las listas de éxitos la única canción que consiguió alcanzar el número 1 en Gran Bretaña -amén de otros bastantes países- fue ésta última. Debo decir que este último dato, al consultarlo (porque muchos de ellos los consulto, para quien aún piense que soy la Wikipedia con patillas) me sorprendió bastante, supongo que yo mismo infuenciado por la fama acumulada durante la posteridad por el que fue el primer gran éxito del grupo.
There Must Be An Angel es una balada rápida, que en cierto momento de ella se ve muy impregnada de blues. De hecho, a juicio del que escribe, el gran valor que tiene como canción es precisamente esta fusión bluesera y pop, aderezada de unos coros celestiales que encajan muy bien con todo el conjunto.
En cuanto al vídeo, se trata de un planteamiento muy original, ambientado en una especie de corte celestial inspiradísima en la Versalles del Rey Sol, donde el propio Dave Stewart (el cincuenta por ciento del grupo junto a la cantante Annie Lennox) ejerce de histriónico y ultramaquillado Luis XIV intentando entretenerse con la función. Por cierto, que aunque veáis a un niño -¡hemos encontrado al Angelito Negro de Machín!- tocando la armónica, en realidad, y para la grabación, la puso nada menos que Stevie Wonder.
Por lo demás, aquí os dejo con este estupendo tema. Sólo un detalle más. Prestad atención al tipo grueso poniendo voces angelicales: ¿serían así todos los eunucos?
Eurythmics – There Must Be An Angel (Playing With My Heart) (por Spotify)
De hecho, el impacto a largo plazo de Sweet Dreams ha acabado dejando un poco en segunda instancia al tema de hoy, a pesar de que en las listas de éxitos la única canción que consiguió alcanzar el número 1 en Gran Bretaña -amén de otros bastantes países- fue ésta última. Debo decir que este último dato, al consultarlo (porque muchos de ellos los consulto, para quien aún piense que soy la Wikipedia con patillas) me sorprendió bastante, supongo que yo mismo infuenciado por la fama acumulada durante la posteridad por el que fue el primer gran éxito del grupo.
There Must Be An Angel es una balada rápida, que en cierto momento de ella se ve muy impregnada de blues. De hecho, a juicio del que escribe, el gran valor que tiene como canción es precisamente esta fusión bluesera y pop, aderezada de unos coros celestiales que encajan muy bien con todo el conjunto.
En cuanto al vídeo, se trata de un planteamiento muy original, ambientado en una especie de corte celestial inspiradísima en la Versalles del Rey Sol, donde el propio Dave Stewart (el cincuenta por ciento del grupo junto a la cantante Annie Lennox) ejerce de histriónico y ultramaquillado Luis XIV intentando entretenerse con la función. Por cierto, que aunque veáis a un niño -¡hemos encontrado al Angelito Negro de Machín!- tocando la armónica, en realidad, y para la grabación, la puso nada menos que Stevie Wonder.
Por lo demás, aquí os dejo con este estupendo tema. Sólo un detalle más. Prestad atención al tipo grueso poniendo voces angelicales: ¿serían así todos los eunucos?
Eurythmics – There Must Be An Angel (Playing With My Heart) (por Spotify)