viernes, 6 de mayo de 2011

Cry Me A River, Joe Cocker, 1970


Mañana sábado iniciaremos una de las pruebas más esperadas por todos los que remamos (en argot, "bogamos") en los Llaguts de Calafell: el descenso, a lo largo de dos días, del curso del río Ebro desde Móra d'Ebre hasta su desembocadura en el Mar Mediterráneo. 

Dutrante este tiempo se combina el deporte (tela marinera) con el ámbito personal, ya que convivimos -paellas y saraos festivos incluidos- los miembros de los dos clubs que montamos el evento, nosotros y los Llaguts de Vilanova i la Geltrú. Una experiencia que realizamos ya por octava vez, y que cada año tiene su puntito distintivo.

Por ello, me diculparéis si mañana la Píldora es un poco más breve que de costumbre. Es harto difícil montarla en condiciones en una movida así, así que hay que recurrir a los sistemas de emergencia. Pero tranquilos, que si no se jode blogger, habrá Píldora, para variar.

Por otra parte, ya veis la clara intencionalidad del tema de hoy. Muy posiblemente, la mayoría de vosotros conozcáis Cry Me A River, un blues clásico escrito originalmente para Ella Fitzgerald en 1953, y que hizo tremendamente popular Julie London en 1955

Varios años más tarde, ya en 1970, Joe Cocker, entonces en el cénit de su fama antes de desaparecer casi por completo hasta la década de los ochenta, versionó la canción dándole un giro absolutamente genial. Lo convirtió en un cañonazo a medio camino entre el rock y el soul, los géneros que dominaba mejor, y terminó siendo uno de los vértices de su célebre álbum en directo de aquel año, Mad Dogs and Englishmen. El single, lanzado en octubre, escaló hasta el puesto undécimo de las listas norteamericanas. 

Un detalle del clip -tiene alguno que otro, entre tanta orgía sónica, pero no entraré en detalles-: el pianista majara es Leon Russell, uno de los que protagonizaron hace unos meses una Píldora por derecho propio.

¡Nos vemos ya bogando!

Joe Cocker – Cry Me A River (por Spotify)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

jueves, 5 de mayo de 2011

Psycho Killer, Talking Heads, 1977


Hasta los asesinos psicópatas en serie tienen su clásico en la historia del rock. Muchos años antes de que Dexter consiguiera que mucha gente se aproximara a la mente de uno de estos individuos -eso sí, en el bando de los... "buenos"-, David Byrne les había puesto voz.

Como bien sabéis, 1977 fue el año de la explosión punk y new wave. Los Talking Heads, que habían aparecido poco antes, en 1974, fueron una de las formaciones pioneras en sumarse a la nueva forma de hacer música que marcaría la recta final de los setenta a ambos lados del Atlántico. 

Lejos de las estridencias sonoras y de la estética apocalíptica de los punks, la banda protagonista de hoy adoptó una forma de hacer y de mostrar mucho más sobria, incluso elegante, como podréis ver en la actuación que hicieron en el célebre Old Grey Whistle Test de la BBC en 1978. Sin embargo, sus temas eran a su manera igual de rompedores y ¿majaras? que los de sus conmilitones de movida. 

A finales del 77 lanzaron la que fue su primera gran piedra miliar de toda su carrera, Psycho Killer, enmarcada en el álbum Talking Heads: 77. A pesar de que fue el primer single en alcanzar las listas de éxitos, su aparición fue muy discreta, con apenas un puesto 92 en el Billboard. De hecho, tan sólo se convirtió en un éxito importante en Holanda, donde sí se coló en el Top 20.

Con el tiempo, el tema se convirtió en un clásico absoluto, de esos que consiguen más influencia que ventas. Y es que tal vez la gente de 1977 aún no estaba muy preparada para escuchar una letra así -con una parte en francés, incluso-. Lo cual me lleva a una pequeña e inquietante reflexión. Si nuestros oídos actuales sí que están más hechos para recibir y admirar un tema como Psycho Killer, ¿en qué habremos cambiado?


Psycho Killer (por Goear)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Halo, Beyoncé, 2009


Pensaba que mi primer post con algún tema de Beyoncé Knowles sería el muy conocido y fanfárrico Crazy In Love, con esos poderosos vientos marcando el inicio de la carrera de la norteamericana por la puerta grande. Sin embargo, la realidad, como véis, ha sido otra. 

La causa la tengo en casa. Ya hace tiempo que Montse me iba sugiriendo poner el tema de hoy, que es de esos que gusta reproducir unas tropecientas mil veces antes de gastarlo por completo y pasar a otra víctima musical. No obstante, éste parece que le está durando mucho más de lo previsto, a tenor de su redoblada insistencia en los altavoces de casa durante los últimos tres o cuatro días. 

Al final, he llegado a la conclusión de que, a lo mejor, tenía que ponerlo como Píldora: perspicaz que es uno. Y aquí está. Uno (más) de los megahits que Beyoncé se apuntó a lo largo de la década de los 2000. 

Halo, lanzada como single en enero de 2009, consiguió colarse en prácticamente todo Top 10 viviente, incluído el español. Hay que decir que, para ser una típica canción de promo MTV, no está nada mal. Su estilo de balada soul, jugando con la potentísima voz de Beyoncé y un cierto toque épico, la convierten en una pieza que destaca bastante por encima del festival de gorgoritos insulsos que viene dominando -a medias con el hip hop oficial de plástico- las listas de éxitos de los últimos años.

En fin, que tiene su punto. Y mejor que sea así, porque me temo que en casa me queda Halo para rato.

Halo (por Goear)




Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

martes, 3 de mayo de 2011

Ode To My Family, The Cranberries, 1994


Sí, ya sé que traje por aquí a The Cranberries hace apenas un mes y medio, una frecuencia que no es habitual en las Píldoras. Pero en seguida entenderéis el porqué de la selección de hoy. En todo caso, que nadie se asuste, no es que se me hayan acabado las ideas. Sobre la bondad de ellas, no respondo, pero sobre la cantidad, que todo el mundo esté tranquilo...

Ayer por la noche, mi padre me envió algunas fotos familiares antiguas que había rescatado de su último viaje a Puente Genil esta Semana Santa. Una de ellas era muy buena: él, con diez u once años en plan tirillas espabilado llevando a su madre (mi abuela) ¡en una Derby! Efectivamente, no heredé de él el gusto por las dos ruedas, no...

Pero había otra que era especialmente emotiva. Se trataba de una imagen de nada menos que mi tatarabuelo. Para que os hagáis una idea de la tremenda antigüedad de la foto, el original no está en soporte de cartón o papel, si no en metal. No es el primer tatarabuelo del que tengo alguna noticia (vamos, alguna información algo superior a dos líneas) pero sí el primero del que tengo una imagen. 

Y es tremenda: una de aquellas fotos de estudio, posando todo trajeado -pajarita incluida- sentado con las piernas cruzadas y con un inmenso y grueso habano en la mano. Iba adornado con un tremendo bigotazo de aquellos con las puntas enceradas y estiradas en punta, y una perilla de las que se asemejaban a la marca de un tremendo pulgar justo debajo de los labios. Para que os hagáis una idea, si no fuera por el traje de civil, se parecería bastante a cualquiera de los generales espadones que protagonizaron golpes de estado diversos en la España del XIX, a lo Espartero, Narváez y compañía.

También supe que el hombre era maestro de escuela, pero por la época que le calculo a la foto, aproximadamente la década de 1860, debía de serlo de una privada, pues todavía no existían las públicas. Desde luego, porte no le faltaba para andar entre los señoritos, aunque fuera como maestro, viendo el arte con el que trata al puro que se calza.  Yo no lo sé hacer igual hoy en día.

En fin, una experiencia que he querido compartir con vosotros. Ahora entenderéis un poco mejor la selección musical de hoy, ¿no?


Ode To My Family (por Goear)


The Cranberries - Ode To My Family per Violeeeet

Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

lunes, 2 de mayo de 2011

It's a Heartache, Bonnie Tyler, 1977



Esta es una más de las canciones que desde siempre he asociado a ese concepto de "toda la vida". Porque casi es así: lanzada cuando el chache caminaba por los tres añitos de solera, rápidamente copó las radios por doquier, hasta convertirse en uno de los temas por antonomasia de 1977 y 1978.

Con It's a Heartache, uno de los iconos de la laca ochentera, Bonnie Tyler, se daba a conocer por primera vez al gran público. No era su primer single, pero sí el que la colocaría de la noche a la mañana en uno de los nombres imprescindibles del paso de los setenta a los ochenta. 

El currículo de la canción era alucinante en una canción de aires country rock: número uno en numerosos países europeos (incluido España, con lo que era totalmente cierto lo que afirmaba la portada del single que tenéis más arriba), un cuarto puesto en Gran Bretaña y un tercero en Estados Unidos.

Este paso por las listas tendría aún más mérito en tanto el lanzamiento de la canción por Bonnie Tyler fue casi simultáneo con el que hizo otra cantante country norteamericana, Juice Newton. La versión de Newton quedó prácticamente eclipsada por la de la galesa, y tan sólo tuvo un éxito notable en México, donde consiguió un disco de oro. 

Hay que decir que parte del magnetismo que hizo tremendamente popular al tema de hoy fue la peculiar ronquera de la voz de Tyler. Pero no era su voz natural. Poco antes había sido operada de nódulos en la garganta, y debía hacer bondad. Sin embargo, por lo visto, en un arrebato de nervios pegó un sonoro grito que le dejó las cuerdas vocales tocadas para siempre. 

Y he aquí la gracia de la historia. Lejos de dar por acabada su carrera, grabó It's a Heartache. El peculiar tono de su "nueva" voz se hizo increíblemente popular, y se ganó rápidamente el favor del público. Ya véis cómo son a veces las cosas: si esto no es hacer de una capa un sayo, y convertir el defecto en virtud, me diréis qué lo es.

It's a Heartache (por Goear)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.