miércoles, 9 de octubre de 2013

Space Oddity, David Bowie, 1969


Este fin de semana decidí hacer una de esas actividades cada vez más extrañas tanto por el coste que tienen como por la escasa calidad de buena parte de sus producciones: fui al cine. Pero lo hice sobre seguro, o casi. No sólo se trataba de una película de ciencia-ficción, tan amables para mi vista, si no que además le precedían unas credenciales envidiables. Dirigida por el gran Alfonso Cuarón, responsable, entre otras, de la no menos genial Hijos de los hombres, Gravity venía avalada por un papel magnífico en el Festival de Venecia. El mismo James Cameron la ha considerado la mejor película del espacio jamás rodada.

Tal vez exagere el director de Avatar... o tal vez no. Con una trama angustiosamente brillante, unas interpretaciones sobresalientes de George Clooney y, sobre todo, de Sandra Bullock (Ed Harris sólo ponía la voz del control de mando), una música simplemente sobrecogedora y unas imágenes del espacio y de la Tierra espectaculares -muy recomendable verla en 3D- Gravity quedará como una de las obras maestras futuras de la ciencia-ficción.

En mi caso, tan proclive a dicho género y a la música, fue imposible no caer en el tema que os traigo hoy. Evidentemente, Space Oddity tiene una génesis espacial... y también cinematográfica. Influenciada directamente por otra obra maestra, 2001: A Space Odyssey de Kubrik, cuando uno ve Gravity es imposible no pensar de alguna manera en el simpar mayor Tom y de su visión de la Tierra desde su cápsula espacial.

Space Oddity supuso el espaldarazo definitivo a la carrera de David Bowie. El tema contaba la historia del mencionado mayor Tom, un astronauta que cuando llega al espacio y ve la paz que allí reina, se niega a volver a la Tierra. Un personaje así forzosamente tenía que dar juego, y lo hizo. El mismo Bowie lo recuperó otras dos veces, la primera en 1980 con otro de sus clásicos, Ashes to Ashes, y más tarde en 1996 junto a los Pet Shop Boys en Hallo Spaceboy. ´También inspiró hits a terceros, como fue el caso de Peter Schilling en su Major Tom (völlig losgelöst).

Como no puede ser de otra manera con una canción como esta, os dejo varias versiones de la misma. En el link de Goear podéis escuchar la versión original de 1969. En los vídeos -que permiten ver la transformación espectacular de Bowie durante aquella época- encontraréis la versión que hizo para el film Love You Till Tuesday y el directo que interpretó en 1973 para promocionar la reedición del single.

Seguro que todas ellas os gustarán tanto como a mí, que no es poco.

PS: ah, una última referencia espacial. El single fue lanzado el 11 de julio de 1969. No era casualidad: cinco días después, la misión Apollo 11 despegaba camino de la Luna,  y otros cinco días más después, Neil Armstrong se convertiría en el primer ser humano en pisarla.


2. Versión alternativa del film Love You Till Tuesday (1969)



3. Versión en directo (1973)



Hasta la próxima.

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