
Por más que la presión combinada de las derechas (contundente) y de las izquierdas (sutil) lo quieran sugerir, HOY NO PONDRÉ A LOS BONEY M. A pesar de que las sospechas de Su Excelencia Don Paquito -inspiradísimo Pildorero de pro- sigan apuntando al triste fallecimiento del bailongo Bobby Farrell por causas atribuibles a una sobredosis de pulpo a feira y de Ribeiro (¡más respeto por los difuntos, coño!), creo que me seguiré ciñendo al guión original. Tal vez otro día caiga el Daddy Cool...
Y el guión original apunta hacia algo mucho más diferente en el tiempo, el espacio y la forma. Concretamente, recogeremos hoy uno de los grandes clásicos de los White Stripes, el celebradísimo Seven Nation Army.
Y vaya si fue celebradísimo. Lanzado como single en 2003, e incluido en el álbum Elephant, alcanzó el primer puesto de las listas alternativas norteamericanas, y varios Top 5 en Europa. Pero, incluso más allá de las ventas, el tema fue aclamado por la crítica, que acabaría considerándola una de las mejores canciones de la década del 2000.
No obstante, si por aquellas cosas de la vida la canción no os suena demasiado, no os esperéis una virguería musical, de barrocos acordes o virtuosos pasajes. No tiene nada de eso. Antes bien lo contrario, su extrema simplicidad, con un sonido más que áspero y pedrestre a medio camino entre el blues rock y el garaje le confieren esa merecida fama con la que estoy, por esta vez, más que de acuerdo.
Espero que vosotros también... ¡Ah! Mañana, Píldora especialísima...
Y el guión original apunta hacia algo mucho más diferente en el tiempo, el espacio y la forma. Concretamente, recogeremos hoy uno de los grandes clásicos de los White Stripes, el celebradísimo Seven Nation Army.
Y vaya si fue celebradísimo. Lanzado como single en 2003, e incluido en el álbum Elephant, alcanzó el primer puesto de las listas alternativas norteamericanas, y varios Top 5 en Europa. Pero, incluso más allá de las ventas, el tema fue aclamado por la crítica, que acabaría considerándola una de las mejores canciones de la década del 2000.
No obstante, si por aquellas cosas de la vida la canción no os suena demasiado, no os esperéis una virguería musical, de barrocos acordes o virtuosos pasajes. No tiene nada de eso. Antes bien lo contrario, su extrema simplicidad, con un sonido más que áspero y pedrestre a medio camino entre el blues rock y el garaje le confieren esa merecida fama con la que estoy, por esta vez, más que de acuerdo.
Espero que vosotros también... ¡Ah! Mañana, Píldora especialísima...
The White Stripes – Seven Nation Army (por Spotify)
Letra de la Píldora.
Hasta la próxima.