
Hablando de música esta tarde con una gran amiga -un abrazo, Esther- comentaba que a mí, The Smiths nunca me gustaron demasiado, especialmente cuando más sonaban, hacia mediados de los ochenta. Me parecían algo monótonos, y la forma de cantar de su líder -Morrissey- cansina de verdad. Sin embargo, compañeros míos del insti eran auténticos devotos del grupo inglés (tengo en mente a Chorli o J.R.) en un momento en el que hacía muy poco que se habían separado como formación.
Hay que decir que éstos conmilitones del instituto -de hecho, J.R. desde párvulos- fueron los grandes introductores del sonido inglés alternativo entre los demás. Hablaban de The Smiths y de The Charlatans cuando ni dios sabía quienes eran, a pesar de sus hits. Y yo no estaba entre sus conversos.
De hecho, comencé a caerme del caballo cual Saulo de Tarso al descubrir a Blur (aquí sí fui yo una auténtica antena), que junto a The Stone Roses poco antes, comenzaron a abrirme el camino hacia el pop británico de los noventa. Estos grupos, junto a otros muchos más, fueron posibles gracias ala senda iniciada por los protagonistas de la Píldora de hoy. Y aquí sí que me convertí al "britismo" por completo, con el aval adicional de ser el mejor conocedor de la música de The Beatles y The Kinks en todo COU.
Así pues, tuve que conocer a los grupos herederos directos de The Smiths para volver a tener la oportunidad de escucharlos. Pero esta segunda vez les puse más y mejor atención. Y aunque llegué una década tarde, pude disfrutar por fin y al completo de canciones tan grandes como la que os dejo hoy.
Ah, pregunta de Trivial para los más osados: nombre del actor y de la película que aparece en la portada del single de hoy. Procurad aguantar cinco segundos sin darle al Google...
The Smiths – What Difference Does It Make? (por Spotify)