domingo, 23 de noviembre de 2014

Mr. Blue Sky, Electric Light Orchestra, 1978


No hay demasiadas canciones que representen el buen rollo y el mejor estado de ánimo que la de hoy. Y es que nada como un buen cielo azul para poner a uno a tono... y hasta devolverle la inspiración. Porque Mr. Blue Sky es eso mismo, el canto al retorno de las musas, las cuales, por cierto, acabron suponiendo unos réditos millonarios a la Electric Light Orchestra y, muy particularmente, a su líder, Jeff Lynne. 

Imaginad estar en los Alpes, pero sin nada de esquí. Simplemente encerrados en una cabaña para componer canciones. Fuera hace un tiempo horrible... y dentro, la misma horrible sensación de que no sale nada, especialmente inquietante cuando uno es una auténtica fábrica de hits. De repente, tras dos semanas, sale el sol. Y vaya si sale... tan buen rollo le entró a Lynne al ver las montañas bajo el cielo azul que, de un tirón, en otras dos semanas compuso nada menos que 14 canciones, entre ellas la que tenéis delante.  

Mr. Blue Sky es, posiblemente, el tema más icónico de la ELO o, como mínimo, de los más respresentativos de su estilo con diferencia. En él pueden verse como nunca la combinación de Beatles, áires clásicos y hasta del incipiente estilo electrónico que empezaba a llenarlo todo a finales de los setenta, compitiendo con el punk. ¡De hecho, bien pensado, y no sólo por la parte electrónica, casi podría decirse que Mr. Blue Sky era la némesis del "no future" de los Sex Pistols!

En 2012, el propio Lynne regrabó el tema, y hasta hizo un clip animado, para un álbum de versiones de la ELO que, a pesar de llevar el sello de la banda, era todo obra particular suya. Y sí, sonaba muy bien, pero que queréis que os diga, nada como la versión original de 1978 con toda la formación en pleno estado de gracia. 

Así que, si me lo permitís, os dejo con este chute de buen rollo tal y como quedó en su momento producto de un inesperado y glorioso día de sol. 





Hasta la próxima. 

lunes, 27 de octubre de 2014

Flyswatter, Eels, 2000


Normalmente, soy bastante poco amigo de las cadenas varias que campan por Internet, antes por los correos y ahora por las redes sociales. Junto a los vídeos de gatitos y los Power Points de fotos de la naturaleza con frases de Paulo Coelho, conforman la Trinidad del ciberhorterismo humano. 

Y, sin embargo, el post de hoy responde a uno de estos supuestos, el de las cadenas. Y, encima, de forma voluntaria por mi parte, demostrando que nadie, absolutamente nadie, está libre de la caspa digital. Especialmente, cuando dicha tendencia está vinculada a las aficiones de uno, en este caso, la música. 

Así que cual mihura ante trapo rojo -perdonadme el símil taurino, pero es lo que mejor se le asemeja- no he podido resistirme a un jueguecito de estos, consistente en que si uno pone "me gusta" en un vídeo musical colgado en Facebook, el dueño de dicho muro te asigna una letra del abecedario con la que debe de comenzar el nombre del grupo con el que a su vez tú debes adornar tu propio muro. Ya veis, chorrada máxima. Pero con gusto, parece que pica menos. 

Así que mi amiga Montse Maldonado, tras recibir mi "me gusta" en su muro, me asignó la letra "E". 

Y aquí estamos, por toda la mayor. Mi respuesta creo que es contundente: no sólo comienza el grupo con la letra "e", si no que lo hace hasta con dos. Por si fuera poco, el líder del grupo es el inefable señor... E, nombre de guerra del bueno de Mark Oliver Everett. 

Flyswatter -no podía ser todo perfecto, empieza por la "f",- es, a mi juicio, uno de los mejores temas de la banda norteamericana Eels. Lanzada como segundo single de apoyo del álbum Daisies of the Galaxy, logró colarse en los charts británicos aunque desde luego con discreto éxito comercial en comparación con su anterior sencillo, Mr. E's Beautiful Blues

En cualquier caso, estoy seguro de que os gustará. Y de que me ha permitido pasar con éxito la cadena a la que me ha empujado mi lado oscuro. Eso sí, espero que la cosa no vaya a más: los gatitos internautas acechan a la vuelta de la esquina. 


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Hasta la próxima.

lunes, 20 de octubre de 2014

Zero, Yeah Yeah Yeahs, 2009


Aunque por su título pudiera parecer un tema dedicado a la capacidad técnica de buena parte de los individuos que rigen este país, o incluso también a su nivel de vergüenza torera, nada de eso. Simplemente he querido traer uno de esos temazos que llegan a gustar por igual a los amantes de las pistas como a los más impenitentes indies... que, en el fondo, no os engañéis, también buscan algún pretexto para dejarse llevar por los pies.

De hecho, Zero es tan buena -dejo aquí todo tono irónico- que llegó a ser considerada por algunas revistas musicales como New Musical Express -NME- o Spin tema del año 2009. Aunque, entre nosotros, y vuelvo a activar la socarronería, durante estos últimos años superar musicalmente a la media tampoco se puede decir que fuera algo más allá de los límites de la capacidad creativa humana. Ah, qué envidia me dan mis padres a veces, espectadores de los grandes veranos musicales de 1966 y sucesivos. Eso sí, al menos, siempre nos quedará Camden a los de mi generación: puede que no sea lo mismo, pero no se consuela el que no quiere. Y además, bien que nos divertimos. 

Como fuere, las listas de éxitos también le fueron propicias al tema de hoy, de los norteamericanos Yeah Yeah Yeahs. En Estados Unidos, además, llegó a ascender tanto en los charts rock como en los alternativos, aunque el gran triunfo lo consiguió en el Billboard dedicado a las pistas de baile, donde alcanzaría un meritorio cuarto puesto y prepararía el camino para Heads Will Roll, hasta hoy el mayor éxito de la banda. 

Y ya os dejo con la canción. Que palabrita que no va con segundas. 






Hasta la próxima.

lunes, 29 de septiembre de 2014

Stolen Dance, Milky Chance, 2013


Cómo me gusta que las buenas canciones sigan alcanzando, aunque sea de manera cada vez menos frecuente, los primeros puestos de las listas y el favor del público. Son la mejor muestra de que, en el fondo, a la mayoría de gente nos gusta la buena música y que todo lo demás que rellena las listas de éxitos simplemente se beneficia del peso abrumador del márketing musical. Algo así como la telebasura: ¿se ve porque se demanda, o simplemente se ve porque no hay casi otra cosa en los canales principales?

Como sea, este dúo alemán llamado Milky Chance, con un estilo que proviene del folk, ha sabido dar un puñetazo musical en todo el continente europeo y más allá con este Stolen Dance. En justicia, puede considerarse una de las canciones del año 2013... y hasta 2014: desde su lanzamiento inicial, en abril del año pasado, ha ido editándose de manera escalonada a lo largo y ancho del globo casi siempre con el mismo resultado: un indefectible Top 5, convertido en algunos casos en número uno.

El último capítulo en la carrera de triunfos del temazo de hoy ha sido durante este mismo septiembre de 2014, cuando se ha lanzado, finalmente, en Estados Unidos. En pocos días se ha alzado con el primer puesto en las listas alternativas del Billboard, lo cual es todo un logro para algo que viene del otro lado del charco, Gran Bretaña aparte.

En fin, aunque aún es pronto para saber si Milky Chance acabarán siendo un one hit wonder -esos grupos o cantantes a los que un único gran hit en su carrera acaba incluso por eclipsarles el nombre- es indudable ya que Stolen Dance será durante muchos años una de esas canciones que tendremos a punto en la  memoria cada vez que suene por la radio.

Y yo que me alegro.




Hasta la próxima. 

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Charmless Man, Blur, 1996


Uf, qué último mes desde las vacaciones... vamos, que apenas me he podido acercar por aquí, como habréis notado. Teniendo en cuenta que uno de los momentos menores no ha sido el cruce de los cuarenta por mi parte, espero que me entendáis. Y aquí estamos para enmendallo.

Eso sí, aunque sólo sea por la recién estrenada cuarentena, dejadme que hoy me dedique a mí mismo el tema. Ya veis, efectivamente: no sólo estoy ausente lo que no está escrito, si no que, además, cuando reaparezco, lo hago dedicándome el post. Pero, pildoreros, esta es la auténtica calidad humana de quién escribe.

En fin, nos vamos al turrón. Como decía, hoy traigo a Blur, y lo hago con uno de sus mayores éxitos. Charmless Man, lanzada en abril de 1996, fue la última canción de The Great Escape en convertirse en single, y al igual que sus antecesoras, con muy buenos resultados, ya que alcanzó el Top 5 británico. Por entonces, Blur seguía en la cresta de la ola, y mantenía su particular pugna musical con Oasis por ser la banda preeminente del movimiento britpop.

Aunque, para entonces, la cosa tenía fecha de caducidad, y sería el propio Damon Albarn quien se la pondría. En diciembre de aquel mismo año afirmaba que Charmless Man era el epitafio del britpop. Y sabía de qué hablaba. Apenas un mes después, lanzaría la memorable Beetlebum, cuyo estilo -que marcaría el del siguiente álbum, Blur, rompería para siempre aquella alegría casi adolescente de la que había hecho gala el grupo hasta entonces.

Con todo, admito tener cierta debilidad por el tema de hoy, con sus coros del estribillo muy a lo T.Rex, y una letra sarcástica de la que el propio Albarn confesó que se había inspirado gracias a una pintada en un urinario.

Y es que las musas pueden aparecer en todas partes. En todas.





Hasta la próxima.