sábado, 2 de noviembre de 2013

Hurdy Gurdy Man, Donovan, 1968


Tras las dos últimas Píldoras de tintes funerarios, casi es una alegría poder retomar el ritmo sin pensar en homenajear a ningún traspasado, si no a alguien vivito y coleando, como es el caso del bueno de Donovan. Hacía dos años y medio que no aparecía aquí, así que qué mejor pretexto para recuperarlo en el blog. 

Como en la anterior ocasión, con Atlantis, rescatamos al escocés más ácido, lisérgico e inspirado por lo hindú. Y es que cuando compuso a principios de 1968 Hurdy Gurdy Man, quedaban ya atrás sus primeros hits a golpe de guitarra acústica. De hecho, en el tema de hoy, si destaca alguna guitarra, es la que marca su potentísimo y eléctrico solo. 

En cierto modo, Hurdy Gurdy Man fue compuesta como un favor a un amigo. Y es que cuando el también escocés Mac Macleod (de dónde si no iba a ser con ese nombre) le pidió un tema para promocionar a su banda, los daneses Hurdy Gurdy, Donovan les compuso el tema de hoy, cuyo título, desde luego, no estaba escogido al azar. 

Sin embargo, la cosa distó mucho de ir perfecta. Por su parte, Donovan les compuso el tema... pero también quería producirlo a su manera, con el sonido que tenía en mente. Como fuera que al grupo no les gustó, no hubo acuerdo, y el cantautor decidió quedarse para sí su propia canción y grabarla como quería. El resultado, hay que decirlo, fue simplemente magnífico. 

A las distorsionadas guitarras eléctricas que marcaban el tema y un aire casi siniestro, Donovan le añadió la sonoridad hindú tan en boga por entonces, y que tenía de primera mano gracias a su amistad -y medio parentesco político por entonces- con George Harrison. Incluso acabó yéndose en la primavera del mismo 68 junto a los Beatles al mítico -y en el fondo, muy poco místico- viaje a la India invitados por el Maharishi Mahesh Yogi. Allí, Harrison también compuso una estrofa de Hurdy Gurdy Man, aunque nunca llegó a ser incluida en la versión en single por un tema meramente de espacio físico de los discos de entonces.  

Al final, el favor a un amigo terminó convertido en todo un favor a su propia carrera. Y es que la canción se convirtió en todo un éxito en ventas, colocándose en el Top 5 en ambos lados del Atlántico. 

Si será verdad que lo que le das al universo, el universo te lo devuelve. 




Hasta la próxima. 

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