viernes, 26 de febrero de 2010

Sixteen Tons, Tennessee Ernie Ford, 1955


"Cargas 16 toneladas, ¿y qué sacas de ello? / Un día más viejo y más endeudado / San Pedro, no me llames, pues no puedo ir / Debo mi alma al almacén de la Compañía". Cuando Tennessee Ernie Ford -este señor con aspecto de fachilla franquista en camisa de cuadros- ponía en el número uno Sixteen Tons, popularizaría la que es, seguramente, la canción que mejor ha explicado la vida de un trabajador de a pie. Originalmente, su compositor, Merle Travis, hablaba de mineros de Kentucky, pero su letra podía -y puede- ser aplicada a cualquier obrero de cualquier parte del mundo.

Y en estos días, más que nunca, justo cuando parece que acabaremos teniendo un par de años extra de vida laboral, hasta los ya célebres 67 tacos. Vayamos por partes. Es verdad que la muchachada cada vez dura más en casa y a golpe de subvención público-familiar. Y también es cierto que cada vez vivimos más años. Así que tiene toda la lógica pensar que hay que incrementar la vida laboral. Pero...

... dos cosas. La primera, es el pésimo momento de plantear una medida así, en mitad de una durísima crisis. Con cuatro millones y pico de parados, si el problema es incrementar la base de cotización, ¿no es mejor aprovechar algunos millones de brazos jóvenes en stand by, que forzar a los más mayores a aguantar un tiempo más?

Y la segunda. A menudo, me paro a escuchar a esa subespecie de periodistas cuyo verbo fácil y opinión incontinente contrasta con su poco o nulo conocimiento de la vida real, conocidos como "tertulianos". Pues bien, es fácil sentir a la mayoría de estos tipos de jeta traventina y bolsillo panzudo cosas como "pues a mí el Gobierno no tiene que decirme que me retire a los 65, pienso seguir trabajando hasta los 70, y más allá". Claro, y con su nivel de estrés (limitado a elegir entre Gin Tonic o Whisky Sour) podrían trabajar hasta los 130 años, si no se los cargara antes tanta autocomplacencia.

Pero pensad un momento: el grueso de los trabajadores, desde la obra hasta los despachos, suele llegar a los 60 bastante cascado. ¿Cómo se le puede pedir a un albañil una propina de dos años más? ¿O a un camionero? ¿O incluso a un oficinista? ¡Si, además de una cafrada, es imposible que sean igual de productivos, puestos a pensar como un patrono! Realmente, con el tiempo (y no demasiado) habrá que afrontar una reforma de la edad de jubilación, pero no ahora y, desde luego, no generalizada, sinó según los trabajos.

Y puestos a reformar, una propuesta más: al menos un día a la semana, un pico o una pala para los tertulianos. A ver qué opinan... hum. Les tendré que dedicar una Píldora sólo para ellos...

Tennessee Ernie Ford – Sixteen Tons (por Spotify)




Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

4 comentarios:

  1. YAYO
    De la versión autóctona se encargó Jose Guardiola, que ahora mismito no hay quien se acuerde él, pero que durante los 50, y principios de los 60, era el que cortaba el bacalao junto con el Dúo Dinámico, en este país.
    Sr. Alberca, ¿me podría usted decir qué se supone que debo poner en el apartado URL para no aparecer como un triste Anónimo? Gracias y perdone la ignorancia...

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  2. YAYO, efectivamente, José Guardiola hizo una ESPLÉNDIDA versión muy en el estilo de esta de Tennessee Ernie Ford. "Yo, soy un pobre paria, minero soy...". Muy bien hecha. Ciertamente, hasta los Beatles y la explosión de grupos, nombres como el Dúo Dinámico, José Guardiola o Gloria Lasso eran los ídolos de la llamada "canción ligera". Un gran comentario el tuyo, desde luego.

    Por lo demás, en la pestaña tienes la opción Nombre/URL. En nombre has de poner el que quieras "YAYO", por ejemplo. En la URL, la dirección que quieras indicar si fuese el caso.

    Y lo dicho, muy buen comentario, sí señor.

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  3. ¿Y tú por qué te paras a escuchar?

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  4. Juan José Soriano3 de marzo de 2010, 17:17

    ¿Qué se puede esperar de un tipo que se ponía a Federico el liberal para despejarse por la mañana?

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