viernes, 25 de marzo de 2011

Left To My Own Devices, Pet Shop Boys, 1988


Para quien escribe, el tema de hoy sólo puede considerarse como de palabras mayores en cuanto a la música disco se refiere. Si los Pet Shop Boys son un grupo cuya discografía está totalmente plagada de buenas canciones, y algunas incluso memorables, la de hoy, en mi modesta opinión, rompió el molde.

Introspective, el álbum en el que se incluía Left To My Own Devices, casi parecía una colección de singles. Y digo casi no ya sólo por la lista de temas. Efectivamente, allí se encontraban nada menos que Always On My Mind, Domino Dancing o I'm Not Scared -ésta última compuesta también para Eight Wonder, que la hizo famosa más o menos por las mismas fechas-, además del tema de hoy. Así que no era de extrañar que el LP alcanzara el segundo puesto de las listas británicas, sólo por detras, ahí es nada, del Rattle and Hum de U2.

Digo casi porque Introspective era más bien una colección de maxisingles, con todos los temas de seis minutos para arriba. Left To My Own Devices, sin ir más lejos, duraba 8:17 minutos. Pero como ya dije en otra ocasión, si había algo que hacían bien los Pet Shop Boys eran las versiones largas, que lejos de convertirse en sucesivos chuntas-chuntas, se asemejaban a menudo a pequeñas sinfonías disco, en las que se incluían cambios de ritmo acompañados de grandes orquestaciones e incluso efectos operísticos.

Por supuesto, por más buena que fuera, una pieza de más de ocho minutos era invendible en las emisoras de radio, y la que se promocionó como single estaba recortada a algo más de cuatro minutos. Es la que podéis ver en el vídeo de más abajo. Eso sí, si tenéis Spotify, os recomiendo que no os perdáis la versión completa, imprescindible: es la que os he dejado en el correspondiente link. 

Y si tenéis que poner música esta noche por aquello de que es viernes y hay jarana con el colegueo vario, pues ya sabéis. No os defraudará el momento revival durante ocho minutejos de nada...
Pet Shop Boys – Left To My Own Devices (por Spotify)

PS: cuando veáis el clip os daréis cuenta de un detalle, además de las enormes hombreras del personal. No es que Neil Tennant no supiera cómo hacer un playback, es que por algún motivo extraño, audio y vídeo no andaban muy acompasados. Aviso...


Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

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