miércoles, 5 de mayo de 2010

Tutti Frutti, Little Richard, 1955


En cierta ocasión, con alrededor de nueve o diez años, vi por primera vez un programa musical de TVE de nombre bien curioso, presentado por el carismático (y, a su manera, extravagante) Carlos Tena. Por supuesto, era "A Uan Ba Buluba Balam Bambú". Sin embargo, lo mas sorprendente para mí no fue tanto el nombre como que nadie en mi casa parecía demasiado extrañado ante lo que me parecía un titulo incomprensiblemente difícil de aprender.

Y la cosa tenía su mérito, ya que frente a la tele, los miembros de la tribu familiar no desaprovechábamos nunca las oportunidades para hacer broma ante los nombres extraños. Memorable fue el día en que descubrimos que había un grupo llamado "Tarzán y su puta madre buscan piso en Alcobendas". Como fuera, el nombre de aquel programa, contra todo (mi) pronóstico, no había despertado ninguna reacción atípica.

¡Cómo podía saber que era, en realidad, la castellanización -o mejor dicho, la castización- de uno de los estribillos más célebres de la historia del rock and roll! Por supuesto, aquel fue el primer contacto, despistado, con la Píldora de hoy. Aún tardaría un tiempo en escuchar la versión original, y alguno más para descubrir que su título era muy diferente... Tutti Frutti.

Título que, por cierto, era toda una referencia al mundo gay. "Tutti frutti" era como en ciertos círculos se conocía a los homosexuales, y en la versión primera que interpretó Little Richard (que, por cierto, tiraba más bien para esta tendencia) la letra era tan pasada de vueltas (pero mucho), que hubo que cambiarla, hasta que quedó en el incomprensible pero magnético "a uan ba buluba balam bambú" tan conocido por estos lares...

El tema, lanzado en 1955, se convirtió rápidamente en todo un éxito, y Little Richard, en una estrella del naciente rock and roll, con el mérito añadido de ser negro -al igual que Chuck Berry-, en contraste con el resto de celebridades de entonces. Con el tiempo, la carrera de Richard tendría altibajos con frecuentes entradas y salidas, producto de su vinculación con la iglesia protestante (llegó incluso a vender Biblias a domicilio en los 80), pero su nombre había quedado ya definitivamente asociado al olimpo rock por derecho propio.

Little Richard – Tutti Frutti (por Spotify)



Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

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