viernes, 23 de abril de 2010

Tin Soldier, Small Faces, 1967




En los años en que la emisora más sintonizada en mi cuarto era Radio 80 Serie Oro, un buen día pusieron este tema en antena. Para entonces, los Small Faces era un grupo al que hacía poco que había descubierto, en plena (y muy efímera) efervescencia mod de un servidor. La verdad es que era una banda que, además de ser abanderada de este estilo, supo adaptarse muy bien también al pop psicodélico, precisamente adonde me iba internando a marchas forzadas.

Así que en el momento en el que el locutor avanzó que el tema (del que no me percaté en aquel momento del título) era de estos británicos, subí el volumen, por si era el que entonces más me gustaba, All or Nothing. Fue mejor, mucho mejor, que ya es decir. Cuando terminó Tin Soldier me quedé con la sensación de haber escuchado uno de los mejores temas rythm and blues que nunca se hubieran podido componer.

Con los años, escuché otros temas pop de igual potencia y garra, pero siempre consideré a esta canción como difícilmente superable en su estilo. Y, por lo visto, a Steve Marriott -voz principal del grupo y compositor del tema junto a otro insigne miembro, Ronnie Lane- debió de darle la misma sensación: lo había pensado para que lo interpretara la cantante P.P Arnold, pero prefirió quedárselo para sí mismo, dejando a Arnold la voz de acompañamiento. Precisamente el vídeo que tenéis debajo tiene la curiosidad de que, junto al grupo, aparece la propia cantante soul.

Para que os hagáis una mínima idea de la importancia de esta formación en su momento, lo mejor que se puede decir es que tras su separación, sus miembros acabarían emparentados con nombres de la talla de Rod Stewart, The Rolling Stones y The Who. Sin embargo, a sus dos personajes más carismáticos, los citados Marriott y Lane, el destino les depararía una mala pasada. Marriott moriría en 1991 en el incendio de su propia casa, mientras que Lane lo haría seis años después tras veinte años de padecer esclerosis múltiple.

Por cierto, y para acabar con un poco de mejor sabor de boca, normalmente se ha considerado que la música de los grupos mods de los sesenta fue, por actitud, la base para que sus hermanos pequeños de coloreada cresta impulsaran el punk diez años después. Fijáos en la interpretación que hace Marriott -que no os engañe su flequillo-, y llegad a vuestras propias conclusiones. Ahí hay megavatios por segundo como para parar un tren: si hasta parece que todo el tinglado le venga grande a la pobre P.P Arnold...




Letra de la Píldora.

Hasta la próxima.

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